Comerse una buena posta de pollo en los Estados Unidos no es una noticia como para salir en los periódicos, pero si le digo que la carne en cuestión fue creada artificialmente con células madre en un laboratorio de la empresa Memphis Meats, seguro que le dejo boquiabierto.

La empresa tecnológica Memphis Meats, que ya nos había sorprendido con las bolas de carne producidas artificialmente, reveló, en nota de prensa, que acaba de obtener carne de pollo y pato en las probetas de sus laboratorios.

Quienes degustaron las humeantes postas de pollo frito y el delicioso pato a la naranja que sirvió la empresa para mostrar la calidad de los productos, quedaron impresionados con el sabor de las carnes. “Simplemente sabían a pollo y a pato, es un gran logro”, acuñó el agraciado gourmet.

“Nosotros empezamos el proceso cuando seleccionamos gallinas vivas y saludables para extraerles células de alta calidad. Estas aves, que en otras circunstancias irían a parar a un matadero, con nuestro método permanecen vivas y bien cuidadas. Tomamos solamente las células que tienen el potencial de renovarse y las ponemos en un ambiente donde puedan desarrollarse y alimentarse con agua y nutrientes, es decir, vitaminas, minerales, proteínas y azúcares. Después, simplemente las dejamos crecer, explicó el científico Eric Schulze.

“La cosecha nos toma unas seis semanas, durante las cuales, las células se desarrollan hasta convertirse en una jugosa masa de carne de pollo”, sostuvo Schulze.

“Sabemos qué células tenemos que escoger para que la carne tenga más sabor y logre la textura que queremos”, aseguró por su parte Uma Valeti, directora general de Memphis Meat.

El reto: reducir costos

Si pensó en salir corriendo al supermercado para traerse a casa algo de carne y cocinar un exquisito “pato a la probeta”, tendrá que tener paciencia. Según cuenta la compañía Memphis Meats, el costo para obtener una libra de masa de pollo limpia, sin hueso ni piel, directa del laboratorio, asciende a 9.000 dólares.

“Pensamos que nuestro verdadero reto es el mismo que tienen quienes desarrollan otros productos de nuevas tecnologías” comentó Steve Myrick, el vicepresidente de desarrollo comercial. “Si reducimos los costos y aumentamos la escala productiva, seremos capaces de bajar los precios”.

Claramente que esta carne creada en un laboratorio no puede competir con los 3.22 dólares que cuesta la libra de pollo en cualquier supermercado norteamericano. Y aunque se logren unos costos relativamente bajos en los próximos años, habrá que hacer una fuerte campaña de marketing para convencer a las amas de casas tradicionales para que se decidan comprar una carne cultivada en un laboratorio.

De todas formas, todos los productos de alimentación, antes de salir al mercado de consumo, deben recibir la aprobación del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés). Esta institución tiene entre sus múltiples funciones garantizar la seguridad alimentaria de los consumidores.

“Es un momento histórico conseguir carnes procedentes de pollos y patos que no han sido criados, es un momento histórico para la industria de la carne, ya que el pollo y el pato es el centro de la alimentación de muchas personas y culturas del mundo, pero su crianza tradicional genera grandes problemas para el medio ambiente, la salud humana y el bienestar de los animales. Nosotros aspiramos a producir carne masivamente que será deliciosa y sostenible”, señalo UMA Valeti.

 

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