Nuevas reformas, viejas preocupaciones
¿Hasta donde llegaremos a raíz de estos nuevos cambios?

Y ahora, ¿qué será de nosotros? ¿Cuál será el destino de todo aquel latino o hispano de bajos recursos que depende de la ayuda gubernamental para sobrevivir y mantenerse saludable al igual que su familia?

Es casi como que nos castigan por ser latinos, o tal vez por ser pobres, y estar expuesto a la ayuda que nos puedan ofrecer para cumplir con los gastos que incurrimos al intentar mantener nuestra salud.

Creo que entre los humanos no existe ni una persona que se alegre de sus problemas de salud. Aun así, las enfermedades, no son cosas de las cuales tenemos control completo. Al menos que sean enfermedades directamente relacionadas con nuestros hábitos nutricionales, en cuyo caso, queda de nosotros hacer y mantener un cambio de estilo de vida.

Nuestros familiares también son propensos a sufrir de males que muchas veces aparecen de la nada, y nos agarran infraganti, resultando en incapacidades y hasta muerte, en algunos casos. Todos deberíamos tener acceso a cuidados médicos básicos, y a los medicamentos necesarios para mantenernos saludables, y poder llevar una vida normal, como en otros países.

Hay demasiados hispanos y latinos en nuestra comunidad que sufren de diferentes achaques y enfermedades que requieren atención. Sin los recursos adecuados es imposible mantener la salud apropiadamente, y no hay garantía que las personas podrían vivir una vida saludable, larga y fructífera. El alto costo de tratamientos médicos y también el costo de los medicamentos que existen para tratar cada uno de ellos influye muchísimo en la falta de atención médica que existe hoy en nuestra comunidad. La falta de estatus migratorio también es una de las razones primordiales que lleva a una gran porción de nuestra comunidad a no darle la atención necesaria a su estado de salud.

Son muchas más las personas que enferman por ignorancia y negligencia propia, que otra cosa.

Lamentablemente a raíz de todos los cambios pendientes, muchos sufrirán sin poder recibir la ayuda que reciben en estos momentos. Hay quienes están preocupados por su estado de salud y propensos a perder sus beneficios, no ayuda a controlar el estrés causado por falta de recursos adecuados. Los cambios y ajustes al programa de Medicad, que ayuda a los más pobres y a los deshabilitados, serán evidente y serán sentido a nivel nacional. Estos cambios causaran aún más presión sobre aquellos que no pueden correr con los gastos de cualquier condición médica.

Los nuevos cambios, qué serán implementados bajo la nueva administración Presidencial Republicana, cortaran y anularán muchos de los recursos proveídos, de acuerdo al mal de cada cual.

En estos momentos los hogares que ganan poco menos de 30.000 dólares al año reciben subsidios que les ayudan a pagar sus gastos médicos.

Bajo el nuevo plan de salud, les harán cortes mayores a los servicios de salud mental, tratamientos de adicción, y a los programas de Medicaid qué brindan ayuda a muchas de nuestra comunidad latina.

Lamentablemente los latinos, y aquellos de bajos recursos, serán los más afectados.

¿Qué pasará con las miles de personas que dependen de la ayuda médica qué obviamente necesitan, y no suelen poder financiar, aún, con dos, y tres ingresos en el hogar? Si el nivel de estrés estaba alto antes de esta administración, imagínense ahora con tantos cambios, que lo que hacen es disminuir a la comunidad Hispana, y aportar poco alivio a los trabajadores, de bajos ingresos. Hay muchísimas personas que tienen condiciones preexistentes que no son elegibles para cobertura médica, poniendo aún más presión sobre los individuos que necesitan de los beneficios que les ayudaría a mantener su salud.

Cualquier cambio que se le haga al sistema de salud complejo que existe en los Estados Unidos, causará un gran impacto en nuestra comunidad, y habrá ganadores y perdedores.

Para algunos miembros de nuestra comunidad, se les hará más fácil poder financiar su seguro de salud, o podrían rebajar sus impuestos, mientras que otros podrían perder su ayuda financiera o su cobertura de salud, dejándolos en por estado financiero que el que estaban antes. Las nuevas reformas, viejas preocupaciones, permanecerán presente en la vida de toda nuestra comunicada hispana, hasta que tomemos una acción social.