lunes 19  de  octubre 2026
TRAMA DE CORRUPCIÓN

Testaferro de exviceministro de Chávez se declara culpable ante justicia española por sobornos

Incrimina a Nervis Villalobos y a Javier Alvarado Ochoa, funcionarios venezolanos. El expresidente de Duro Felguera admitió el pago de sobornos

Por Elena Moreno

MADRID.- La Audiencia Nacional de España inició este lunes el juicio oral contra la exdirectiva de la empresa Duro Felguera, entre la que figura los exviceministros de Chávez: Nervis Villalobos, Javier Alvarado Ochoa y Juan Carlos Torres, expresidente de esa compañía, a quienes se les acusa de pagar sobornos por la construcción de una central eléctrica en Venezuela.

De acuerdo con la Fiscalía Anticorrupción española los investigados están vinculados a delitos como blanqueo de capitales, corrupción y falsedad documental con la intermediación de Rafael Ramírez, quien en 2009 era el ministro de Energía Eléctrica en Venezuela.

La de este lunes fue la primera audiencia y están programadas otras entre el 20 y 22 de octubre luego de que la Sala Penal ratificara el juicio de los exfuncionarios venezolanos y del empresario señalados en la investigación.

El expresidente de la metalúrgica española Duro Felguera, Juan Carlos Torres, se declaró culpable este lunes ante la Audiencia Nacional. Dijo que había llegado a un acuerdo con la Fiscalía Anticorrupción. Aunque aún no se conocen los detalles del acuerdo, el expresidente de la compañía deberá pagar una multa de 4,800 euros. En un principio, el fiscal había pedido para él penas de nueve años y medio de cárcel más una multa de 160 millones de euros.

El acuerdo de Torres es importante en el desarrollo del proceso porque reconoce la existencia de la maniobra.

A pesar de la confesión de Torres, los exviceministros Nervis Villalobos y Javier Alvarado Ochoa rechazaron haber recibido sobornos para entregar la obra pública a la empresa española. “Soy inocente”, dijo Villalobos a viva voz, apenas comenzó la audiencia pública, a las 10 de la mañana de España.

La situación de Villalobos se complicó porque Jesús Barrios Melean, acusado de ser su testaferro, se declaró también culpable de los hechos mediante videollamada desde Estados Unidos.

Las defensas de Villalobos y Alvarado Ochoa tuvieron oportunidad este lunes de plantear nulidades en el expediente, la estrategia para desestimar una investigación judicial que ya cuenta con abundante prueba. Intervinieron los abogados de Villalobos y su mujer, y también de Javier Alvarado Ochoa y su esposa, entre otros.

Los abogados plantearon que el registro en la sede de Duro Felguera debe anularse porque las pruebas partieron de un pendrive entregado de manera anónima a la fiscalía y, agregaron, ese material no tuvo la custodia adecuada. Argumentaron, además, que la acusación no precisa la participación de cada acusado ni en qué consiste el lavado de dinero.

También, que los hechos prescribieron, vulneración de derechos durante el registro de su domicilio y argumentó que el caso fue juzgado en territorio venezolano durante la gestión del chavismo.

La causa

En julio de 2023, el juez español de la Audiencia Nacional, Ismael Moreno, procesó a 12 personas y a cuatro empresas por el caso Duro Felguera. A los investigados les atribuyó presuntos delitos de corrupción internacional, falsedad en documento mercantil y blanqueo de capitales, por hechos que se remontan a 2009.

Con motivo de la crisis energética que atravesaba Venezuela, el gobierno de Hugo Chávez ordenó construir la central termoeléctrica Planta El Sitio, en Santa Lucía, estado Miranda, destinada a abastecer a la Gran Caracas.

El magistrado sostiene que el entonces ministro de Energía Eléctrica, Rafael Ramírez, logró que la obra se adjudicara a la empresa española Duro Felguera. A cambio, la compañía se habría comprometido a entregar dinero a funcionarios venezolanos que influyeron en la decisión.

Para ejecutar el proyecto, Duro Felguera actuó mediante la unión temporal de empresas (UTE) Termocentro. Según el instructor, esa UTE firmó contratos con entidades y personas de Venezuela cuyo verdadero fin era encubrir el pago de comisiones o sobornos a funcionarios públicos, con el objetivo de favorecer los intereses de la empresa.

Para el juez, ese trato de favor, obtenido presuntamente mediante sobornos, fue lo que permitió que Duro Felguera se quedara con el contrato de Termocentro, valorado en 1,500 millones de dólares.

FUENTE: Con información de Transpareccia Venezuela/ Reporte Ya/ eldiario.es

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