BRUSELAS.- El dictador de Cuba, Miguel Díaz-Canel, utilizó su intervención en la III Cumbre Unión Europea - Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (UE-CELAC) para reiterar el habitual discurso en contra de Estados Unidos, olvidándose de los más de mil presos políticos que su régimen mantiene bajo condiciones inhumanas. Obviando también los carteles y consignas en contra de sus políticas que acompañaron su llegada al evento.
Díaz-Canel olvida a presos políticos en discurso en Europa
En su mensaje, el dictador cubano aseguró que "nadie debe esperar que bajemos los brazos, que nos arrodillemos a pedir perdón por defender el derecho a la diferencia”, en el marco de su mensaje antiimperialista, justificación para las políticas internas que mantienen en crisis a la isla.
“Tenemos la convicción de que la solidaridad no se puede bloquear como se bloquean los alimentos, las medicinas y los equipos; la solidaridad solo reconoce necesidades y demandas humanas y coloca a quienes la dan y la reciben en el escalón más alto de nuestra especie”, dijo Díaz-Canel.
A juicio del dictador, el bloque no dio "prioridad real" a los problemas de la región de Latinoamérica.
La visita de Miguel Díaz-Canel fue anunciada en el marco de la aprobación-por parte del Parlamento Europeo- de una resolución de condena a las violaciones y abusos de los derechos humanos en Cuba. Por lo que se espera que se apliquen más sanciones contra el régimen.
El dictador cubano arribó a Bruselas con su esposa, Lis Cuesta Peraza. Fueron recibidos por grupos afectos al régimen. Sin embargo, también se presentaron manifestaciones de exiliados y activistas que protestaron la presencia de Díaz-Canel en el lugar y exigieron la liberación de los presos políticos y el fin de la dictadura.
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FUENTE: REDACCIÓN
