Batalla campal en el torrente sanguíneo
Mientras los rojos trabajan incasablemente para oxigenar nuestro organismo, los blancos se enfrentan a virus, bacterias e infecciones y generalmente resultan vencedores
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La palabra globulo, viene del latín globus, y se traduce como pequeño cuerpo esférico. Se usa para nombrar a las células que componen la sangre, porque estas, vistas a través del microscopio tienen precisamente esa forma, y lo interesante es que se mantienen en batalla, cumpliendo cada una, la tarea que le corresponde en el interior del cuerpo humano. n
Además, como buenos peones, trabajan incesantemente recorriendo todo el aparato circulatorio unas 300 mil veces antes de envejecer y desintegrarse. nLos eritrocitos, no son precisamente guerreros, pero si se encargan de transportar un elemento vital para el cuerpo humano: el oxígeno. Tienen una vida media de 120 días, pero nunca nos faltan, pues cada segundo, se forman en la médula 3 millones de ellos, que se cuelan al sistema circulatorio a través de la red de capilares.
Cuando la producción de globulos rojos desciende, se inicia un proceso de deterioro que se conoce como hemólisis, cuyo resultado es la anemia, una enfermedad caracterizada por la reducción del nivel de hemoglobina contenida en la sangre.
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Soldado blancos n
Por otro lado tenemos a los globulos blancos, también denominados leucocitos, y que en realidad son transparentes, que funcionan como piezas claves del sistema de defensa del cuerpo. Podríamos decir que estos son los guerreros que, en el campo de batalla, nos defienden a toda costa de bacterias, virus, infecciones y células atípicas, por su capacidad para entrar y salir del torrente sanguíneo, lo que les da acceso total a los tejidos infectados.
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Si bien contamos con sólo un tipo de globulos rojos, los blancos se han diversificado en cinco para cumplir roles distintos, se les conoce como neutrófilos, linfocitos, monocitos, eosinófilos y basófilos. Estos, se encargan de desintegrar las células muertas, producir anticuerpos; desintoxicarnos de sustancias nocivas y de u201ccomerse u201d, literalmente, las bacterias. n
Proporcionalmente, los leucocitos están en desventaja, comparados con los eritrocitos, pues solo se producen unos 100.000 millones por día, y dependiendo de las necesidades del organismo, vivirán días o meses. Sin embargo, nuestro cuerpo, tiene la capacidad de aumentar la producción de globulos blancos cuando lo considere necesario. nLa ausencia de una cantidad suficiente de globulos blancos, abre las puertas a múltiples enfermedades y nos coloca en un estado de indefensión frente al ataque de elementos invasores.
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Diferencias entre eritrocitos y linfocitos: n
u2022 tLos globulos blancos, al contrario que los eritrocitos, tienen un núcleo que les permite auto reparase en caso de necesidad. n
u2022 tMientras que los eritrocitos son circulares, con una estructura bicóncava poco profunda, los leucocitos tienen distintas formas según su función y suelen ser más grandes que los globulos rojos.
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u2022 tLos globulos rojos tienen una vida útil que puede ser más larga que la de los globulos blancos, y se promedia en unos 120 días
n u2022 tEn función a su origen, los leucocitos se producen en el hígado del feto y la médula ósea del adulto, mientras que los eritrocitos se producen en la médula ósea y en los ganglios linfáticos. n
u2022 tMientras los globulos rojos se encargan de transportar el oxígeno, los blancos constituyen la defensa del organismo contra sustancias extrañas y agentes infecciosos.
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