@NituPerez
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Atrás quedaron las promesas de “la soberanía alimentaria”, excusa para confiscar 4 millones de hectáreas a sus legítimos propietarios, hoy improductivas y abandonadas. ¿Qué sabemos de la fábrica de bicicletas atómicas que prometió el difunto o de los pañales desechables “guayuco”, de los celulares “vergatarios” o de las viviendas de Petrocasas? Se robaron esos reales, amigo lector, por ahí andan en las cuentas de los jerarcas del régimen, depositados en paraísos fiscales mientras los venezolanos se mueren de hambre.

En junio de 2007, en cadena nacional, el finado anunciaba la apertura de “200 fabricas socialistas”. Afirmaba que 2008 sería el inicio de un nuevo ciclo de la revolución, mientras inauguraba una planta termoeléctrica en el Zulia, que no tengo dudas, es inexistente como lo son también las 200 fábricas.

En abril pasado se cumplieron 14 años de la creación de Barrio Adentro que ofrecía “brindar salud de alta tecnología de forma gratuita a los sectores populares”. ¡Otra promesa falsa del régimen chavista-madurista! La verdad es que en Venezuela el régimen acabó con el sistema de salud.

Conversando con personal médico y paramédico que labora en hospitales públicos -que ya no saben a que santo prenderle una vela a ver si algún sensato del régimen se apiada de los venezolanos- una entiende que a esta revolución le importa un comino la angustia de pacientes y familiares, médicos y enfermeras que sufren por la escasez de todo tipo de medicamentos. Ni jabón yodado para desinfectar el área donde el galeno va a trabajar quirúrgicamente hay en los centros de salud… que decir de antibióticos, guantes o rayos X.

En nuestro país hay tal desorden y abandono del sector salud, que las enfermedades respiratorias en niños y adultos, por ejemplo, se han duplicado en los últimos tres años; requieren antibióticos para poder superar la dolencia pero como no los hay, un número importante de ellos fallece. De haber tenido el medicamento habrían sobrevivido. El venezolano se muere por falta de antibióticos que antes de la revolución existían y se producían aquí, pero tranquilo… la constituyente solucionará eso, dicen los rojos por allí. La única verdad es que la tasa de mortalidad infantil creció un 30% en 2016 en relación al 2015, mientras que la materna aumentó en 65%. Nos matan de a poco.

Las bacterias pululan en los centros ¿de salud? del país. Las infecciones hospitalarias, que son más severas que las que se adquieren en la calle, requieren antibióticos especiales y costosos, pero brillan por su ausencia desde hace unos tres años. Así las cosas, lo que viene es un alza en la morbilidad hospitalaria en el transcurso de los próximos 3 años, me acotan especialistas en la materia.

Los centros hospitalarios del país funcionan solo con el 3% de los medicamentos e insumos necesarios, según lo señala el más reciente informe de la Federación Médica Venezolana mientras que la Federación Farmacéutica informó que la escasez de medicamentos alcanzó en enero de este año, el 85%.

El teniente coronel y gobernador del Zulia, Francisco Arias Cárdenas, ha dicho este martes 11 de julio que “el pueblo tiene la necesidad de que se sinceren las cosas… porque hay quienes dicen: ¡Nosotros estamos en rebeldía!, pues si están en rebeldía tomen los fusiles y vengan a tomar el poder, pero no destruyan a los propios ciudadanos… agarren los fusiles y vamos a enfrentarnos”. Con tal declaración queda claro que este es un Gobierno que prefiere convocar una guerra antes que enfrentar el problema de salud. Los jerarcas del régimen piensan como militares y actúan como militares. Nunca serán gerentes, mucho menos Estadistas. Sincerémonos pues, Arias. De ustedes hay que salir.

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