MANAGUA — Un grupo de familiares de nicaragüenses detenidos por protestar contra la dictadura de Daniel Ortega comenzaron el jueves una huelga de hambre para demandar la liberación de más de 130 presos políticos antes de la Navidad.

La protesta se realiza en la parroquia San Miguel Arcángel del barrio indígena de Monimbó en la ciudad de Masaya, al oriente de la capital, uno de los focos de la rebelión social contra el régimen sandinista que comenzó con manifestaciones estudiantiles en abril del año pasado.

Te puede interesar

“Voy a cumplir un año sin ver a mi hijo. He contado los días, los minutos y los segundos que lleva preso y sólo pido que lo dejen en libertad”, dijo entre lágrimas Martha Alvarado, madre de Melkissedex López, detenido el 12 de diciembre de 2018.

López, un ingeniero en sistemas de 26 años, fue condenado a cuatro años de cárcel por robo agravado, pero según su madre no cometió ese delito sino que participó en protestas universitarias. Su hijo está recluido en la cárcel Modelo, al norte de Managua, y padece gastritis y sarna porque está en condiciones insalubres y de aislamiento, relató la mujer.

Otra de las huelguistas es Karen Lacayo hermana de Edward Lacayo, un conocido activista opositor de Masaya apodado “la loba feroz”, que lleva ocho meses en prisión y a quien la Fiscalía acusó de narcotráfico y otros delitos. La familia de Lacayo ha denunciado en reiteradas ocasiones las torturas a las que ha sido sometido el opositor.

“Quiero ofrecerle este ayuno a Dios para que le toque el corazón a Daniel Ortega y Rosario Murillo (la vicepresidenta y esposa de Ortega) y libere de una vez por todas a nuestros familiares, porque son inocentes”, declaró Lacayo a AP. La huelga se inscribe en la campaña “Navidad sin presos políticos”, como ellos definen a los opositores detenidos.

Según el Comité de Familiares de Presos Políticos y la opositora Alianza Cívica, al menos 138 personas siguen presas por protestar contra el gobierno pese a que casi 700 fueron excarceladas entre febrero y junio en el marco de una negociación política y una ley de amnistía que fue aprobada por el régimen para su beneficio tras los más de 300 crímenes cometido contra manifestantes asesinados por disparos de francotiradores y durante el desmantelamiento de los tranques.

Tras conocerse el anuncio de la huelga de hambre la iglesia fue rodeada por varias patrullas de la policía y decenas de efectivos antimotines que vigilaban los movimientos de los opositores y de los periodistas.

Pablo Cuevas, abogado de la no gubernamental Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), denunció que la policía se presentó en el lugar “en actitud amenazante” y exhortó al gobierno a “respetar el derecho constitucional de los ciudadanos a la protesta cívica”.

Embed

El titular de la parroquia es el padre Edwin Román, un sacerdote conocido por su apoyo a la rebelión cívica en Masaya quien durante las intensas protestas de 2018 convirtió el templo en un refugio para los manifestantes heridos.

“Las madres y hermanas de los presos políticos me pidieron un espacio para hacer su ayuno y yo accedí porque es algo justo y necesario para ellas en medio de su desesperación. La Iglesia siempre abre las puertas a los que buscan justicia”, dijo el religioso a AP.

Una anciana dueña de un pequeño quiosco de golosinas calificó de “pura payasada” la protesta de los familiares de los presos. “Yo apoyo al comandante Daniel y la compañera Rosario”, dijo la mujer, que rehusó identificarse.

El régimen sandinista no ha formulado comentarios sobre la huelga de hambre, pero Ortega ha reiterado que considera que los opositores son “golpistas y terroristas” que intentaron derrocarlo en 2018.

El inicio del ayuno coincidió con una reunión de los cancilleres de la Alianza Bolivariana de Nuestra América (ALBA), convocada en Managua en apoyo al expresidente boliviano Evo Morales. La renuncia de Morales generó reacciones airadas de dirigentes sandinistas, que llamaron a sus bases a “cerrar filas” en apoyo a Ortega.

La noche del miércoles Juan Carlos Ortega Murillo, uno de los hijos de la pareja presidencial, se manifestó junto a unas seis personas frente a la sede del Consejo Superior de la Empresa Privada a cuyos directivos acusó de ser “enemigos del pueblo”, en una actitud amenazante a la oposición y al sector privado.

Según un video difundido en las redes sociales, Ortega Murillo leyó un comunicado en el que advirtió a los opositores que, como decía el general nacionalista Augusto Sandino (1895-1934), “la libertad no se conquista con flores sino a balazos”.

Las protestas en Nicaragua han dejado unos 328 muertos, más de 2.000 heridos y unos 88.000 emigrados y exiliados, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

FUENTE: Con información de AP

Aparecen en esta nota:

DLA Clasificados

 

Deja tu comentario

Se está leyendo

Lo último

Encuesta

¿Está de acuerdo con la decisión de Trump de imponer aranceles al aluminio y al acero provenientes de Brasil y Argentina?

No
No sé
ver resultados

Las Más Leídas