Recientemente lidere una carta bipartidista y bicameral al Presidente, junto a mis colegas los representantes Mario Díaz-Balart (R-FL), Carlos Curbelo (R-FL), Eliot Engel (D-NY), Paul Cook (R-CA), Albio Sires (D-NJ), Debbie Wasserman Schultz (D-FL), Ann Wagner (R-MO), Robin Kelly (D-IL) y los senadores Marco Rubio (R-FL) y Bill Nelson (D-FL), instando a la Administración en Washington a usar la autoridad otorgada bajo la Ley Global Magnitsky de Responsabilidad de Derechos Humanos, para responsabilizar a personas en Nicaragua involucradas en abusos a los derechos humanos y actos de corrupción.

En la carta, hacemos un llamado al Departamento de Estado y al Departamento del Tesoro para que tomen medidas inmediatas para determinar si Sonia Castro, Laureano Ortega Murillo, Juan Carlos Ortega Murillo y Gustavo Porras merecen, de acuerdo con los criterios de la ley, ser sancionados.

A medida que muchos nicaragüenses tratan de ejercer sus derechos de libertad de expresión y asociación, la violencia en Nicaragua continúa en pie con más de 400 personas muertas a manos del régimen de Ortega. La Administración en Washington ha tomado las medidas necesarias para responsabilizar a funcionarios clave del régimen de Ortega por estos atroces actos de violaciones de derechos humanos e insolentes actos de corrupción. Sin embargo, mientras Ortega y sus compinches continúan intensificando su represión contra el pueblo nicaragüense, hostigando, golpeando y deteniendo arbitrariamente a cualquiera que exija la salida de Ortega del poder, los EEUU puede y debe hacer más.

Una manera de poder hacer más es designando y sancionando a más individuos bajo la Ley Global Magnitsky. Ninguna persona, independientemente de la posición que ocupe, tiene derecho a abusar de las libertades de los demás. Es por eso que mis colegas y yo estamos instando a la Administración a investigar las acciones infames de cuatro individuos, incluyendo a dos hijos de Ortega, Laureano Ortega Murillo y Juan Carlos Ortega Murillo. Al utilizar esta herramienta vital de política exterior de Estados Unidos, podemos poner fin a la impunidad y enviar un fuerte mensaje al régimen de Ortega.

Nuestra comunidad del sur de la Florida se une a los nicaragüenses que luchan por recuperar su democracia y libertad. Nuestro país defiende nuestros valores de democracia, libertad y derechos humanos y no debemos permitir que las acciones de Ortega queden impunes.

Las opiniones emitidas en esta sección no tienen que reflejar la postura editorial de este diario y son de exclusiva responsabilidad de los autores.

 

Deja tu comentario