Embed

dcastrope@diariolasamericas.com
@danielcastrope

Te puede interesar

MIAMI.- Como un hecho sin “ninguna claridad” y que más parece una “moneda de cambio” para lograr “prebendas” con algunos países, calificó la Comisión Justicia Cuba el indulto que determinó el régimen castrista a favor de 2.604 presos cubanos, que ya han cumplido al menos un tercio de sus condenas.

En una declaración difundida a través de un video, el presidente de ese comité multinacional, el abogado René Bolio, aseguró que este acto se corresponde “con lo que ha hecho durante muchas décadas” la dictadura castrista al “otorgar la libertad a prisioneros como moneda de cambio para negociaciones, prebendas o algún tipo de acuerdos que pueda tener con diversos países”.

El exprocurador mexicano advirtió que a la organización que representa le preocupa el hecho de que “no sabemos quiénes son” ni “por qué están en prisión” las personas que serían beneficiadas con esta “medida de perdón” anunciada por el Consejo de Estado de la república de Cuba, supuestamente en apego a la “nueva Constitución”.

Este es el mayor indulto aprobado por el régimen de La Habana desde 2015 cuando fueron excarcelados 3.522 cubanos en días previos a la visita del papa Francisco. La dictadura también excarceló a unos 200 presos con motivo de la visita de Juan Pablo II en 1998, y 2.900 tras la llegada de Benedicto XVI, en 2012.

El periódico oficialista Granma explicó que en el listado de personas que serán excarceladas, en una fecha aún no conocida, se excluyen reos que cumplen condena por los delitos de asesinato, violación, pederastia con violencia, homicidio, corrupción de menores, hurto, sacrificio de ganado mayor y hechos relacionados con drogas.

La Comisión Justicia Cuba tiene una lista de 42 acusados de delitos de lesa humanidad del castrismo, encabezada por Raúl Castro, contra quienes existen “evidencias sólidas” que podrían ser utilizadas en las etapas de juzgamiento y condena de estas personas en tribunales nacionales, internacionales o especiales.

Bolio anotó que este “acto de benevolencia” que está haciendo la dictadura castrista “nos parece bastante sospechoso porque no está siendo clara” y dijo que “la claridad vendrá cuando sepamos quiénes son esas personas, por qué entraron a prisión y por qué son liberados”.

Acotó que en “estricta justicia” hay que “darle a cada uno lo que se merece”, al tiempo que se preguntó que “si estas personas están en la cárcel, ¿por qué están ahí? Acto seguido, señaló que “si no deberían estar ahí [en prisión], pues deben estar fuera”.

Entretanto, el también exdiputado reiteró una solicitud de la Comisión Justicia Cuba para ingresar a la isla con el fin de averiguar “qué está pasando con las denuncias que tenemos sobre crímenes de lesa humanidad, ya que muchos de los indiciados se encuentran aún dentro” del territorio cubano.

Además —advirtió—, “queremos que se nos permita el ingreso en las prisiones castristas para supervisar cómo viven los prisioneros políticos cubanos y cómo son tratados, y su condición de salud”.

Por su parte, la Iglesia católica cubana celebró el indulto otorgado por el régimen a este grupo de presos. Asimismo, invitó a las autoridades a “evaluar periódicamente situaciones particulares” y continuar tomando medidas que “permitan la reinserción de los sancionados a la vida ciudadana”.

“El indulto (…) favorece la reinserción en la sociedad de las personas beneficiadas y una mejor convivencia social, según nos enseñara el papa Francisco con ocasión del Año de la Misericordia y su inolvidable visita a nuestro país en septiembre de 2015 como 'Peregrino de la Misericordia'”, puntualizó la institución religiosa en un comunicado.

Un reporte del año pasado de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN), revela que en la isla existen 120 presos por razones políticas y que 12 de estas personas están condenadas a cadena perpetua.

También hay otros opositores condenados a varios años de cárcel durante la oleada represiva de 2003, conocida como “Primavera Negra”, que fueron excarcelados en 2010 como resultado del diálogo sostenido entonces entre el clero católico cubano y la jerarquía del poder, que tras negarse al destierro forzado, permanecen aún bajo una figura jurídica denominada licencia extrapenal.

En esta condición se hallan algunas de las voces más reconocidas de la disidencia cubana como Martha Beatriz Roque, la única mujer que integró el llamado Grupo de los 75, en referencia al número de condenados durante ese periodo de represión, y el doctor Oscar Elías Biscet, autor del proyecto Emilia.

Ambos activistas, que fueron excarcelados bajo la mencionada licencia extrapenal, tienen regulada su libertad de movimiento, incluso dentro del territorio nacional, y tampoco tienen potestad para salir del país aunque sean invitados por cualquier organización internacional.

El régimen de licencia extrapenal implica que estos opositores permanecen bajo la amenaza de ser arrestados cuando la Policía Política del régimen así lo determine.

Aparecen en esta nota:

DLA Clasificados

 

Deja tu comentario

Se está leyendo

Lo último

Encuesta

¿Cree que EEUU debe aceptar la migración de Bahamas que busca refugio luego del desastre ocasionado por el huracán Dorian?

Las Más Leídas