El pasado martes 16 de junio, en la Casa del Preso Político Cubano, tuvo lugar una oportuna conferencia de prensa, convocada por 13 de las organizaciones de exprisioneros políticos cubanos en el exilio, y encabezada por el también expreso político Jorge Luis García Pérez (Antunez), de paso por Estados Unidos.
Aquí está la lista
La tiranía castrocomunista, durante los largos años de su imposición represiva sobre Cuba, ha querido presentar ante la opinión internacional, a sus opositores de todo tipo, como simples delincuentes y no como es la verdadera índole de esos patriotas opositores.
Esa convocatoria, a la que acudieron numerosos medios de prensa (TV y radio), tenía como principal objetivo censurar y desmentir las recientes declaraciones hechas en España por el cardenal cubano Jaime Ortega Alamino, quien afirmó, desinformando a la opinión internacional, en anticipo a la visita que hará el papa Francisco a Cuba, que ya en dicho país no quedan presos políticos. Y para inusitada calumnia a los opositores a la dictadura castrocomunista, Ortega hizo alusión al hecho de que a la sazón de la visita del anterior papa, Benedicto XVI, hubo en Cuba un indulto masivo de presos, señalándolos bajo la calificación de presos comunes.
Para desmentir la malintencionada afirmación del cardenal Ortega ante la opinión internacional, y con pruebas objetivas, en la citada conferencia de prensa, la exprisionera política Nellis Rojas mostró una lista parcial de más de 30 presos políticos que, a la fecha, se encuentran en las cárceles en Cuba. A continuación paso a exponer la lista allí mencionada, señalando además los años que cada uno de ellos lleva encarcelado en la isla.
Pedro de la C. Alvarez Pedroso (23 años), Elías Pérez Bocour (23), Erick Salmeron Mendoza (23), Daniel Santovenia Fernández (23), Raúl Manuel Cornel de la Rosa (22), José David Herman Aguilera (22), Miguel Díaz Bouza (21), Humberto E. Real Suárez (21), Armando Sosa Fortuny (21), Claro Fernando Alonso Hernández (19), Ernesto Borges Pérez (17), Francisco Abarca Chávez (4), Ernesto Cruz León (17), Otto René Rodríguez Llerena (17), Santiago Padrón Quintero (14), Máximo Pradea Valdés (14), Ihosvani Suriz de la Torre (14), Harold Alcalá Aramburo (12), Lewis Arce Romero (12), Lázaro Ávila Sierra (12), Maikel Delgado Aramburo (112), José Ángel Díaz Ortiz (12), Ramón Henry Grillo (12), Wilmer Ledea Pérez (12), Jorge Luis Pérez Puente (12), Francisco Reyes Rodriguez (12), Yoanny Thomas González (12), Leandro Cerezo Sirut (7), Karel de Miranda (7), Alain Forbes Lamorú (7) y Yoan Torres Martinez (7).
Estos compatriotas, unos desde dentro de Cuba, otros infiltrados desde el exterior, arriesgaron sus vidas con el objetivo de lograr para Cuba libertad y democracia, no sólo por la demanda de los derechos humanos, sino también por medio de la subversión y otras vías de lucha, enteramente legítimos dado el objetivo buscado.
La tiranía castrocomunista, durante los largos años de su imposición represiva sobre Cuba, ha querido presentar ante la opinión internacional, a sus opositores de todo tipo, como simples delincuentes y no como es la verdadera índole de esos patriotas opositores. Hora es de rebatir jurídicamente esa infamia.
En el Derecho Penal la calificación de los hechos delictivos viene dada por el móvil de la acción, o sea. ¨por el objetivo que mueve al actor del hecho cometido¨. Si el objetivo que se busca es de índole política, la calificación jurídica del hecho es ¨delito político¨.
Estos cubanos que aún están en Cuba encarcelados, y todos los que a lo largo de los años han hecho oposición, por cualquiera de sus métodos, a la tiranía castrocomunista, con riesgo de su libertad y de sus vidas, lo han hecho con el fin de cambiar el sistema político impuesto en el país. Luego son esencial y únicamente presos políticos, por más que el régimen castrista quiera darles otra absurda calificación.
Durante la lucha contra el gobierno de Fulgencio Batista, antes de 1959, la acción opositora se llevó a efecto por varios métodos. Por ejemplo: se hizo un asalto armado contra un cuartel militar, Moncada; el Movimiento 26 de Julio, que Castro lidereaba, puso innumerables bombas en las ciudades, y en el yate Granma –y en otras naves y otros grupos subversivos– se infiltraron y desembarcaron en Cuba muchos opositores. Muchos de ellos cayeron presos y se les encausó judicialmente y fueron a prisión. ¿Cómo calificamos aquellos hechos y a aquellos sancionados? ¿Cómo delincuentes? No, sino que se les calificó como políticos (Castro entre ellos), dado el móvil de las acciones realizadas.
Los presos contra el gobierno castrocomunista, que han tomado aquellas mismas tácticas de lucha en múltiples casos, han actuado ahora movidos por objetivos similares: cambiar el sistema de gobierno. Luego, jurídicamente tienen la misma calificación: presos políticos.
Son una mentira y una infamia las citadas declaraciones que ha hecho el cardenal cubano Jaime Ortega Alamino, y ha sido oportuno y valedero lo expuesto por los presos políticos en la conferencia de prensa que tuvo lugar en la Casa del Preso, acto en el que Antunes denunció que el Cardenal, en complicidad con el gobierno castrocomunista, está ayudando a limpiar la imagen sanguinaria y opresora de la tiranía, ante la opinión internacional.
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