LA PAZ — La comunidad internacional manifestó el martes su preocupación por los sucesos postelectorales en Bolivia mientras dos regiones declararon una huelga para exigir que se realice una segunda vuelta tras los reñidos comicios que derivaron en disturbios ante denuncias de un supuesto fraude a favor del gobernante Evo Morales.

A la medianoche del martes comienza el paro y vamos a replicar en todo el país. Vayan a los mercados para abastecerse porque no se moverá nada”, dijo en una asamblea de instituciones sociales Luis Fernando Camacho, presidente del Comité Cívico de Santa Cruz, bastión opositor a Evo Morales.

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Hasta el momento, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) transmite dos resultados de manera simultánea: los del conteo rápido -que alcanza el 95,63% y da a Morales 46,4% y 37,07% a Mesa- y el cómputo final, que alcanza el 87% y da a Morales 44,26% y 39,25% a su principal rival, el expresidente Carlos Mesa, de la alianza de centro Comunidad Ciudadana (CC).

Para ganar en primera vuelta se necesitan 50% más uno de los votos o haber obtenido un mínimo de 40% y a su vez una diferencia de al menos 10 puntos porcentuales sobre el seguidor más inmediato.

La transmisión del conteo rápido generó dudas por la suspensión de la transmisión de los resultados durante 24 horas y las discrepancias de cifras entre el domingo y el lunes.

El cambio en la proyección del voto llevó al jefe de observadores de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Manuel Gonzales, a declarar que “estamos ante un cambio inexplicable de tendencia que modifica drásticamente el destino de la elección y genera pérdida de confianza en el proceso electoral”.

Un video publicado en redes sociales por el expresidente boliviano Jorge "Tuto" Quiroga mostró la agresión que sufrió el presidente de la Asamblea de DDHH y Defensor del Pueblo en Bolivia, Waldo Albarracin, quien fue salvajemente agredido cuando denunciaba el fraude electoral del régimen de Morales.

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Antes de los comicios, los partidos opositores ya habían cuestionado al TSE por sospechas de parcialización con Morales.

Los gobiernos de Brasil, Argentina y Colombia manifestaron su preocupación. El subsecretario de Estado para el Hemisferio Occidental, Michael G. Kozak, publicó en Twitter que Washington “rechaza los intentos del TSE de subvertir la democracia” y llamó al órgano a “actuar de inmediato para restaurar la credibilidad en el proceso de conteo de votos”.

El martes se sumó la Unión Europea. “La inesperada interrupción del conteo electrónico ha generado serias dudas que deben ser aclaradas de manera inmediata”, dijo el bloque en un comunicado.

El martes Morales se hallaba reunido con los observadores de la OEA cuyo Consejo Permanente fue convocado para el miércoles para analizar la situación en Bolivia.

En el bando oficialista, los sindicatos que respaldan a Morales anunciaron también movilizaciones para defender el voto a favor del mandatario.

Morales, el primer presidente indígena y con el mandato más largo de la historia, mantiene polarizado al país entre quienes lo admiran por su "exitosa" gestión económica y los que le reprochan su falta de respeto al voto popular.

Morales desconoció un referendo de 2016 que le dijo no a una tercera reelección no autorizada por la constitución que él mismo había aprobado en 2009 y forzó su postulación amparado en un controvertido fallo del Tribunal Constitucional, lo que generó protestas en todo el país que fortalecieron a la oposición y acabaron mermando la popularidad del mandatario de 59 años.

Las elecciones del domingo mostraron una caída en su caudal electoral y la decisión del TSE de interrumpir el conteo que vaticinaba una eventual segunda vuelta generó sospechas de fraude que derivaron en disturbios en varias ciudades del país. Hubo saqueos en Sucre hasta la medianoche del lunes y una turba que la policía no logró contener incendió la sede del gobernante Movimiento al Socialismo (MAS), el partido de Morales. También La Paz vivió una noche de protestas.

Morales proviene de los sindicatos cocaleros en los cuales impera el “centralismo democrático”. Es decir “las decisiones se toman en la cúpula y se imponen a las bases”, dijo a AP el analista y profesor universitario Carlos Cordero. “Morales no acepta la alternancia en el poder ni la disidencia”.

Según el analista, “si no hay segunda vuelta habrá violencia. Otro posible escenario es que se repitan los comicios”.

Mesa asegura que hubo fraude y llamó a la resistencia en las calles. Según los analistas, más que el apoyo a Mesa es la defensa del voto lo que ha movilizado a la gente.

Ricardo Centellas, vocero de la Conferencia Episcopal de Bolivia, pidió el martes al TSE “cumplir el papel de árbitro imparcial ante indicios de fraude”.

El ministro de Gobierno, Carlos Romero, responsabilizó a Mesa por la violencia. Evo Morales, por su parte, no ha hablado públicamente desde el domingo.

En algunos sectores de La Paz se observaba gran cantidad de gente acudiendo a los mercados para abastecerse de alimentos ante el temor a una posible escasez si continúan las protestas.

Preocupación por crisis electoral

Naciones Unidas expresó este martes su preocupación por la escalada de violencia en Bolivia por la crisis electoral que se ha desatado ante las denuncias de fraude formuladas por la oposición contra el Gobierno de Evo Morales.

En la rueda de prensa diaria, Stéphane Dujarric, portavoz del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, ha asegurado que este último está "siguiendo de cerca" los acontecimientos en Bolivia, indicando que está preocupado por los "incidentes de violencia".

Dujarric ha instado a todos los bolivianos a "actuar con moderación y mantener el encomiable espíritu cívico demostrado al participar en estas elecciones" presidenciales, mientras que ha urgido a los líderes políticos a "reducir las tensiones" acudiendo a "medios legales para la resolución de disputas electorales".

Por su parte, el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha hecho un llamamiento específico a los padres para que expongan a sus hijos a "situaciones que puedan vulnerar sus derechos".

"La ONU siempre está dispuesta a ayudar en caso de que las partes lo soliciten", ha recordado el portavoz de Guterres, que se ha mostrado seguro de que el personal de Naciones Unidas en Bolivia ya está en contacto con los protagonistas de esta crisis electoral.

La Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP) del domingo, con más del 80 por ciento escrutado, dio a Morales un 45 por ciento y al candidato opositor Carlos Mesa un 38 por ciento de los votos, lo que obligaría a celebrar una segunda vuelta entre ambos. Sin embargo, poco después el TREP se suspendió repentinamente.

Mesa, arropado por la oposición boliviana, ha denunciado un presunto intento del Gobierno de amañar los resultados electorales para evitar que Morales tenga que someterse a una segunda vuelta, la primera en 17 años. Ambas partes han llamado a la movilización de sus seguidores, lo que derivó en disturbios en la madrugada del martes.

El TREP se ha retomado en las últimas horas. Con el 95 por ciento del escrutinio completado, Morales ha repuntado hasta el 46 por ciento, mientras que Mesa ha caído al 37 por ciento. Si el presidente boliviano logra distanciarse diez puntos del líder opositor habrá eludido la segunda vuelta consiguiendo otros cinco años de Gobierno.

FUENTE: Con información de AP y EUROPA PRESS

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