Pese al clima tórrido que padecemos en estas fechas, Miami sigue ejerciendo la misma seducción de siempre en cuantos nos visitan. Tal es el caso de José Luis Handal Farah, conocido en realidad como Koqui Handal, un prominente empresario boliviano de origen palestino que se enorgullece de empezar a ser más conocido como artista, la gran pasión de su vida, que como el rey de la hostelería y de la construcción inmobiliaria que es en Santa Cruz y en La Paz, Bolivia. Koqui fue elegido recientemente por CNN en Español para pintar el cuadro conmemorativo de los 20 años de la estación, una vibrante obra protagonizada por 20 espigadas aves, de cuellos muy esbeltos y colas muy largas, que simbolizan cada año de la cadena y que plasman el vívido arcoíris cromático y la palpitante belleza de la flora y fauna tropical. Acompañado de su guapísimo hijo Sebastián, de 26 años, Handal vino desde Santa Cruz, donde vive, a develar su obra y conversar con Camilo Egaña en su programa de CNN. Aprovechó también su estancia para disfrutar Miami, ciudad en la que tiene ahora puesta su mira, como nos comentaba durante una linda cena que organizó en su honor su amiga Margarita Rohaidy Delgado, presidenta de MRD Consulting, Inc., y en la cual tuve la dicha de conocerlo y de saber más de su vida. Hombre de sencillez, calidez y carisma arrolladores, nos contaba de sus padres, Alfredo Handal y Edith Farah, de origen palestino ambos, cuyos padres llegaron a Bolivia y Chile en 1930 para establecerse; de sus hermanas, Patricia y Grissel; del amor de su vida, Katherine Baracatt, con quien se casó en 1989 y tuvo tres hijos: Christian, de 8 años; Sebastián, de 26, y Agustín, de 15; nos contó también de que nació con una sed insaciable de arte en el alma, con una necesidad vital de expresión artística y cómo, pese a querer estudiar arquitectura y bellas artes, se decantó por administración de empresas por circunstancias familiares. Koqui es hoy el fundador y director de la empresa de hostelería y construcción inmobiliaria Grupo H, dueña de los hoteles Camino Real y de varios edificios corporativos e inmobiliarios en La Paz y Santa Cruz, así como de otros hoteles en Argentina. Su carrera artística empezó en realidad cuando, a los tres años de casarse, su esposa se matriculó en clases de cerámica con el maestro Mario Sarabia en La Paz, decidió que aquello no era lo suyo y él tomó las clases en su lugar, logrando reconectar así con su veta artística y terminando por abrir un taller en el que dio vida a sus primeras obras de arcilla. A partir de ahí, incursionó de forma autodidacta en la escultura en chatarra, de broce y monumental, y en la pintura, evolucionando de tal manera que sus obras se venden actualmente en Saatchi Art, forman parte de muestras permanentes en Bolivia y Argentina y se han expuesto en galerías y ferias internacionales, incluyendo la Spectrum de la Art Basel Week en Miami en el 2014 y la Arte Expo de Nueva York. Su meta es pasar ahora cada vez más tiempo en Miami y cambiar la jungla tropical de su jardín boliviano, que pueblan monos, loros y perezosos, por los turquesas, verdes y dorados de nuestro mar y nuestra vegetación. Además, planea expandir su cadena hotelera en nuestra ciudad y ya ha comenzado a hacer en ella inversiones inmobiliarias (en el Brickell City Center, Aria y Brickell Height).

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