@ovierablanco

“Los titubeos del pasado deben convertirse en lecciones aprendidas…”

La señora Tibisay Lucena anunció que la elección de los constituyentistas será el próximo 30/07/17. Dos elecciones ese mismo día. Sectorial y Territorial. ¡Que eficiencia! Pues nada. Es la hora de jugársela por Venezuela, por rescatarla o perderla. Punto de no retorno. O comprendemos el alcance de esta maniobra absolutamente inconstitucional o Venezuela entrará definitivamente en lo que jamás pensamos sería posible: el comunismo devastador del siglo XXI.

Aún prevalecen inconsistencias en la disidencia, que el gobierno aprovecha para rodar sus esquemas traposos. La gente sabe que hay distanciamientos en el liderazgo opositor. A pesar de enfrentar una lucha frontal y decidida tanto desde la AN como en lo internacional y en la calle, el fantasma del diálogo machacón, de una negociación soterrada o de emboscadas entre gallos y medianoche, típicas de los Rosales, Zambrano o Falcón, pueden generar un deslave en la oposición, que deje el camino suficientemente despejado para colar el congresillo constituyente. La insurgencia ciudadana -que no no ha cesado- es muy frágil a estos chascos. UNT apenas el domingo lo anunciaba públicamente. “Podemos protestar e ir a constituyente “(Coordinadora de UNT #veronicabrito 4/6/17). Pues sólo un frente nacional ciudadano y popular absolutamente unido y decidido a boicotear este anti histórico despojo republicano, podrá detener el pretendido totalitarismo constituyente. Estamos a un paso de que se decrete la entrada el último tramo de la Irán-chino-ruso-cubanización del país.

La gente sabe lo que supone un Estado comunal. El pueblo lo padece. Es un estado expropiado, criminal, robotizado, policial, desplazado, intransitable e inescapable, al servicio de un proyecto de agitación, desequilibrio y fractura institucional urbi et orbi, con la bendición de doctrinas radicales, fantasmales y tiranas. Pero frente a esta amenaza el colectivo percibe órdenes cruzadas y agendas improvisas. "Acuerdos de cámara" sobre consultas constituyentes sin consenso. ¿Por qué estos desprendimientos? Cuidado con los egos o la ignorancia... Ponen a la gente de periscopio en periscopio, improvisando marchas sin destino, razón u objetivo elocuente. Otros van al exterior y se colocan en sus enseradas basas, pero poco toman en consideración a la diáspora al menos para articular esfuerzos y compartir con ellos un café... En medio de fuego cruzado, muerte y desbordamiento, no se disipa un mensaje sólido que alerte que nos estamos jugando lo queda país, y todo el futuro.

Nadie duda el resteo y riesgo a fondo de la mayoría de los líderes políticos de Venezuela. Pero sin duda se ha abierto una brecha entre ellos que la opinión pública huele y le sabe mal. Un tufillo a quiebre e inadecuada competencia, en momentos que transcurre y se escurre el ultimo desmembramiento de estado que le queda a Venezuela. El llamado de la dirigencia política en este momento debe ser a una emergencia nacional que explique al país enfáticamente por qué no es posible participar de este engendro constituyente, donde las bases comiciales están arregladas, los votos ya están contados y la nueva constitución está redactada. Es impostergable organizar la resistencia.

No caigamos en decir que “no debemos repetir el error del 2005, cuando dejamos los espacios libres de la AN”, y salir a votar una falsa constituyente. Tampoco aquello fue un error. El gazapo fue lo que se solicita y no prevalece. Falta de consistencia, agregación. Nobleza impoluta en la unidad. Si se hubiese armado una insurgencia inspirada y decidida desde el 2005 (cuando desde el RR se supo del ventajismo electoral defraudatorio de la voluntad popular), la Venezuela que despierta hoy en las calles hubiese parido otra republica moderna y libre. Los titubeos del pasado deben convertirse en lecciones aprendidas. Necesitamos a nuestros líderes políticos, gremiales, sindicales, sociales y vecinales, juntos. Los empresarios los veo callados y taciturnos. Los sindicatos aislados. Los gremios dispersos… mientras la gente sigue presente, animada y dispuesta en su protesta, pero sin duda con la desesperanza latente que ve en los rostro de sus líderes. ¡Cuidado!

La respuesta a la grave estafa republicana que pretende incapacitar al Estado debe ser determinante: No vamos sólo por la recuperación de la democracia y la libertad. Vamos por la defensa del territorio, de la nación, de nuestra identidad; de la restauración de sus instituciones, de la paz, de nuestra propiedad, de la vida misma. Para lograrlo el país debe plantarse todo, no por clivajes o sectores. Inspirarlo es dar el ejemplo con entrega, humildad y pasión denodada. La constituyente de Maduro no tolera análisis, ni más réplicas o explicaciones leguyeras. La constituyente usurpadora sólo admite resistencia, desobediencia y una disposición de lucha ciudadana como no la tuvo que confrontar el país desde su independencia.

No dudo que el pueblo quiere cambio y anhela un país de oportunidades. La gente está dispuesta a darlo todo. Hasta sus hijos ha sacrificado. Pero también debe existir reciprocidad del liderazgo en renunciar y desprenderse de individualidades. Nos jugamos la Republica. Lo demás vendrás después…

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