dcastrope@diariolasamericas.com
@danielcastrope

MIAMI.- “Lo único que pido a las autoridades de Estados Unidos es que no deporten a mi hijo”, dijo Deysi Duarte, madre del polizón cubano Yunier García, quien arribó a Miami la noche del jueves escondido en el compartimiento de carga de un avión de Switf Air, procedente de La Habana.

Te puede interesar

En su testimonio a DIARIO LAS AMÉRICAS por vía telefónica desde la capital cubana, la madre de García aseguró que es la más “sorprendida” con el paso dado por su hijo. “Él es muy callado, poco habla de sus cosas y nunca me dijo nada de esto”, afirmó con voz entrecortada.

El joven de 26 años, empleado del Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana, fue descubierto por empleados del terminal aéreo de Miami cuando se disponían a descargar el equipaje de los pasajeros del vuelo chárter que aterrizó a la medianoche.

“Abrimos la puerta y cuando nos metimos, sentimos un ruido (...) Una voz gritó: ‘No es un perro, soy yo, soy yo’”, relató a Telemundo un testigo que trabaja en la rampa de descargue de maletas. “Solo decía que le dieran agua, que estaba asustado, que llamaran a su familia”, añadió.

La madre del polizón agregó que nunca pensó que su hijo se iba a ir de Cuba de esa manera. “Yo solo tengo dos hijos; él y mi hija Yudeysi. Díganle que yo estoy bien, que mi corazón está bien”, señaló la mujer en referencia a una intervención quirúrgica para la que está programada en próximos días.

Agregó que “si mi hijo se arriesgó a hacer esto, por favor, solo pido que me lo dejen allá, aunque yo sufra”. Más adelante declaró que si el joven es deportado, “no sé que será de él aquí en Cuba”, donde persiste un régimen político totalitario.

García Duarte enfrenta una compleja situación legal dado que ya no existe la política de “pies secos, pies mojados”, derogada por el entonces presidente Barack Obama en enero de 2017, que permitía a los nacionales de la isla obtener un permiso (parole) con el solo hecho de pisar suelo estadounidense.

Al respecto, el abogado de inmigración Willy Allen afirmó que la legislación de los Estados Unidos restringe la posibilidad de que un polizón pueda legalizarse en este país y advirtió que desde su punto de vista el “camino que podría seguir este muchacho es el asilo político, y que lo gane”.

Duarte aseveró que durante este viernes ha recibido muchas llamadas de diferentes lugares, pero “nadie me ha llamado de Inmigración o de alguna oficina legal de Estados Unidos para decirme cómo está mi hijo. Yo necesito saber si está bien”.

Según la mujer, ella vivía junto a su hijo en el reparto Boyeros, contiguo al aeropuerto de la capital cubana. “Yunier es mi pelotica [consentido]”, dijo Duarte, conteniendo el llanto.

El también abogado de inmigración Vasilli Hernández dijo que se ofreció para dar asesoría legal al joven isleño. Sin embargo, hasta el momento de publicar esta nota no había logrado tener acceso a García, quien, según el letrado, se encontraba todavía a disposición de la Policía de Aduana e Inmigración en el aeropuerto.

“No sabía nada”

Por su parte, Yudeysi, hermana de Yunier, manifestó a DIARIO LAS AMÉRICAS que el joven tenía dos meses como empleado del área de equipaje del terminal aéreo habanero. “Él antes era el ‘energético’, que se encargaba del control del combustible”, explicó.

Al igual que su madre, la cubana de 28 años se declaró sorprendida por la acción realizada por su hermano, al que calificó como una persona “muy callada”, que “no contaba nunca nada de lo que iba a hacer”.

“Todavía estamos en una nube con esto”, afirmó, y dijo finalmente que su hermano es padre de una menor de dos años. “La niña vive con su madre, que se llama Diana”, indicó.

Aparecen en esta nota:

DLA Clasificados

 

Deja tu comentario

Se está leyendo

Lo último

Encuesta

¿Cree que EEUU debe aceptar la migración de Bahamas que busca refugio luego del desastre ocasionado por el huracán Dorian?

Las Más Leídas