SAN JOSÉ.- La grave crisis política, económica, social y humanitaria en Venezuela no ha pasado desapercibida en Nicaragua. Ciudadanos independientes y representantes de organizaciones de la sociedad civil, políticas y gremiales, de derechos humanos, estudiantiles, sindicales y de mujeres, emitieron una carta abierta en solidaridad con el pueblo venezolano que lucha por restaurar la democracia de su país.

“Saludamos la heroica lucha del pueblo venezolano en las protestas ciudadanas a lo largo y ancho de su territorio nacional, que sin miedo a la represión está decidido a cambiar la historia de su país. Apoyamos la lucha de resistencia cívica no violenta en las calles para liberarse de la dictadura chavista de Nicolás Maduro y sus allegados”, reza la carta de respaldo firmada en Managua.

“Denunciamos el fracaso del llamado socialismo del siglo XXI, cuya expresión en Venezuela ha sido la dictadura chavista y que ha llevado al desplome de la Economía, de la salud, de la seguridad ciudadana, jurídica y alimentaria del país y donde se han violentado los más elementales derechos humanos del pueblo venezolano. Dictadura chavista que ha alimentado –con miles de millones de Dólares del pueblo venezolano– a la Dictadura Orteguista (de Daniel Ortega en Nicaragua), para controlar el poder a través de la corrupción, de los fraudes electorales, de exclusión y represión contra el pueblo de Nicaragua”, añade.

Nicaragua sufre un régimen totalitario derivado de ese socialismo del siglo XXI que Hugo Chávez implantó en su país y extendió a otros países del continente por medio de créditos millonarios a través del petróleo.

En Nicaragua, el régimen de Ortega ha recibido más de 4.000 millones de dólares en cooperación que le han servido al mandatario, sus familiares y allegados, para crear un emporio familiar y reforzarse en el poder a través de la corrupción.

La compra de voluntades, división de opositores, fraudes electorales, control de todos los poderes, irrespeto a la constitución y las leyes, violación de derechos humanos, represión a las protestas civiles, destrucción de las instituciones públicas y otras irregularidades; han permitido a Ortega y su mujer, Rosario Murillo, mantenerse en el poder desde 2007.

Así que la carta en respaldo al pueblo venezolano está en sintonía con esa protesta que ciudadanos independientes y agrupaciones de diversas índoles han mantenido desde hace más de una década.

En la carta apoyan las demandas del pueblo organizado de Venezuela, como una solución urgente a la crisis actual del país, tales como realizar elecciones libres, democráticas y observadas internacionalmente a la mayor brevedad posible. Esto con el fin de que sea el propio ciudadano quien decida con su voto el futuro del país.

Además, piden liberación inmediata de los presos políticos, claman por apoyo humanitario urgente de países amigos por medio de organizaciones internacionales, así como respeto a la actual Asamblea Nacional de Venezuela electa por la vía democrática.

“Consideramos que estas justas demandas serían el inicio de un proceso de transición cívico y pacífico para ‘re-democratizar’ y ‘re-institucionalizar’ Venezuela, como bien lo ha expresado Luis Almagro, Secretario General de la OEA y así detener tanto deterioro del país y sufrimiento de la población”, dice la carta de respaldo al pueblo venezolano.

“Denunciamos la convocatoria de la dictadura Chavista a una pseudo-Asamblea Constituyente, por ser una maniobra desesperada del régimen, tratando de perpetuarse en el poder”, añade.

La redacción de la carta fue convocado por el Movimiento por Nicaragua y fue respaldada por la coordinadora del Frente Amplio por la Democracia (FAD), Violeta Granera, el exministro de educación Carlos Tünnermann Bernheim, el politólogo José Antonio Peraza, el exdiputado Enrique Sáenz, miembros del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), del Partido Acción Ciudadana (PAC), organizaciones juveniles, entre otros.

FUENTE: Especial

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