CARACAS.- El anuncio que realizó el fallecido expresidente de Venezuela, Hugo Chávez, la noche del 8 de diciembre de 2012, cuando designó al actual mandatario Nicolás Maduro, como su sucedor, fue meditado desde 2011, cuando ya se sabía de la gravedad del cáncer que terminó con la vida del líder oficialista, así lo reveló ante la justicia brasileña la publicista, Mónica Moura, una de las testigos claves del caso Lava Jato.

Según reseña el portal venezolano El Pitazo, Moura también relató que una de las preocupaciones de ese momento era la relación de Maduro "inestable y ambigua" con "uno de los comandantes militares más importantes, Diosdado Cabello", para entonces presidente del Parlamento venezolano y segundo vicepresidente del partido oficialista PSUV, ya que se requería su apoyo "integral" a la inminente candidatura del elegido por Chávez.

"Y este es el punto clave de la cuestión. En la hipótesis que Chávez muera —lo que, desgraciadamente, parecía lo más probable— serían convocadas nuevas elecciones y, para que Maduro fuera el candidato era fundamental contar con el apoyo integral de Cabello. Como la cúpula militar, a partir del estilo de Chávez, es muy pragmática, probablemente no ocurriría una ruptura. Lo que no se sabía era cuál sería el costo político de la negociación interna", aseveró la publicista en su delación.

"La situación en Venezuela ya era bastante caótica (en 2011)… bien confusa políticamente, todo el mundo apostaba a que Hugo Chávez no iba a conseguir reelegirse, esta era la tercera elección (presidencial) de Chávez", agregó.

Chávez anunció en junio de 2011 que padecía una grave afección de salud, posteriormente se supo era cáncer, lo cual terminó con su vida el 5 de marzo de 2013, según la información oficial del Gobierno venezolano. La última vez que hizo una aparición pública fue el 8 de diciembre de 2012 cuando anunció que partiría a Cuba para tratar su enfermedad y dejó a Maduro como su sucesor. Después de eso, no pudo asumir el poder en enero de 2013 como correspondía, tras haber ganado las elecciones en octubre de 2012, por un estrecho margen con su contrincante más fuerte, el actual gobernador del estado Miranda, Henrique Carpriles.

Los informes más reservados del chavismo eran bastante pesimistas, revelan los documentos oficiales de Brasil. "En caso de ocurrir lo peor, podría haber un largo período de conmoción e inestabilidad. Razonando dentro de lo que parecía más predecible -muerte o impedimento del Presidente- la tendencia principal e 'inquietante' en cuanto a la unidad del alto mando militar, en términos de sucesión, la tendencia más probable, en cualquiera de las dos hipótesis -la de la muerte o del impedimento- es que su sucesor fuera Nicolás Maduro, su ex canciller, vicepresidente (en ese momento), y finalmente designado por Chávez para las elecciones", así detalló Moura la situación en 2011 de cara a los comicios presidenciales que se realizarían en 2012.

La publicista brasileña ahondó en el perfil de Maduro y cómo llegó a ser el elegido por Chávez. “Maduro es un líder de formación atípica y curiosa, fue conductor de autobús y Metro, y en esta profesión se convirtió en un importante líder sindical, de ahí su trayectoria política. Su estrella comenzó a brillar más fuertemente cuando ganó la confianza del comandante Chávez, pasando a integrar su núcleo duro, en el cual mantuvo las relaciones más fuertes con el ex vicepresidente Elías Jaua, el ex ministro Jesse Chacón y el actual alcalde de Caracas, Jorge Rodríguez“, dijo.

Moura admitió que en el círculo íntimo de Chávez, en 2011, ya se sabía que tras su muerte Maduro sería el sucesor y afrontaría una campaña electoral mucho más difícil que la ya complicada que atravesó Chávez en 2012. "Todo iba a depender del uso electoral que se hiciera de la conmoción causada por la posible muerte del gran líder", acotó.

En su delación ante autoridades de Brasil por la investigación Lava Jato, la publicista también admitió haber recibido 11 millones de dólares en efectivo en el propio despacho de Maduro en la Casa Amarilla (sede de la Cancillería) cuando era Ministro de Relaciones Extreriores de Venezuela.

Asimismo, confesó que otros pagos del gobierno de Chávez por la campaña presidencial los recibió a través de Odebrecht en cuentas ocultas en Suiza a nombre de una empresa offshore registrada en Panamá como Shellbill.

Estas revelaciones de corrupción, sobornos y lavado de dinero,ocurren en un momento en el que Venezuela atraviesa la peor crisis política, económica y social en décadas.

El panorama venezolano es de más un mes de protestas ininterrumpidas contra el Gobierno, más de 40 jóvenes asesinados en medio de una férrea represión por parte de los cuerpos de seguridad, que ha sumido al país en una inestabilidad sociopolítica derivada de la primera rebelión popular venezolana del siglo XXI según la ONG de derechos humanos, Provea.

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