MIAMI.- CAMILA SARMIENTO
Especial
Cristina Fernández da inesperado giro en la muerte de Nisman
MIAMI.- La presidenta optó por defender la teoría del asesinato, dijo que el crimen era parte de una conspiración para perjudicar al Gobierno y que Nisman había sido utilizado como una mera herramienta
La presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner dio un inesperado giro en su posición sobre la muerte de Alberto Nisman y afirmó que el fiscal no se había suicidado.
Días atrás, la mandataria publicó una carta en Facebook en la que expresó que estaba convencida de que Nisman se había quitado la vida. El jueves, sin embargo, optó por defender la teoría del asesinato, añadió que el crimen era parte de una conspiración para perjudicar al Gobierno y que Nisman había sido utilizado como una mera herramienta.
La presidenta escribió en su cuenta oficial de Facebook: “La denuncia del fiscal Nisman nunca fue en sí misma la verdadera operación contra el Gobierno. Se derrumbaba a poco de andar. Nisman no lo sabía y probablemente no lo supo nunca. La verdadera operación contra el Gobierno era la muerte del fiscal después de acusar a la presidenta, a su canciller y al secretario general de La Cámpora [agrupación política del oficialismo] de ser encubridores de los iraníes acusados por el atentado terrorista a la AMIA [Asociación Mutual Israelita Argentina]”.
Nisman apareció muerto en la madrugada del lunes en su residencia de Puerto Madero, un populoso barrio de Buenos Aires. El fiscal había presentado denuncias que involucraban a la mandataria en el encubrimiento del trágico atentado contra la AMIA y murió a pocas horas de comparecer ante el Congreso a pedido de la oposición para presentar el caso.
En 1994 la sede judía sufrió uno de los atentados más grandes en la historia de la nación argentina que dejó 85 muertos y 300 heridos. Las principales acusaciones de la autoría de la acción han recaído sobre el Gobierno iraní.
Múltiples son las versiones surgidas a raíz del fallecimiento de Nisman. La sociedad argentina se ha dividido entre quienes creen que fue un suicidio y quienes no, pero la presidenta parece no decidirse.
Luego del descubrimiento de una marca de un zapato y una huella digital en un pequeño pasillo que une al apartamento de Nisman con el de su vecino, la Policía Federal realizó un allanamiento en la vivienda contigua a la de Nisman, pero no había nadie allí. Al parecer, el vecino, un extranjero de nacionalidad china, se encuentra fuera del país.
También fue allanada una casa en la ciudad de Olivos, en el Gran Buenos Aires, en busca de un sobre que Nisman había enviado al periodista de Infobae Laureano Pérez Izquierdo horas antes de su muerte. Según el propio Izquierdo, el envío contenía información relacionada con la denuncia contra la presidenta.
La investigación, sin embargo, tropezó con un imprevisto: la Policía contaba con una dirección equivocada y no logró realizar el allanamiento en la casa del reportero.
La fiscal a cargo del caso de Nisman, Viviana Fein, quien desconocía la existencia de dicho sobre, pidió colaboración a los periodistas y medios de prensa en general: “Necesito saber quién es quién; les pido que colaboren conmigo", declaró.
Como consecuencia de todos estos sucesos, crece la incertidumbre de todos aquellos que buscan conocer la verdad detrás de la misteriosa muerte de Nisman.
La incertidumbre, sin dudas, ha sido alimentada por el brusco cambio de opinión de la mandataria, la desaparición del vecino de Nisman, la temida pero probable alteración de datos y la falta de transparencia que caracteriza el proceder judicial argentino.
Nisman es hoy considerado un “héroe” por algunos, mientras que otros se cuestionan por qué pasó tanto tiempo hasta que decidió realizar la denuncia.
Sea cual sea la realidad de lo sucedido, lo cierto es que el fiscal que denunció a su presidenta y a otros funcionarios del Gobierno por lo que consideró complicidad con el terrorismo acabó muerto con una bala en la cabeza y sin pólvora en las manos.
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