ST. MORITZ.- REDACCIÓN DLA/dpa
En St. Moritz el sol brilla todos los días
ST. MORITZ.- El destino invernal suizo cumple 150 años desde su gran descubrimiento
Todo comenzó hace 150 años. A Johannes Badrutt, el entonces dueño del Hotel Kulm en St. Moritz, en Suiza, donde el sol suele brillar todos los días, quiso atraer la atención de los ingleses durante el invierno y les propuso visitar las altas montañas de la zona cuando la nieve cubre la geografía. Les prometió devolverles el dinero si no les gustaba la aventura y los hábiles turistas aceptaron. Regresaron a casa broceados tres meses después.
Entonces no abundaban las opciones de ocio. St. Moritz solo contaba con paseos a pie o algún coche tirado por caballos. Fueron los turistas ingleses los que idearon adaptar los trineos para lanzarse por las laderas a toda velocidad.
Desde el hotel Kulm puede apreciar una vista hermosa. (dpa)
Hoy perdura el tobogán, llamado Cresta Run, que data de 1885 y el club St. Moritz Tobogganing Club SMTC muestra con orgullo. "Cualquiera puede ser miembro", señaló Lord Clifton Wrottesley, un conocido campeón de las nieves en la zona. “Pero tienen que saber que practicamos rituales excéntricos y humor ácido. O sea, somos típicamente ingleses", definió entre risas.
De hecho, los ingleses ayudaron a construir la primera pista para deslizarse en 1904. "Ahora es la única ladera natural para tobogán en Europa", aseguró Roberto Triulzi, director del Olympia Bob Run St. Moritz-Celerina.
"El resto de las pistas en el mundo tienen que ser heladas artificialmente muchas veces porque no se encuentran a una altura tan favorable como nosotros", señaló.
Aun así, hay que ayudar a la gran ladera a lucir esbelta durante los tres meses que dura la temporada invernal, a donde acuden los amantes del deporte invernal sin tener que ser miembros de la muy inglesa asociación.
Hay incluso excursiones que quedan en la memoria toda la vida, aunque un poco caras, como el paseo en trineo tirado por hermosos perros que transita por esos campos de ensueño, donde los grandes pinos luces sus ramas cubiertas de nieve, cuesta alrededor de $250 por persona.
Hoy muchos afirman que Johannes Badrutt, el hombre que logró atraer a los turistas durante el invierno, estaría orgulloso del monte St. Moritz con sus grandes hoteles y miles de visitantes cada temporada invernal.
Cuándo viajar
En invierno disfrutará la nieve y los deportes de la temporada, mientras en verano la belleza del paisaje se tiñe de verde y el aire huele a campo
Cómo llegar
Debe llegar a Zúrich primero, por avión o ferrocarril desde alguna ciudad europea, aunque también hay vuelos directos desde algunas ciudades estadounidenses a la urbe suiza. Desde allí continuará su viaje hasta Chur, en tren, automóvil o bus dirigido, hasta llegar a St. Moritz, cerca de la frontera italiana, donde la naturaleza supera la imaginación. Si porta pasaporte estadounidense, canadiense o europeo no necesita solicitar visa o permiso de entrada. Cualquier otra nacionalidad del documento de viaje debe consultar el consulado del país europeo. Visite el portal StMoritz.ch para obtener información detallada sobre el destino turístico.
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