Los efectos de la expansión en la unidad familiar
Cómo se puede crear una familia sin afectar demasiado nuestros vínculos íntimos y amorosos

* CEO de Beraja Medical Center

Es la naturaleza humana querer tener relaciones exitosas. A medida que maduramos y nos independizamos, todos deseamos tener alguien con quien conectarnos a un nivel más profundo. Si la conexión es lo suficientemente fuerte para causar sentimientos de apego, y deseos de compartir el tiempo, y la vida con alguien, hay esperanza de crear algo más significante para nuestro futuro. No es absolutamente necesario casarse para tener una unión larga, fuerte y duradera, solo hay que amarse y desear tenerla, y posiblemente hasta formar una familia.

Antes de tomar la decisión de tener hijos, deberíamos considerar todas las formas en la cual la unidad familiar podría cambiar, y luego entender y aceptar los cambios que suceden. Debemos considerar que no solo son cambios físicos a nuestros cuerpos y nuestros estados de ánimo y mentales, sino que también surgen cambios a nuestras relaciones íntimas y personales, y a nuestro vínculo personal con nuestras parejas. Si no obramos para mantener nuestras relaciones saludables, hasta pueden llegar a perecer porque los cambios, al formar una familia, son bastante significantes.

Antes de agrandar la familia deberíamos investigar, cómo haremos para mantener la comunicación, la comprensión, el respeto, el amor mutuo, y el interés del uno por el otro, intactos. Son decisiones que pueden causar estrés y luego forzar la relación. Hay que dedicar tiempo y trabajo para que todo funcione.

Debido a las diferencias que tenemos, y a los diferentes rasgos que poseemos, que a veces vienen de crianza, que pueden chocar o complementar; es necesario realmente llegar a conocerse el uno al otro, antes de tomar decisiones que cambiarán nuestras vidas drásticamente, y para siempre. La falta de conocimiento puede contribuir al fallo de la relación y luego terminan dejando a los hijos luchando por comprender qué fue lo que pasó. Nuestros intereses, metas, y aspectos comunes, podrían ayudarnos en nuestras relaciones, como también pueden ahuyentar a una pareja interesada. En los tiempos que estamos viviendo, el matrimonio está casi extinto, pero no el crear una familia. No todos tenemos la bendición de conocer una persona y luego conectar con él o ella profundamente, y formar una familia. Muchas veces existe el deseo de tener familia pero no de contraer matrimonio.

El matrimonio al igual que ser padres, viene con muchísima responsabilidad. Buscamos éstas conexiones, no sólo a nivel físico, intelectual y emocional, sino también a nivel espiritual y energético, pero éstas conexiones no siempre están disponibles, y no siempre son exitosas.

La gran mayoría de las personas, no se dan el tiempo necesario para nutrir la relación, y realmente conocer a la pareja adecuadamente, antes de establecer alguna relación seria. Todo depende de cómo se miren las cosas. Nos enseñan que uno debe enamorarse y casarse, para tener una relación exitosa, pero esto no funciona para todos. En otros tiempos no existía ese papel que a los ojos de la ley nos une en matrimonio. Ése papel ha sido el fallecimiento de muchas relaciones al cabo del tiempo. Yo pienso que si nos esforzamos por tener relaciones abiertas, honestas y comunicativas con quien escojamos como pareja, fomentaremos relaciones que sobrevivan la prueba del tiempo y las circunstancias diarias.

Desarrollaremos una relación capaz de superar cualquier obstáculo, y aprenderemos a aceptarnos el uno al otro, tal y cómo somos.

Al entrar en relaciones serias y duraderas, debemos permanecer consientes de cómo mantener la emoción, y el éxito de la relación. Todos debemos estar de acuerdo, porque en eso está basada la fortaleza dé la relación. La comunicación, la comprensión y el amor incondicional, todos son elementos de una relación exitosa. Un cónyuge debe ser plenamente consciente de que al tener hijos, la unidad familiar, sin duda, cambiará y será afectada de alguna manera, hasta el nivel de intimidad en la relación. Los niños requieren mucho tiempo, especialmente en los primeros años, estos son cruciales para el propio desarrollo. Recuerde que tenemos que amarlos, enseñarlos y educarlos para qué sean niños, adolescentes, y eventualmente adultos, balanceados y para que puedan continuar el ciclo de la vida; ya que los efectos de la expansión, en la unidad familiar son cruciales para nuestra sociedad.