Para tener el corazón y los bolsillos llenos
Algunas parejas pretenden manejar sus finanzas sin comunicarse y la experiencia demuestra que la solución comienza cuando nos sentamos en familia a planificar el futuro

Llevo muchos años felizmente casada y algunas veces reflexiono sobre, como pareja, cuáles son nuestras fortalezas, debilidades y oportunidades frente a las finanzas. Si bien un alto porcentaje de parejas se separan, la razón primordial dicen muchos estudios es por la falta de comunicación financiera. Es curioso como algunas parejas pretenden manejar sus finanzas sin comunicarse y de la misma forma que lo hacían hace 10 o 15 años.

La vida para mí por lo menos ha cambiado desde hacer 10 años, mis prioridades son distintas, nuestras necesidades son otras y hasta los roles se han invertido. En mi caso yo soy la ahorradora, desde que tenía 5 años mis jóvenes padres dedujeron que para inculcar el ahorro de la casa me enseñarían con la práctica. Mi esposo es el gastador, cuando lo conocí gastaba en cosas materiales lo que yo gastaba en un pasaje aéreo, sin embargo nuestros valores fundamentales eran muy similares. Poco a poco y con mucho estudio me di cuenta que el demostraba su amor comprando cosas para la casa – que a veces estaban fuera de nuestro presupuesto y yo, muchas veces, dejaba de hacer cosas juntos por ahorrar para nuestro futuro. Al final llegamos a un compromiso.

Pienso que no existe una fórmula perfecta para manejar las finanzas de la familia, pero sí creo que hay 3 prácticas que pueden ayudar a mejorar la comunicación financiera (1) evaluar las fortalezas y debilidades de cada uno (2) hacer un fondo de libertad y (3) renovar su compromiso con un contrato anual.

Evaluar las fortalezas y debilidades de cada uno

Se ha comprobado que cuando las parejas comparten sus fortalezas y debilidades frente al dinero se disminuyen las barreras de la necesidad de justificar acciones. Una vez identificado, se definen los roles y responsabilidades de cada uno y se crean expectativas. Por ejemplo en el caso de Carlos y Laura, el encargado de actualizar el presupuesto es Laura y Carlos hace los pagos mensuales. Además Carlos le gusta salir con los amigos todas las semanas y Laura establece de acuerdo a las metas el presupuesto que Carlos podrá disponer para las salidas. De esta forma podrán ahorrar para su casa y llegar a su meta del 20% en 12 meses.

Tener cada uno un fondo de libertad

Muchas parejas siguen casadas por razones económicas, separarse no es una opción por falta de sustento económico. Conozco a mujeres que están casadas por muchos años con hijos y hasta ahora no tienen una cuenta de ahorro en su nombre. Mujeres empresarias, ejecutivas y amas de casa que solo tienen cuentas justos para los gastos del hogar. En lugar de pensar que una cuenta individual es como sacarle la vuelta piensa que es todo lo contrario. Si están juntos teniendo cuentas de ahorros separadas es suficiente para vivir solos, y sin embargo, escogen vivir juntos, eso sí que es amor. El fondo de libertad deberá tener unos 3 a 6 meses de gastos individuales.

Renovar su compromiso con un contrato anual

Los solteros que me preguntan cómo es el matrimonio les digo que es como mantener una plantita, debe de ser diario, cuidarla, alimentarla, cortarle las hojitas y quererla desde la mañana. No es un acto fácil, porque puedes hacer un supertrabajo una semana y de la noche a la mañana te olvidaste y la plantita se puede empezar a poner amarilla. Y eso es lo que pasa con la falta de comunicación financiera.

El contrato debe de incluir lo que cada persona está dispuesta a hacer, aportar y a compartir. Debe de incluir metas y roles claros. Este contrato debe de ser firmado por ambos y revisado trimestralmente. Para una copia de este contrato escríbeme a eking@ifaydi.com.

Recuerda que el bolsillo contento podrá llevarte a tener los corazones llenos. La clave está en descifrar qué significa el bolsillo contento, abundancia, paz, salud, crecimiento, acumulación u otra definición. Invierte hoy en alimentar esa comunicación financiera en la pareja.