La Copa del Mundo llega al final de la temporada, con la fatiga física y psicológica acumulada que ello conlleva para futbolistas que llevan nueve meses disputando sus torneos nacionales y continentales, en muchos casos hasta sus últimas instancias.
La acumulación de esfuerzos provoca que el riesgo de lesiones aumente, un aspecto que los cuerpos médicos y preparadores físicos de las selecciones tienen muy presente en el trabajo que diseñan para sus conjuntos, según explicaron a EFE varios expertos.
"Los entrenamientos que realizan con los clubes están pensados para aguantar toda la temporada, pero no para que se alargue. Por lo tanto, en la selección se trata de cuidarles físicamente y ayudarles a recuperarse y hacer hincapié en la alimentación y el descanso", explica la doctora Ana de la Torre, especialista en Medicina del Deporte y miembro del cuerpo médico del Getafe, de LaLiga española.
La comunicación entre los cuerpos médicos de las selecciones y los de los clubes es "muy importante", especialmente en aquellos con temporadas muy cargadas, asegura el especialista en Medicina del Deporte de Quirón Salud, Luis Serratosa, con experiencia en equipos de fútbol de primer nivel europeo.
"Recuerdo haber estado en clubes donde había jugadores que en una temporada podían jugar más de 60 partidos, que llegan cansados física y psicológicamente y probablemente con riesgo de lesión por fatiga. Que haya buena comunicación entre servicios médicos de clubes y selecciones es fundamental", asegura.
Los torneos internacionales suelen castigar a los jugadores que tienen mayor carga de esfuerzos durante la temporada, que suele contar con dos momentos 'pico' de peligro de lesiones que para los clubes europeos corresponde con los meses de noviembre y marzo, a los que se añaden los torneos de verano.
Para ello, el objetivo cuando llegan a las concentraciones de los equipos nacionales no es hacer una pretemporada, que "no tendría sentido" para Serratosa, sino proponer una "buena recuperación", acompañada de "pequeños estímulos para que puedan mantener la forma física", además del trabajo táctico.
Con el torneo ya en marcha, los futbolistas contarán con unos tres o cuatro días de recuperación entre partido y partido, lo cual se asemeja al régimen que suelen tener los conjuntos que disputan su campeonato nacional y una competición internacional.
"Puedes hacer algo de preparación física y mantenimiento de fuerza, pero poco, sobre todo trabajo táctico. Es importante hacer buenos calentamientos, conocer el trabajo específico que lleva cada jugador durante la temporada, y la influencia de la hidratación y la nutrición", añade Serratosa.
La nutrición es uno de los aspectos más cuidados por las selecciones punteras, caso de España, que tiene los menús de las comidas que tomarán los jugadores de 'la Roja' programados desde el mes de marzo por el doctor Antonio Escribano, director de la Unidad de Nutrición, Metabolismo y Composición Corporal de la Federación Española.
"Hay que ser rigurosos al máximo. El tiempo de recuperación es de tres días, que es lo necesario en fútbol para recuperar el metabolismo. Es un margen muy ajustado y si no hay una recuperación adecuada no se llega con el depósito lleno. Hay que ser disciplinados porque cada partido es decisivo", argumenta el galeno.
Un aspecto favorable de Rusia 2018, a diferencia del Mundial anterior, Brasil 2014, es que las condiciones climatológicas serán, a priori, más favorables, ya que se espera un tiempo primaveral en la mayoría de las ciudades donde se disputarán partidos, nada que ver con el calor y la humedad de algunas sedes hace cuatro años.
"En Brasil sí que hubo problemas de deshidratación, pero en este caso no los va a haber. Estamos muy tranquilos en este sentido, porque el clima va a ser el ideal para jugar al fútbol", asegura Antonio Escribano.
Las distancias entre las ciudades, que llevarán a los combinados nacionales a recorrer entre 1.000 y 9.000 kilómetros solo en la fase de grupos, en función de la situación de la concentración de cada combinado y de sus partidos, tampoco son considerables para los especialistas, ya que ninguno de los viajes pasará de las 3 horas en avión, algo que es costumbre para los jugadores internacionales.
Para la doctora Ana de la Torre, el tiempo de los viajes debe ser aprovechado para la recuperación de los esfuerzos pese a la fatiga que puedan provocar, y en ellos se pueden utilizar herramientas como medias de recuperación o aparatos de terapia de frío.
"Ningún viaje pasará de las tres horas, de manera que no son viajes tan largos, pero puede ser que esos viajes trastoquen los horarios de comidas. Generalmente esto se suple haciendo que los jugadores tengan más disponibilidad de alimento en el hotel", explica el doctor Serratosa.
Pasada la fase de grupos, llegará la emoción de las fases eliminatorias y las prórrogas en caso de empate tras los 90 minutos reglamentarios, donde el esfuerzo llega al límite, por lo que se suelen manifestar los típicos calambres y el riesgo de lesiones aumenta de forma destacada.
"Una forma de prevenirlo es con magnesio y potasio para la recuperación muscular, en bebidas con sales minerales o geles con hidratos de carbono de asimilación rápida", apunta la doctora De la Torre, que reconoce que los habituales calambres que se producen en las prórrogas también tienen que ver con el estrés competitivo.
Para el nutricionista Antonio Escribano, este tipo de circunstancias están previstas en los protocolos de selecciones como la española.
"Siempre está prevista la nutrición para 90 minutos y algo más", añade el responsable de la nutrición de 'la Roja' que espera un Mundial "espectacular" pese a los esfuerzos de toda la temporada.
"Los jugadores compensarán los esfuerzos con motivación, solo hay
Mundial cada cuatro años y el que va está deseando ir. Aunque haya cansancio acumulado, alimentándose bien y con disciplina en el descanso todo es posible y está muy ensayado", finaliza el doctor Escribano.
Miguel Ángel Moreno
FUENTE: Agencia EFE
 

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