Ludopatía: un asunto patológico
Se calcula que en EEUU el uno por ciento de la población adulta, equivalente a dos millones de personas, tiene problemas de juego
En Occidente, el juego se consagra en la Grecia antigua, con la creación de las Olimpíadas, mientras que en Roma, la clase alta, se divertía con rifas o loterías durante las fiestas saturnales y los banquetes. nAhora bien, el juego patológico fue reconocido como entidad nosológica de salud mental, en el año 1980, cuando la Sociedad Americana de Psiquiatría lo incluyó, por primera vez como trastorno, en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, en su tercera edición, conocido como DSM-III. n
Cada vez más n
Esta pasión descontrolada por el juego de azar involucra, a menudo, comportamientos repetitivos. Las personas con este problema tienen dificultad para resistirse al impulso y las situaciones estresantes pueden empeorarlo. Si bien, es una condición que genera vergüenza en quienes la padecen, la única solución que estos pueden ver es ocultar la verdad a toda cosa. n
La Asociación Estadounidense de Psiquiatría define la ludopatía como aquel comportamiento caracterizado por cinco o más de los siguientes síntomas: pensamientos frecuentes sobre experiencias relacionadas con el juego; apuestas mayores o más frecuentes para experimentar la misma emoción; inquietud o irritabilidad asociada con los intentos de dejar o reducir el juego; encontrar, en esta actividad, un mecanismo para evadirse de los problemas. n
Además, intenta, recuperar las pérdidas en el juego, con más juego; ocultan lo que sucede, a su familia, amigos o terapeutas; violan la ley para obtener dinero para jugar o recuperar lo perdido; arriesgan relaciones significativas; recurren a terceros para obtener asistencia financiera como consecuencia del juego. n
Bases biológicas n
Recientes evidencias científicas confirman que el juego patológico es una adicción similar a las químicas, marcado por un significativo descenso en los niveles de norepinefrina, hormona que se secreta en condiciones de estrés o amenaza. Además, las deficiencias de serotonina también pueden contribuir a una conducta compulsiva, lo cual incluye una adicción al juego. n
Otras investigaciones, han permitido confirmar que la compulsión al juego está vinculada con una alteración en la corteza prefrontal del cerebro, región ligada con las funciones ejecutivas, que comprenden la capacidad de abstraer, planificar, organizar, cambiar y adaptar los conocimientos actuales y pasados, a las futuras conductas. nEsto explica las convicciones irracionales que hacen que el jugador sobreestime su probabilidad de ganar o la justificación de la llamada u201cfalacia del jugador u201d, que no es más que la tesis de que a partir de resultados fallidos consecutivos se deduce la probabilidad futura de éxito. n
Características del jugador patológico n
- No puede parar de jugar y es incapaz de dejar de dilapidar su tiempo. nJuega con dinero que no puede permitirse perder. n
- No disfruta con las apuestas. n
- Sigue jugando para recuperar lo perdido.
n
- Cada vez arriesga más dinero para seguir sintiendo la misma emoción. n
- Hace cualquier cosa para conseguir dinero para jugar, dejando de lado consideraciones morales y penales, es capaz de robar, engañar y recurrir a cualquier tipo de crimen. n
- Antepone el juego a otras cosas importantes, como la familia, los hijos, los estudios o la carrera. n
- Permite que el juego afecte a su humor. n
- Vive en un estado de negación, como cualquier adicto. n
- Presenta fuertes tendencias suicidas y un escaso apego por la vida.
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