El pueblo de "El viejo y el mar" recibe a los nietos de Hemingway
John y Patrick visitan Cuba para rendir un homenaje a su abuelo
"Es increíble estar aquí, en ese lugar que mi abuelo amaba tanto. Ahora lo entiendo porque la gente es maravillosa", dijo su nieto John, que visita Cuba por primera vez. n
nSu hermano Patrick, conocedor de la isla a la que acude por quinta vez, indicó que es un"honor" haber llegado a Cojímar por mar, como hacía su abuelo, y deseó que actos como este sirvan para"hermanar pueblos como el estadounidense y el cubano".
Ambos se mostraron sorprendidos y agradecidos por el caluroso recibimiento del pueblo de Cojímar, que le entregó flores y banderas cubanas para que las depositaran ante un busto de Hemingway, instalado en el primer aniversario de su trágica muerte, al pegarse un tiro a los 61 años en Ketchum, Idaho, en EEUU, el 2 de julio de 1961. n
nEsa escultura mira al mar en homenaje a los pescadores con los que tantos momentos compartió y que donaron el bronce para su realización, procedente de sus desgastadas barcos.
Allí se congregaron hoy oriundos de Cojímar, pescadores, entre los que había uno que conoció personalmente al escritor, y casi un centenar de niños de entre 8 y 10 años que, con una vaga idea de quién era Hemigway y qué representó para su pueblo, dieron la bienvenida a los nietos del escritor, considerado hijo predilecto de la localidad, aunque no naciera ni viviera nunca allí. n
nLa historiadora de Cojímar, Gilda Isabel Rodríguez, contó que Hemingway es"una leyenda" en su pueblo y es para ellos"un gran orgullo", que se inspirara en"este terruño" para El viejo y el mar, considerada por muchos una de las obras más importantes de la literatura del siglo XX.
"Su yate embellecía nuestro mar y a él le gustaba venir aquí a compartir experiencias con los pescadores", resaltó Rodríguez, quien subrayó que la parte que Hemingway solía ocupar en La Terraza, una cafetería frente al mar,"estará siempre reservada para él".
nTambién se encontraba en el acto Norma Corral, hija del ya fallecido fotógrafo Raúl Corrales, otro cojimero de adopción como Hemingway, con quien trabó amistad y dejó que le tomara numerosas fotografías, que son ahora la"memoria histórica" de su paso por Cuba.
"Un día mi padre iba paseando por el puerto tomando imágenes de los pescadores y el puerto, cuando se encontró con Hemingway, que le invitó a subir a bordo de El Pilar", explicó Corral de las que son las únicas instantáneas del escritor en alta mar. n
nEn esta visita de tres días a la isla, los nietos del escritor harán un recorrido por todos los lugares emblemáticos que marcaron la vida de su abuelo en la isla, como la visita a su casa Finca Vigía, cerca de La Habana, reconvertida ahora en un museo que alberga una colección de 22.000 objetos personales de Hemingway. n
nTampoco faltarán un daiquiri en La Floridita o un mojito en La Bodeguita del Medio, los lugares predilectos del escritor, para brindar por el legado literario de su abuelo, ganador de un Pulitzer en 1953 y del preciado Nobel al año siguiente.
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