REDACCIÓN.- El FC Barcelona perdió este sábado por 2-0 en su visita al campo del Granada CF, tras haber encajado goles de Ramón Azeez y de Álvaro Vadillo en el transcurso de la quinta jornada de LaLiga Santander, prolongando para los culés una racha bastante mala en sus citas a domicilio.

En el Nuevo Los Cármenes, los pupilos de Ernesto Valverde volvieron a mostrar su versión plomiza y fiando la remontada al desempeño de Leo Messi, pero esta vez no cuajó la idea. Tras haberse perdido la pretemporada veraniega a causa de una lesión, el delantero argentino se involucra poco a poco en los compromisos del Barsa; así, en el feudo nazarí disputó sus primeros minutos en el Campeonato Nacional de Liga.

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Los locales comenzaron eléctricos y abrieron el marcador en su primer ataque, por obra del centrocampista Azeez en una jugada con cierta polémica. Tras un patadón en largo, Antonio Puertas saltó junto al central culé Clement Lenglet y tocó la pelota, para que ésta cayera a los pies de Roberto Soldado mientras en el suelo se quejaba el propio Lenglet de un golpe en el costado.

Pero la jugada seguía y Soldado cedió el balón al mismo Puertas, que se había zafado de Nelson Semedo; el '10' del Granada, escorado a la derecha, disparó nada más entrar en el área rival y su lanzamiento tropezó en la pierna de Gerard Piqué en su intento de despeje, desviando el balón hasta superar a Marc-André ter Stegen por encima de la cabeza y siendo remachado por Azeez en la raya de gol.

Esa acción de arranque anestesió al Barsa de manera provisional, siendo incapaz de disparar a puerta en toda la primera mitad del encuentro. Tan solo el mediocampista holandés Frenkie de Jong rebosaba intensidad en busca de la réplica, pero a su lado no emergía nadie para ayudarlo a crear acciones asociativas.

El croata Ivan Rakitic, que apenas había contado para su entrenador en este inicio de curso, tenía la oportunidad de reivindicarse como la pieza de enganche con una delantera en la que Messi aún no estaba. El astro argentino saltó al césped tras el descanso, en compañía de un Ansu Fati que tampoco había partido en el 'once' titular.

Otro joven, en este caso Carles Pérez, era el elegido para auspiciar a Antoine Griezmann y Luis Suárez. Sin embargo, nada funcionaba para los blaugranas y por eso Valverde regresó en el intermedio a los planes de las primeras jornadas ligueras. La sola presencia de Ansu Fati y de Messi incordió a los defensas locales, pero tal efecto no se contagió a los atacantes.

No en vano, muy cerca estuvo de llegar el segundo gol para los granadinistas en el minuto 52, cuando Ter Stegen no acertó a atajar en primera instancia un centro lateral de Carlos Neva; el guardameta alemán reacción de inmediato y ya sí atrapó el balón a la media vuelta, sobre la línea de gol y con el aliento de Soldado en la nuca.

El cuadro entrenado por Diego Martínez controlaba los tiempos del partido y casi a renglón seguido se vio recompensado con el 2-0, obra de Vadillo al transformar un penalti. Mediado el segundo acto, y merced a un barullo en el área pequeña de los culés, Arturo Vidal tocó el balón con la mano interrumpiendo un centro.

El VAR corroboró la pena máxima y Vadillo no desaprovechó el momento para ampliar distancias, obligando al conjunto visitante a que hiciera la heroica. Pero ni rabia ni arrojo exhibió el equipo azulgrana, que solo tiró una vez entre los tres palos y además encadenó su cuarto partido fuera de casa sin conseguir el triunfo.

Por su parte, el Granada se colocó provisionalmente como líder de la Primera División, habiendo acumulado 10 puntos y con mejor diferencia de goles con respecto al Atlético de Madrid y también con el Sevilla; esta situación dependerá de lo que hagan los hispalenses en el turno dominical en su difícil duelo contra el Real Madrid.

FUENTE: Con información de Europa Press

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