Los smartphones actuales tienen ya el rendimiento de una PC, pero escribir largos textos, crear tablas o presentaciones no es práctico con un celular. Por eso, el nuevo dock Samsung DeX conecta el Galaxy S8 con un monitor, un teclado y un ratón, dando el siguiente paso hacia una realidad en la que el teléfono es también nuestra computadora principal.

Es fácil imaginarse el inicio de la jornada laboral de este modo: uno se sienta, saca el celular del bolsillo, lo conecta a la base... y listo para empezar. En vez de computadora o notebook, uno ya solamente necesita el smartphone.

No es una idea nueva, porque Microsoft también la ofrece con el nombre de Continuum: por cable o de forma inalámbrica, el teléfono se conecta con una pantalla y tiene muchas funciones de una PC, aunque con limitaciones.

Pero el sistema de Samsung es distinto. DeX es la base, conecta el teléfono y la pantalla y a la vez carga la batería. En el pequeño disco negro del tamaño de un cenicero hay una conexión Ethernet, dos USB 2.0, una USB C y una HDMI.

A través de estas conexiones se puede instalar una pantalla Full HD (1.920 x 1.080 píxeles). También cuenta con un mecanismo de enfriamiento que impide que el smartphone se sobrecaliente.

La propuesta es realmente sencilla: se enchufan el cable de la electricidad y el de la pantalla, se mete el smartphone en la base y de inmediato aparece en el monitor una versión adaptada de Android con la que se puede trabajar como en una PC. Hay incluso un botón de Inicio.

Pero ¿puede el smartphone hacer las mismas tareas que una PC? La respuesta es sí. El nuevo modelo insignia de Samsung es tan potente que sirve para la mayoría de los trabajos que se hacen en la computadora, como edición de textos, selección de imágenes o presentaciones. Se pueden abrir varias ventanas a la vez y algunas app cuentan con un modo adaptado a DeX. Tras unas horas de trabajo, uno se olvida de que está haciéndolo con un smartphone.

Pese a ello, hay puntos débiles, como el navegador Chrome, que abre por defecto las versiones móviles de las páginas y al que le faltan funciones disponibles en PC. El navegador de Samsung funciona mejor, pero a los usuarios de Chrome no les resultará tan atractivo.

También hay otros programas que no funcionan con DeX. Las películas de Netflix solo se ven en una diminuta pantalla y la aplicación del tiempo aparece de lado. Los messenger funcionan en modo smartphone y, por ejemplo en el WhatsApp, no se pueden enviar mensajes apretando la tecla Enter. La combinación tampoco funciona con los videojuegos.

Por todo eso, la auténtica utilidad del dock DeX y el Galaxy S8 está en el ámbito laboral. Las app de oficina de Microsoft, los servicios de Google Drive y otras app de trabajo funcionan bien y rápidamente. Adobe está adaptando Acrobat y Lightroom Mobile para sumarse.

Además, para las empresas es muy interesante que el modo DeX permita trabajar en entornos virtuales como Citrix, VMWare o Amazon Web Services. Para datos sensibles existen carpetas protegidas por codificación, lo que en teoría permite montar la oficina en casa con el smartphone.

En cuanto a seguridad, DeX se comporta como un celular normal. Si no se usa la pantalla, se apaga y lo mismo si uno aprieta el botón de bloqueo. Y se enciende también como el teléfono, poniendo una contraseña (funciona bien), un código PIN o con un patrón (esto último algo más complicado con el mouse).

Los amantes de las funciones biométricas pueden desbloquear el sistema con reconocimiento de rostro (no tan seguro), escáner de iris (funciona de forma regular con luz) o con la huella digital. Sin embargo, como el sensor está en la parte posterior del teléfono, esta opción es poco práctica.

¿Es el momento de tirar la PC y la notebook? Todavía no, salvo que tengamos a mano pantallas, teclados y mouse en todas partes. Porque tener que cargar con todo esto pesa más que una portátil normal. Pero viene bien como sustitución de la computadora en casa y cada nueva app disponible hará más atractiva la base DeX.

El coste del smartphone S8 es de unos 769 euros, similar en dólares, en el mercado estadounidense (casi 900 euros para la versión Plus) más 160 euros por el dock DeX.

FUENTE: dpa

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