CARACAS.- Manteniéndose en la ruta de sonidos electrónicos, que inició en el 2019, el músico venezolano Luis Irán canta a través de sus Wacky Days. Canción que, al igual a su anterior tema, The Ubiquity Blues, separa notablemente del rock alternativo al que tenía acostumbrado a su público.

En Wacky Days, Luis Irán no solo se encarga de la composición del tema, sino que también lleva la producción y grabación del sencillo desde su estudio Macca Records, en Miami, donde reside junto a su familia desde julio del pasado año.

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DIARIO LAS AMÉRICAS conversó con el músico venezolano para conocer cómo ha sido la experiencia de la grabación de Wacky Days, el cual cuenta con un videoclip en el que su esposa e hijo participan.

¿Cómo son los wacky days (días locos) de Luis Irán?

Esta pregunta me da un poco de risa porque a raíz de tener wacky days, de tener días locos, es que surge esta canción.

En mi caso particular, los días locos están relacionados, muchas veces, con la sobresaturación de información: durante toda la expansión del virus, ha surgido tanta información que va desde el COVID-19, hasta todas aquellas teorías locas como el estado profundo, el nuevo orden mundial, ovnis... y todo esto me permitió por tres minutos, que es lo que dura la canción, descomprimir un poco y relajarme de la realidad estresante que vivimos.

¿Por qué la mutación del rock alternativo a los sonidos electrónicos?

La verdad es que la música llamada electrónica la he escuchado toda mi vida. Lo que ocurre es que al ser guitarrista y venir del rock and roll, todo mi música la expresaba a través de esos código, sobre todo porque cuando agarro la guitarra es una manera natural de componer.

Pero a mediados de 2019, comencé a sentir una repetición en lo que hacía; es decir, cuando componía volvía a hacer la misma canción y representó como un momento de fastidio. Ante este agobio, me permití hacer temas desde otro punto de vista: dejar la guitarra a un lado y comenzar a hacer música con mi teclado, controlador, utilizar sonidos de sintetizadores viejos de los 80' con el fin de explorar y ver qué podría salir de todo ello. Y el resultado, por supuesto, fueron canciones distintas.

Además, comencé a cantar en inglés para ver esa diferencia por completo, tanto a nivel musical como lírico porque las ideas también se expresaban de una manera distinta.

Así que esto responde a un cambio natural que al final me abrió puertas, ya que me ha permite hacer música para explorar texturas y sonidos que antes no utilizaba. Y, a su vez, me divierte porque han salido cosas que me parecen interesantes.

Con respecto al proceso de composición y producción de Wacky Days, ¿Cómo podrías describir este proceso, considerando el contexto pandemia?

Yo estudié ingeniería en sonido y la verdad es que hay muchísimas cosas en las que me gusta tener el control, ya que antes de llegar al estudio necesito tener todo claro; es decir, hago una preproducción muy profunda de mis canciones.

Pero para este proyecto, como Wacky Days, me adentré por completo a hacer todo y eso fue antes de la pandemia. Entonces, esto de aislarme y de encerrarme a trabajar no es ajeno a mí.

Lo que podría agregar a este proceso es que incluí a personas en las que confío: por ejemplo, en la mezcla para Wacky Days trabajó Carlos Angola, que es un músico que vive en estos momentos en Madrid. Mientras que la masterización se la envié a Ignacio Umerez, que vive en Panamá. Y el trabajo resultó.

Por otra parte, yo no suelo salir mucho. Soy una persona de casa. A mí lo que probablemente me afecta más, es el hecho de no tener la libertad de poder decidir cuándo puedo salir de mi casa por todo lo que pasa. Pero yo quiero mucho mi casa y el trabajar desde acá no me afecta tanto.

En el videoclip de Wacky Days trabajaste con tu esposa e hijo, ¿qué aprendizaje te deja tu familia en el proceso creativo?

El tema de trabajar con mi esposa es algo a lo que estoy acostumbrado porque realmente tenemos mucho tiempo en ello. Llegamos a trabajar en una agencia de publicidad en la que formamos parte del mismo equipo y la verdad es que todo nos salía muy bien. Puedo sentirme orgullo de decirlo.

De un tiempo para acá, cuando decidimos independizarnos, comenzamos a trabajar en proyectos creativos y eso no solo incluía trabajos asociados al marketing, sino que también comenzamos a involucrarnos en temas asociados con producción audiovisual. Y una de las cosas que comenzamos a hacer fue justamente los video para mis canciones.

En 2016 hicimos un videoclip para la canción La familia, la fauna y la convivencia en el que sale mi esposa e hijo. Y para el videoclip de Wacky Days también salimos los tres, pero con mi hijo mucho más grande.

Toda esta experiencia me parece algo muy divertido porque al ver a mi hijo me conecto con esos recuerdos de mi infancia.

Y en cuanto a la producción, la verdad es que nos tomamos de una manera tranquila el trabajo. Aunque mi esposa se encarga de ponerle orden a todo este asunto. Gracias a ella todo sale.

Con respecto a los cambios que han surgido en la interacción que ahora tiene el público con el artista, ¿cuál es tu percepción al respecto?

Si queremos ver el lado positivo que se ha generado ante la pandemia, puede ser este empuje que han tenido los artistas de usar las redes sociales para comunicarse con su comunidad o fanaticada, porque creo que han salido propuestas muy interesantes de música en vivo, entrevistas, Live de Instagram... eso para mí es súper valioso porque no solo se trata de llegar y tocar una canción en vivo, sino que además te permite desarrollado otras facetas en cuanto al ámbito artístico.

Pero tampoco se puede negar que se extraña el contacto con el público: estar en un escenario y ver la reacción inmediata que al final genera una energía que se retroalimenta constantemente. Eso de verdad no lo va a sustituir la tecnología.

Sin embargo, creo que contamos con la suerte, cuando todo esto pase, de que la experiencia será más amplia.

Tras Wacky Days, ¿ahora qué viene?

Aunque soy amante del formato disco, los cambios que ahora vivimos en la música me han permitido no detenerme. Ahora puedo producir poco a poco e ir sacando canciones progresivamente y cuando la canción está lista, la lanzo y siento de cierta manera que el tema está fresco. Esto me hace sentir que sale lo que soy yo en el momento.

Así que vienen más canciones. Una ya está casi lista, pero no doy fecha porque aún faltan detalles.

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