WOLFSBURGO.- El comité de empresa y la dirección del consorcio automovilístico alemán Volkswagen lograron poner fin a su diferencia de opiniones en torno a cómo se implantará el programa de reestructuración de la compañía que contempla hasta 2020 la supresión de miles de puestos de trabajo.

Ambos bandos lograron acercar posiciones y enterrar los puntos de discordia en el transcurso de una asamblea a puerta cerrada celebrada en la sede de la fabricante de automóviles en Wolfsburgo, en el norte de Alemania, según confirmaron las dos partes.

"Déjennos ir hacia adelante con Volkswagen", señaló en un comunicado el jefe del comité de empresa, Bernd Osterloh.

Por su parte, el director de marca de la automotriz, Herbert Diess, señaló que el plan de reestructuración pactado debería aplicarse de forma rápida y consecuente. "2017 va a ser un buen año pero también va a ser un año duro", reconoció el directivo.

En los últimos días, las relaciones habían sido tensas. Desde el comité de empresa criticaron públicamente la actitud de la directiva en relación a las reformas que se llevarán a cabo con el objetivo de reflotar una compañía que atraviesa por momentos bajos tras el escándalo de manipulación de motores diésel que estalló hace casi dos años.

Los representantes de los trabajadores acusaron en los últimos días a Diess, de actuar de forma "profundamente antisocial" y de faltar continuamente a su palabra debido, entre otros asuntos, a la eliminación de un tercer turno en la cadena de montaje que inicialmente preveía acometer la empresa.

En el mes de noviembre, Volkswagen y el comité de empresa llegaron a un acuerdo para impulsar una reestructuración empresarial que contemplaba la desaparición de hasta 30.000 puestos de trabajo en todo el mundo, 23.000 de ellos en Alemania.

La compañía busca acometer reformas para que su negocio sea más rentable y, al mismo tiempo, aumentar la dotación financiera para nuevas áreas de negocio como los automóviles eléctricos.

En este sentido, la automotriz ha anunciado su intención de crear 9.000 nuevos empleos en departamentos de innovación, tales como puestos para desarrolladores de software.

Volkswagen reconoció en 2015 haber trucado los motores de 11 millones de automóviles para simular, en pruebas de laboratorio, emisiones contaminantes menores a las reales. El caso llegó al retiro masivo de unidades y acuerdos de compensación de billones de dólares, que han causado un agujero en las cuentas de la empresa.

El "Dieselgate", nombre con el que fue bautizado el gran fraude en Estados Unidos, ha costado al mayor productor de automóviles del mundo miles de millones de euros por pleitos legales y multas. El grupo con sede en Wolfsburgo también afronta causas penales y uno de sus ejecutivos en Estados Unidos cumple prisión preventiva.

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FUENTE: dpa

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