El profesor de Leyes y Ciencias Políticas Paolo G. Carozza, director del Instituto Kellogg, me invitó a su academia para los días 23-26 de octubre. Esta semana debería estar en esa comunidad científica pero las autoridades de la Dirección de Identificación, Inmigración y Extranjería de Cuba me negaron ese derecho.

Las autoridades se amparan en el Decreto-Ley No. 302, Ley de Inmigración, de 11 de octubre de 2012, rubricada por el general Raúl Castro. Según ellos, estoy “Regulado” por ese Decreto-Ley. O sea, como permanezco de Licencia Extrapenal, prisionero, no puedo viajar fuera del país al no ser que tenga un permiso especial del Estado cubano.

¿Qué de justo hay en todo eso? ¡Nada! Simplemente el gobierno cubano nos mantiene en esa categoría para aniquilar o frenar nuestra posición contestaria a favor de los derechos humanos y la libertad de nuestro pueblo y mantenernos como rehenes para poder manipular los eventos políticos que se susciten en el país.

Quizás algunas personas encuentran lícita esta situación. Empero lo que no conocen o tratan de ocultar es que el Decreto-Ley No. 305 también regula los viajes al exterior de personas relacionadas con empleos de interés para el gobierno, como los profesionales, técnicos, militares y deportistas, todos ellos deben poseer un permiso especial de la Administración del país. Esto no solo es humillante y violador de los derechos humanos de estas personas sino también de sus familiares. Cualquiera de estas personas que viaje, no lo puede hacer con su familia, esposos(as), hijos; estos permanecen de rehenes dentro del país, para garantizar su buen desempeño y su regreso a la isla.

Existen otras leyes que regular los movimientos internos dentro del país. El Decreto No. 217/1997 controla quien debe vivir en su casa. Ejemplo: si Ud. decide como dueño de casa que sus padres o hijos o cualquier persona pernocte con Ud., ya sea transitorio o permanente, debe comunicárselo al Gobierno a través de sus instituciones del Ministerio del Interior y los Comités de Defensa de la Revolución o Comités de vigilancia para iniciar los trámites legales. De no hacerlo puede ser sancionado. También inspeccionan su casa para ver si tiene las condiciones para aceptar a la persona como conviviente.

Otras de las graves violaciones son: si Ud. es ciudadano cubano, debe portar el carné de identidad, el cual tiene su huella dactilar, si no, puede ser multado o preso, o ambas, al estilo de su inventor Adolfo Hitler y su continuador, la Sudáfrica racista. Otra de las humillaciones es, si Ud. es cubano residente en el exterior, debe tener un visa cubana para viajar a su propio país: Cuba.

Esta jurisprudencia castrista es una copia de la soviética estalinista. Con el adefesio constitucional de Castro, en 1976 se institucionaliza la dictadura castrocomunista. Esta sustituye la constitucionalidad de la República, viola flagrantemente los derechos humanos básicos del pueblo, se instaura de facto y no de derecho, por lo que es ilegitimo, ilegal e inmoral el régimen de Castro.

El régimen socialista de Castro es un sistema cruel, inhumano y arbitrario que aplasta con toda la fuerza de sus leyes injustas al ciudadano cubano, en especial con el que ejerza la libertad de pensamiento y quiera mantenerse en el camino de la verdad, la justicia y la libertad. Por eso, cuando conocí de la invitación del Dr. Carozza, en los primeros días de agosto, fui inmediatamente a la oficina de Inmigración. Asimismo en septiembre y octubre, todas las semanas me presenté en esa oficina, completándose 10 ocasiones. No hubo respuestas definitivas de las autoridades nacionales pero se venció el tiempo programado por la Universidad.

Alguien me dijo, ¿por qué asististe tantas veces cuando en otras ocasiones en ese mismo contexto solo te presentabas una vez? Aunque estaba seguro de que no me iban a dejar viajar, debía asistir las veces que fueran necesarias por agradecimiento y respeto al Dr. Paolo G. Carozza, al Instituto Kellogg y a la Universidad de Notre Dame. Además, para entrenar mi capacidad de tolerancia y paciencia, de la cual debemos de armarnos los activistas no violentos en espera del momento oportuno para desintegrar el régimen opresivo castrocomunista y reinstaurar el Estado de derecho en Cuba.

La Universidad de Notre Dame, su alias es “Irlandeses Combativos” y su lema “Vita, Dulcedo, Spes”. Con ambas frases comprendí la interrelación entre la Universidad y los cubanos. La combatividad irlandesa se personó en nuestro suelo patrio cuando varios de ellos vinieron a luchar junto a los isleños por la libertad de Cuba. Del mismo modo fui invitado para conversar sobre el derecho a la vida del niño no nacido y demás derechos humanos que bien puedo parafrasear con su lema “Vida, Dulzura y Esperanza”.

Las opiniones emitidas en esta sección no tienen que reflejar la postura editorial de este diario y son de exclusiva responsabilidad de los autores.

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