Ozuna podría estar en la puerta de los Marlins

@RicardoEMontes

Como por si fueran pocas las señales, uno de los pocos prospectos que tiene la organización de los Marlins de Miami, sino el único, el lanzador Braxton Garrett pareciera estar en las puertas de realizarse la cirugía Tommy John, con la cual perdería alrededor de un año de acción.

Las ventanas se están cerrando para este núcleo de los Marlins. Cada vez luce más lógico desarmarlo y entrar, nuevamente, en otro proceso de reconstrucción; un camino delicado, el cual debe ser manejado con inteligencia, no como en el pasado.

En columnas pasadas, hemos presentado la idea de un potencial cambio de equipo para Adeiny Hechavarría, cuya ausencia por lesión provocó que J.T. Riddle demostrara algo que no tenía el cubano; ofensiva.

Ahora otro movimiento que cobra sentido cada vez más es el de Marcell Ozuna, quien al igual que el año pasado ha tenido una primera mitad de ensueño. En el 2016 consiguió llegar al Juego de Estrellas, antes de una estrepitosa caída en la segunda parte de la campaña. No hay nada que garantice que eso no vuelva a ocurrir en esta zafra, pero en lo que no queda ninguna duda es que el valor del dominicano no había sido nunca tan alto como en estos momentos.

El oriundo de Santo Domingo ya ha estado en conversaciones de cambio en el pasado, incrementándose luego del complicado período en el que fue mantenido un tiempo extra en las ligas menores, para que el que el equipo tuviera control de él por un año más. Pero el fruto de ese movimiento realizado en el 2015 está llegando a su fin, pues siendo su agente Scott Boras, no pareciera haber mucho futuro dentro de los Marlins.

Es un cambio lógico. Hay muchos equipos que pueden estar luchando por un puesto a la postemporada, mientras que los Marlins, que a menos que ocurra un milagro, no tienen nada que buscar en esta zafra, pero podría recibir buen material a cambio del dominicano.

Las bases para una reconstrucción es la cantidad de promesas que llenen las granjas de un equipo, pero Miami tiene una de las peores de toda la liga. Y con un núcleo de jugadores en el equipo grande, que claramente carecen de los necesario para soñar en algún momento con una Serie Mundial, o tan siquiera una eventual clasificación a la postemporada.

Con Edison Vólquez y Dan Straily lanzando mejor últimamente, en especial el dominicano que tiró un juego sin hit ni carrera recientemente, podrían ser otras piezas por las cuales la gerencia de los Marlins se vean tentados a traspasar en los próximos meses. Siempre que la oficina del equipo confía en poder hacer una nueva reconstrucción.

No es el camino más vistoso, pero al final de eso se trata la pelota. Intentar construir un equipo tras otro hasta por fin dar con alguno que pueda ser lo suficientemente exitoso como para terminar alzando el trofeo de Serie Mundial.

La idea es no empeñarse en ciertos jugadores que sabes no te llevarán a ese destino. El mejor ejemplo lo tienen los Cachorros, que por 108 años pasaron de reconstrucción en reconstrucción hasta lograr ese cometido. Pero en su último proceso decidieron dejar atrás a Aramis Ramírez, Alfonso Soriano, Carlos Zambrano y otros, para que en cuatro años, de manera inteligente, construyeran al equipo que rompió la popular “Maldición de la Cabra”.

Sólo el tiempo, y la nueva gerencia, responderá el incierto futuro del equipo.