MIAMI.- Dicen que las cosas no van bien en Washington y que el presidente Donald Trump no puede asistir a la VIII Cumbre de las Américas en Lima, pero una visita a Miami no puede ser rechazada, sobre todo si se trata de una reunión con empresarios para promover los beneficios millonarios de la recién aprobada en diciembre rebaja de impuestos.

El presidente Trump viene a Miami el lunes, tal como confirmó Helen A. Ferré, vocera de la Casa Blanca para la prensa hispana, y se reunirá con un selecto grupo de 400 pequeños empresarios del sur de la Florida, bajo los auspicios de Small Business Administration.

Quienes apoyan el plan de rebajas por 1,5 billones de dólares, o 1,5 trillion en inglés, aseguran que ello aumentará las ganancias corporativas y estimulará la creación de empleos. Incluso grandes corporaciones han anunciado aumentos salariales y pagos adicionales.

Quienes se oponen, analistas y economistas mayormente, anticipan una pronunciada caída de los ingresos federales y por ende un aumento sustancial del déficit presupuestario.

La tarde del jueves se desconocían aún, al menos públicamente, los detalles de la reunión pero todo parece indicar que será un encuentro muy similar al que la Casa Blanca ha organizado en otras ciudades, luego que la medida legislativa, impulsada por Trump, fue aprobada.

Esta será la primera vez que Trump regrese a Miami luego de haberse reunido con cubanos exiliados el año pasado y haber promulgado “cambios” en la política estadounidense hacia Cuba.

Entretanto, no se vislumbra ningún efecto sustancial en la relaciones entre ambos países, salvo la disminución del personal administrativo en la Embajada de EEUU en La Habana, a raíz de los alegados “ataques sónicos” contra diplomáticos estadounidenses.

Una visita a Miami significa igualmente que Trump visita un territorio que no apoyó su candidatura a la presidencia en 2016, si tenemos en cuenta que el condado Miami-Dade, así como Broward y Palm Beach, fue ganado por Hillary Clinton en las elecciones.

Ni tan siquiera el alcalde condal republicano Carlos Giménez ofreció su apoyo al entonces candidato Trump, pero una vez que fue electo y tomó posesión de la Casa Blanca, las cosas cambiaron y Miami-Dade optó por ayudar al Presidente en su lucha contra la llamada inmigración ilegal, a cambio de no perjudicar los fondos federales de asistencia.

De cualquier manera, la visita de Trump a Miami coincide con la cancelación de su viaje a Colombia y Perú, donde participaría en una importante reunión internacional de mandatarios de países americanos.

La guerra en Siria, que ya suma siete años, y un supuesto bombardeo con armas químicas contra los rebeldes, que podría generar un ataque de misiles estadounidenses al país árabe, que cuenta en su territorio con tropas rusas, han sido las razones expuestas para cambiar los planes.

De esta manera, Trump es el primer mandatario estadounidense que falta a una de estas citas, y por el momento, Miami, y sus playas soleadas, es el lugar más cerca de Latinoamérica que el Presidente visitará.

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