En este mes de marzo en el que se celebra el Día de la Mujer y se honra el género femenino, son tantas las mujeres que merecen destacarse en nuestra ciudad, ya sea por sus logros, su liderazgo o su éxito profesional, que es imposible elegir una sola. Sin embargo, mientras preparaba mi columna de hoy, que va precisamente dedicada a una gran mujer, me di cuenta de que ella es una representación perfecta de la excelencia femenina, un perfecto ejemplo de que con esfuerzo, trabajo duro y perseverancia, la mujer puede alcanzar metas que muchos hombres jamás logran.

Pese a su apellido belga y a su pinta de actriz de cine o aristócrata europea, Lisa van Walleghen, una alta, esbelta y súper atractiva rubia de ojos verdes, es cubana. Tras ser Vicepresidenta Senior de Wealth Managment (gestión de patrimonio) de Merril Lynch 24 años, dejó esta prestigiosa institución financiera el pasado mes de septiembre para fundar MAXIMAI Investment Partners, una movida profesional para la que, sin lugar a dudas, hay que tener un temple de acero, una sólida seguridad en sí misma y una integridad absoluta.

Con oficinas en Coral Gables y un sólido equipo de banqueros y asesores financieros que incluye varios millenials, la firma (de la que Lisa es, además, directora ejecutiva) brinda asesoramiento financiero y administra el patrimonio familiar e inter generacional de familias y empresarios de muy altos recursos (UHNWI, es decir, Ultra High Net Worth Individual, por sus siglas en inglés) no sólo de este país, sino del Caribe, Latinoamérica y Europa, ofreciéndoles un abanico de opciones de inversión más amplio y una mayor flexibilidad para satisfacer las necesidades de sus clientes, que para Lisa son ya parte de su familia. La energía y pasión que vuelca en las generaciones más jóvenes (hijos y nietos de sus clientes), ayudándolos a adentrarse en el arduo mundo de las finanzas, a conocer todos sus recovecos, riesgos, terminología y posibilidades, han servido en muchas ocasiones de puente entre padres e hijos para poder entablar un franco diálogo sobre sus finanzas, y para ella ha sido una fuente inagotable de nuevos talentos, ya que muchos de estos jóvenes adolescentes acaban entrando en el mundo de las finanzas y convirtiéndose en sus mayores fans.

Siempre sencilla, pero elegantemente vestida, es difícil imaginar que detrás de esta hermosa ejecutiva que maneja los millones de tanta gente hubo una vez una cubanita sin recursos que tuvo que pelear muy duro para lograr sus sueños. Sus padres, Carlos Parets y Elia Martín Sánchez, llegaron exilados a Miami antes de que ella naciera, y como el resto de los exilados, tuvieron que labrarse aquí una nueva vida. Sus primeros años asistió al Centro Mater, un centro benéfico de cuidado infantil creado en 1968 por la Madre Margarita Miranda para ayudar a las familias cubanas exiladas y de cuya Fundación Lisa es miembro desde hace más de 15 años, colaborando y apoyando todas sus iniciativas. A los 13 años tuvo que comenzar a trabajar para ayudar a su papá a pagar el alquiler de su casa. Años después, mientras trabajaba en Irving Trust Co. del Dupont Building en Flagler, conoció a Derek van Walleghen una especie de Apolo peruano que trabajaba en el Florida National Bank, ubicado en el mismo edificio del Irving Trust. La pareja se casó en 1 año y son padres de Max, que se gradúa este mes de mayo de Economía y Finanzas de Southern Methodist University en Dallas, Tx. Hoy Lisa cosecha feliz todo lo que sembró con fe y esfuerzo en su pasado. ¡Brava!

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