martes 9  de  abril 2024
RESEÑA

Teatro: Estreno mundial de Nilo Cruz en Miami

Cruz y su equipo productor vuelven a plasmar una pieza teatral que demuestra la riqueza de la creación colectiva

Por JESÚS HERNÁNDEZ

MIAMI.- El dramaturgo cubanoamericano Nilo Cruz, creador de una veintena de obras teatrales y ganador del premio Pulitzer 2003 por Anna in the Tropics, vuelve a sorprender en Miami, como autor y director, con el estreno mundial de Sed en la calle del agua, con solo cuatro funciones, en el Black Box del Miami-Dade County Auditorium, hasta el domingo 17 de marzo.

Producida por Alexa Kuve y su firma ARCA Images, y ambientada en un sanatorio en la década de los años 1930, Sed en la calle del agua, escrita originalmente en inglés y traducida al español por Kuve, cuenta la historia de una joven pareja de pintores que, embelesados por el arte, el placer y el amor a primera vista, inician una engorrosa relación matrimonial en una compleja sociedad que sufría una fuerte crisis económica.

Rechazada por el suegro burgués, que quiere encaminar al hijo por otra vía, según sus apreciaciones, la artista cae en depresión tras ver morir a su pequeña hija de frío y sentirse desanimada de una prematura relación conyugal que no logra vencer los problemas económicos.

Atendida por un médico siquiatra, que descubre en el arte que la pintora manifiesta una vía de curación, emprende un agotador proceso de sanación.

La escenografía, minimalista y concebida por Frank Oliva, hace uso de elementos imprescindibles que cumplen a cabalidad sus funciones: tres sillas que significan los tres personales centrales, una bañera que es lugar de importantes escenificaciones, y una especie de biombo en forma de circunferencia que cuelga del techo y define un espacio circular en el suelo que parece denotar el encierro de un problema que no tiene salida.

La oportuna nieve que cae en el fondo del escenario ayuda a percibir el frío invierno que acabó con la vida de la pequeña y cubre de angustia a los personajes por momentos.

Aquí las luces, concebidas por Enesto Pinto, remarcan interpretaciones aisladas de los personajes, que deleitan al público con importantes reflexiones.

La tenue música, transitoria por momentos y seleccionada por Cruz, no distrae al espectador en ningún momento.

Compuesto por una destacada rima circunstancial, que vuelve a revelar la faceta poética del autor, Cruz apuesta en su texto por secuencias retrospectivas que ayudan a comprender los porqués de la penosa situación.

Sed en la calle del agua transcurre en tres tiempos: el pasado que viven los dos jóvenes personajes a finales de los años 1920 en México después de conocerse en Nueva York, en pleno apogeo del muralismo de Diego Rivera, y el después a principios de los años 1930 de vuelta a la gran ciudad.

Claudia Tomás, joven actriz cubana, a quien recordamos en Miami por importantes interpretaciones en La soprano calva, Un parque en mi casa y la película Plantadas, asume el difícil rol de la agobiada madre que pierde a su hija y por el que transita con acertadas manifestaciones que, como al final de la representación manifestó, le cuesta meterse en esa piel que no conoce.

Daniel Romero, cubano, de quien tenemos en cuenta sus actuaciones en Tebas Land, Hierro y Un parque en mi casa, así como el filme Plantadas, asume el papel de Joaquín, el joven pintor esposo que hace lo que es capaz de hacer para salvar el matrimonio, con atinadas actuaciones.

El siquiatra, interpretado por, el también cubano, Carlos Acosta Milián, de quien hemos disfrutado sus actuaciones en El cuento de René, Dos hermanas y un piano, Hierro y el inolvidable Lorca en un vestido verde; logra transitar, con carácter, por la fina línea del médico que quiere ayudar, curar, y evitar, al mismo tiempo, que el dolor del paciente le afecte.

Mención subrayada merece la actuación especial del actor venezolano Orlando Urdaneta, de quien serían demasiadas las obras a mencionar, que asume el papel del padre burgués mexicano a la usanza de la vieja escuela teatral, con absoluta personalidad y sutil acento incluido.

Cruz vuelve a plasmar una pieza teatral que demuestra la riqueza de la creación colectiva, a pesar de los inconvenientes que el buen teatro afronta a diario.

En el Black Box, Miami Dade County Auditorium, 2901 W. Flagler St., Miami.

Funciones: jueves 14, viernes 15 y sábado 16 de marzo, 8 pm, y domingo 17 de marzo, 3 pm.

Entradas disponibles en www.arcaimages.org por Internet.

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