"En un país en donde el fútbol es religión, cultura y pasión, el mundo del balón no dejaría de ser un asunto de la Justicia", afirmó la alta corte brasileña en una nota que publicó en su página en internet y en la que recuerda diferentes disputas futbolísticas que tuvieron que ser resueltas por sus magistrados.
"Cuando las disputas son más serias que aquellas que animan las discusiones de grupos de amigos, el Superior Tribunal de Justicia participa en la resolución de los conflictos relativos al deporte más amado del país, en casos que van desde los derechos de imagen en los álbumes de cromos de los jugadores hasta indemnizaciones por errores arbitrales", agrega la nota.
Entre los casos futbolísticos que tuvieron que ser resueltos en el tribunal, la nota recuerda específicamente el del título del Campeonato Brasileño de 1987, que era disputado judicialmente por el Flamengo, el club más popular del país, y el Sport.
El Flamengo se autoproclamó campeón tras negarse el Sport a disputar la final, como había determinado la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), por lo que ambos equipos reivindicaron el título y durante muchos años Brasil contó con dos campeones de 1987.
"Tras celebrar un título, ningún hincha espera tener que discutir la conquista en los tribunales, pero durante décadas los hinchas del Sport fueron testigos de una disputa judicial de su club con el Flamengo sobre cuál sería el campeón de 1987. En el STJ el asunto fue resuelto en favor del Sport, lo que posteriormente fue confirmado por la Corte Suprema", explica la nota.
El comunicado también recuerda una decisión más reciente, de 2013, que terminó con el descenso del club Portuguesa a la segunda división por haber alineado irregularmente algunos jugadores y con una sanción que le retiró cuatro puntos al Flamengo en la clasificación por el mismo motivo.
Cita igualmente que, tras esa decisión, clubes, hinchas y asociaciones presentaron recursos ante la Justicia cuestionando el poder del STJ para resolver disputas futbolísticas y que la Justicia terminó dándole la razón a los magistrados.
El tribunal también hizo referencia a otros casos famosos, como una demanda en la que varias de las principales leyendas del fútbol brasileño exigieron una indemnización de una editora que publicó un álbum de cromos con los tricampeones de la Canarinha sin pagarles derechos de autor.
Otro caso famoso fue el de una hincha del club Atlético Mineiro que exigió una millonaria indemnización por daños morales debido a un error arbitral en 2013, reconocido posteriormente por el propio árbitro. El demandante dijo que el error afectó sus derechos como consumidor por lo que exigió una reparación monetaria.
Pero en su sentencia, tras reconocer que los hinchas que compran ingresos a los estadios pueden ser equiparados a consumidores, el tribunal aclaró que un error arbitral no intencional no genera una legítima expectativa de victoria.
"La derrota de un equipo, aunque atribuida a un error grosero de un árbitro, es un simple sinsabor que tampoco tiene la condición de provocar dolor duradero, a punto de interferir en el bienestar del hincha", según la sentencia.
Hasta demandas de futbolistas que dijeron que jugar bajo el sol podría amenazarles la salud tuvo que resolver el tribunal.
FUENTE: Agencia EFE
 

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