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Trump no logra reclutar celebridades musicales para ambientar la toma de posesión
MIAMI.– Primero fueron las bandas escolares del área de Washington D.C. que rehusaron desfilar el día de la toma de posesión de Donald Trump el 20 de enero. Ahora, al presidente electo se le está haciendo prácticamente imposible garantizar que alguna celebridad musical se aparezca, aunque sea por minutos, en alguno de los bailes inaugurales.
Al equipo de transición no le parece importar mucho o, al menos, está intentando plantarle buena cara al mal tiempo. “Esto no es Woodstock. Tampoco es el Summer Jam. No es un concierto. No se trata de celebridades. Como el mismo Donald Trump ha dicho, lo importante es el pueblo. En eso estamos concentrados”, dijo el martes a la cadena CNN, el nuevo director de comunicaciones del mandatario electo, Boris Ephsteyn.
Aún así siguen buscando. “No estamos desechando nada, sin duda alguna”, admitió. Hasta el momento lo único que el comité de inauguración ha logrado garantizar es una cantante de 16 años para interpretar el himno nacional. Se trata de Jackie Evancho que hace un par de años adquirió cierta notoriedad en el concurso de televisión ‘America’s Got Talent’.
Tras las elecciones de noviembre, el equipo de transición ha intentado contratar a artistas de renombre pero no ha logrado nada. Tanto Andrea Bochelli como Elton John dijeron que no. El cantante italiano todavía lo estuvo considerando dada su simpatía por el presidente electo sin embargo la reacción de sus seguidores lo llevaron a hacer marcha atrás.
Pero el británico aún no sabe de donde ha salido tal idea. Según el diario The New York Times, todo se debió a un rumor iniciado por Anthony Scaramucci, miembro del equipo de transición, quien en una declaración pública alardeó de que John estaría presente en la ceremonia de posesión del “primero presidente estadounidense en toda la historia del país que entra en la Casa Blanca con una postura absolutamente a favor de los homosexuales. Elton John va a participar en nuestro concierto en la alameda de la inauguración”.
La aseveración fue desmentida de inmediato por un portavoz del cantante. Pero este fin de semana, Elton John fue más claro en declaraciones a la BBC. “Realmente no quiero que mi música se vea involucrada en nada que tenga que ver con una campaña política estadounidense. Yo soy británico. Me he encontrado con Donald Trump, él ha sido muy simpático conmigo, no es nada personal, pero sus visiones políticas son suyas, las mías son diferentes. Ni en un millón de años seria republicano”, dijo el cantante, un conocido activista por los derechos de los homosexuales.
Los encargados de la inauguración parecen estar tan desesperados que contactaron al cantante afroamericano Ice T, como si en el comité de transición nadie supiera de sus críticas a Trump. “Acabo de recibir una llamada para presentarme en la inauguración… ni tomé la llamada y he bloqueado el número”, dijo en un comentario colocado en su cuenta Twitter.
Y así por delante. La cantante canadiense Celine Dion se excusó diciendo que tenia ése día “compromisos más importantes”. Su colega John Legend fue más profundo: “La gente creativa tiene tendencia a rechazar el odio y la discriminación. Cuando vemos alguien que anda pregonando la división, es bastante improbable que vaya a conseguir que gente creativa se quiera ver asociada con él”.
El representante del grupo Dixie Chicks, el trío femenino conocido por su antirepublicanismo, también le extrañó recibir una invitación y tiene una advertencia para quien la acepta. “Si alguien lo hace, sinceramente espero que reciba un cheque de nueve cifras porque será, probablemente, el último cheque que va a recibir”, dijo Simon Renshaw.
Este fin de semana se comenzó a hablar de que el grupo de baile Radio City Rockettes participaría en alguno de los bailes inaugurales. Pero dentro del grupo han surgido disensiones, porque muchas de las bailarinas temen que sus nombres puedan quedar irremediablemente asociados con un político de extrema derecha, en particular las integrantes hispanas y afroamericanas que tardaron décadas en lograr entrar hace 20 años al conjunto de baile hasta entonces 100% compuesto por bailarinas blancas.
Según ‘Maria’, el pseudónimo de una de las bailarinas usado por la revista Marie Claire, muchas de sus colegas piensan que participar en las ceremonias es una forma de faltar al respeto a gente que trabaja en el grupo y que son negros, latinos o homosexuales, estamentos que han sido blanco de los ataques republicanos durante la pasada campaña presidencial.
“Estas personas son nuestros amigos, nuestra familia, gente con quien hemos trabajado durante años. Es una cuestión básica de derechos humanos”, dijo ‘Maria’, que no conoce ninguna bailarina afroamericana del grupo que se haya prestado a bailar en la inauguración.
Las Radio City Rockettes son un símbolo de todo lo estadounidense, un ícono tan popular como la Coca-Cola, el McDonald’s o los batidos de chocolate. “Es terrible ver a 18 jóvenes blancas lindísimas detrás de este hombre que apoya a tantos grupos de odio”, subrayó.
Su mayor preocupación es precisamente la imagen. “Ellas van a quedar para la historia conectadas con él. ¿Cómo luce eso? Lo que esto va hacer es etiquetar nuestro espectáculo, nuestro trabajo, como una marca de extrema derecha. Si mucha gente no está aceptando participar (en la inauguración) por qué lo tenemos que hacer nosotras”, se pregunta. Uno de los rumores que circulan en Nueva York es que el propio Trump habría presionado a la gerencia del grupo para que participe en las celebraciones, precisamente porque las Rockettes son un símbolo de su ciudad.
El rechazo ya está a la vista. Desde que se supo el viernes pasado de que el grupo estaba sopesando asistir a la inauguración, muchos espectadores del espectáculo suspendieron su asistencia y devolvieron las entradas. “Nunca hemos tenido asientos vacíos en tiempos de Navidad. Pero lo entiendo, por qué van a pagar más de 100 dólares por una entrada para apoyar a alguien que no apoya todos los derechos humanos, los derechos de las mujeres”, agregó ‘Maria’.
Por otro lado, la generalidad de las bandas musicales escolares de la capital de la nación este año han preferido mantenerse apartadas de la inauguración.
El desfile suele ser ambientado con la participación de esas bandas, así como las de los estados nativos de los presidentes electos, pero en Washington D.C. los directores de las escuelas han explicado que no participan por una pléyade de razones. Sea porque no tienen presupuesto, que las bandas han perdido músicos, que sus integrantes no quieren participar o, sencillamente, no dan explicaciones.
Tampoco han presentado la documentación necesaria al Comité de organización de la toma de posesión, cuyo plazo venció del 10 de diciembre.
Para los observadores hay una razón y todo el mundo en el Washington D.C. político ya lo esperaba. O sea, que los directores de las escuelas se han dejado llevar por su posición política, la inmensa mayoría seguidora del presidente Barack Obama, en una capital federal profundamente afroamericana.
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