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ANÁLISIS

Burlas para los venezolanos de Doral (y para los que no lo sean)

Los vecinos de Doral han creado mecanismos a través de la Internet para detectar y alertar la presencia de los vehículos de ICE

Por OMAR JESÚS ESTACIO

Prosigue el imperdonable asedio de la U.S. Immigration and Customs Enforcement, ICE, contra la diáspora venezolana de Doral, ciudad con la mayor concentración de compatriotas de todo EE. UU.. Enfatizamos lo de “imperdonable” porque cuando la autoridad se ejerce con desmesura, ensañamiento, con propósitos electoreros, sobre todo, no hay leguleyadas para excusarla.

En 1539, el teólogo español, Francisco de Vitoria reivindicaba el ius migrandi, como un derecho universal natural. Tal afirmación se insertaba en la concepción cosmopolita de las relaciones entre los pueblos formando una suerte de hermandad que a nivel práctico, sirvió lo mismo, para legitimar la conquista española del Nuevo Mundo que la colonización de las tierras poseídas por los nativos de lo que es hoy, EE. UU..

Para el maestro Ferrajoli: “Nadie discute, la obligación y el derecho de expulsar del respectivo territorio nacional a todo extranjero indeseable (...) otra cosa es que los xenófobos teman que los migrantes, en general, contaminen su identidad cultural y su falso cristianismo. Para resumir, la intolerancia hacia el diferente junto al impúdico racismo”.

En el caso de ciudad Doral, la diatriba se ha agudizado por algún cuestionamiento a las autoridades locales. Éstas, según determinado sector, han debido abstenerse de suscribir ningún convenio con el ICE relacionado con el programa nacional 287.g). Pero el desacato a tales normas exponía a esas mismas autoridades municipales a sanciones que iban desde la destitución hasta la posible acusación por ilícitos penales, lo cual no ha sido óbice para que la alcaldesa y numerosos concejales de la ciudad hayan levantado sus voces de protesta por los hostigamientos en perjuicio de los fementidos indocumentados.

Aunque las normas legales estadounidenses no reconocen el “derecho a violar la ley” por motivos de conciencia, la Constitución protege absolutamente los mecanismos de protestar, disentir, de desafiar la legitimidad de los preceptos legales vigentes. Esto último tiene tradición y solera, en las enseñanzas, pero sobre todo, en las gestas de Henry David Thoreau, Ralph Waldo Emerson, Martín Luther King, de Rose Parker.

Los vecinos de Doral han creado mecanismos a través de la Internet para detectar y alertar la presencia de los vehículos de ICE. La Alcaldía correspondiente, haría bien en sumarse a tal modalidad de resistencia pacífica, no solo con el auxilio de las redes sociales, sino a través de altavoces o de sirenas de tonos largos o continuos. Además de poner en guardia a los pretendidos ilegales, dejaría constancia, que dichas autoridades repudian sin titubeos semejantes redadas, amén de demostrarles a los propios esbirros de la ICE, que sus búsquedas serán en vano porque las posibles presas, ya están sobreaviso.

Las socorridas insuficiencias municipales, presupuestarias y de personal darían, adicionalmente, cabida a una particular huelga de manos caídas de los funcionarios de la Alcaldía, para negarles toda colaboración o apoyo a los referidos matones sin que sus jefes puedan tomar represalias.

El cronista posee evidencias que numerosos expolicías, sin el debido entrenamiento en el área migratoria, han sido reclutados por el ICE para cumplir, sea como sea, con la cuota diaria de capturados. He ahí el primer grupo de sinrazones de la sevicia con la cual se ejecutan los operativos; la segunda sinrazón está en las instrucciones emanadas de Stephan Miller, Mullin, de Tom Homan, crueles con los vulnerables, pero serviles con los más poderosos.

Hay una última circunstancia que no podíamos pasar de soslayo. La asumo como una mofa personal, de las que no se olvidan pese a que no resido en Doral. Me refiero al supuesto afecto del señor Donald J. Trump por los venezolanos vecinos de dicha ciudad. Increíble pero cierto. Oigámoslo:

26 de septiembre de 2018, conferencia de prensa celebrada después de la Asamblea General de las Naciones Unidas al referirse a los venezolanos: “Son personas extraordinarias, extraordinarias. Vamos a cuidarlas».

18 de febrero de 2019, discurso pronunciado ante representantes de la citada comunidad de connacionales: «Sabemos lo que la libertad puede hacer por Venezuela porque hemos visto ese futuro aquí mismo, en Doral».

Julio 10 de 2020: «Vamos a luchar por los venezolanos» (Durante su visita al Comando Sur de Estados Unidos, ubicado en Doral). Marzo 4 de 2025: «Estamos a favor del pueblo de Venezuela. Estamos a favor de los venezolano-estadounidenses». Marzo 9 de 2026: ¿Quiénes son venezolanos? (...) ¡Ah, mucha gente maravillosa!” (“El Arepazo”, Doral).

Palabras más, palabras menos el entonces presidente de Venezuela general Carlos Soublette expresó alguna vez: “Un país no se perderá porque un ciudadano se burle del Presidente. Se perderá cuando el Presidente se burle de los ciudadanos»

@omarestacio

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