Ahora ya están marcadas las candidaturas para los partidos principales. Donald Trump por los Republicanos y la eterna Hillary Clinton por los Demócratas.

Se anticipa una contienda reñida, muy personal, con polémicas en torno a una Universidad y la larga carrera corrupta de los Clinton.

Los anti-Trump dicen que el candidato Donald Trump timó a ciertos clientes que pagaron dinero para un curso de inversiones sobre cómo desarrollar un portafolio de inversiones en inmuebles. El problema es la falta de información que promueve el bando anti-Trump. Este sector alega que Trump resalta como factor objetable el hecho que el Juez es mexicano-americano. Indican que el jurista fue miembro de una asociación de la Raza, conocida como Organización Para el Avance de los Mexicanos Indocumentados, desde la cual ayudó a otorgar servicios legales a sus miembros. Eso –por sí solo– no es suficiente para descalificar a un Juez. Son sus posibles prejuicios y apariencia de impropiedad –dentro del caso en vista–  lo que rige si un árbitro puede ser imparcial o no. De todas formas, la controversia de la demanda a raíz de esto, es un caso civil donde 24 personas exigen que se les devuelva su dinero. La demanda la lleva un bufete que le ha pagado a los Clinton más de $600,000.00 por discursos ofrecidos. Será consecuencia política? De cualquier forma es una disputa sobre dinero, y dicho pleito legal es sobre la devolución de fondos.  Por ejemplo, la tienda Macy’s tiene estos mismos reclamos durante la Navidad sobre artículos comprados y devoluciones.

Ahora los Clinton y su lista de caídos, muertos y timados de la Fundación Clinton, radicada en Canadá por asociaciones ocultas, fuera del escrutinio federal de rentas internas (IRS), será tema de mucho hablar. Bill Clinton recibe millones de dólares en donaciones de los islámicos, cuando Hillary está aprobando compras de equipo militar valorado en 29 billones de dólares. De sus propios reportes se despliega que la Fundación Clinton gasta $100.00 por cada $2.00 de contribuciones que recibe. Esta misma fundación goza de exención de impuestos bajo la sección 501(c)(3) del código de rentas internas. La misma fue inscrita bajo las leyes del estado de Arkansas, pero su dirección es en Nueva York, donde reside la casa matriz. Por su parte tiene un brazo canadiense a través de una sociedad con “The Clinton Giustra Enterprise Partnership”. Por ese medio ejecutan las transacciones con gobiernos foráneos  y reciben donaciones de gobiernos. También comercializan con negocios petroleros y minas de platino en varios países como Colombia & Kazakhstan, por nombrar algunos. Estos mismos terminan en las arcas de dicha fundación, y llegan a los Clinton por concepto de supuestos discursos y comparecencias en eventos privados.

Es ahí donde radica la polémica de los correos electrónicos borrados de Hillary, y la razón por la cual tener el servidor en el closet de la casa de los Clinton. La ley federal llamada “Records Act”, codificada bajo 44 U.S.C. 33, define un correo electrónico como parte de la propiedad del gobierno. Dicha propiedad requiere ser mantenida por la agencia gubernamental a la cual le compete el asunto. La destrucción de dicho récord necesita la autorización de la oficina del contralor general de la nación americana.

El artículo 3 de la Ley, 5 USC Sec. 552 (i) limita a un funcionario o empleado de una agencia con sanciones criminales, por mantener deliberadamente un sistema de registros, sin haber publicado un aviso en el Registro Federal de este sistema.

Uno de los más serios delitos de la Sra. Hillary Clinton, está codificado como 18 U.S.C. § 1924, donde se establece “aquél que, siendo un oficial (...) de los Estados Unidos , y en virtud de su posición (...) adviene en posesión de documentos o materiales que contengan información clasificada de los Estados Unidos, y a sabiendas suprima dichos documentos o materiales sin autoridad, y con la intención de retener tal documentos o materiales en un lugar no autorizado será multado bajo este título, o encarcelado por no más de un año, o ambas cosas”.

¿Cómo puede ser que un Presidente de este país pueda dar el endoso político a dicha persona, a  sabiendas que esta persona ha violado la ley? ¿O será que como el Presidente Obama también perdió su licencia de abogado, se le ha olvidado dicha ley? Sabemos que el Presidente tiene el poder del indulto, pero hacerlo ahora, precisamente antes de la las elecciones pondría a Bernie Sanders, el Robín Hood de 74 años, como el candidato a la Presidencia.

Yo pongo mi voto con Trump; el empresario que se manifiesta con transparencia y hace lo que dice. No le ha quitado dinero a ningún cabildero o vendedor de influencias, y afirma poner a USA antes de todo, que al cabo, es lo que realmente importa en esta contienda.

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