REDACCIÓN.- Anthony Scaramucci no solo es el nuevo director de comunicaciones de la Casa Blanca, también parece ser un buen émulo de su jefe, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. Llegó insultando a Reince Priebus y Steve Bannon, dos de los más importantes asesores de Trump. Ni corto, ni perezoso también amenaza con despedir a los supuestos causantes de las filtraciones.
Qué es Anthony Scaramucci, ¿estratega o segundón?
Los hechos transcendieron durante una conversación telefónica que tuvo el periodista del New Yorker, Ryan Lizza. Scaramucci lo llamó disgustado porque Lizza tuiteó que él (Scaramucci) estaba cenando en la Casa Blanca con el Presidente Trump, la Primera Dama, y dos conocidos profesionales de la prensa, Sean Hannity y Bill Shine.
Fue cuando el nuevo director de comunicaciones del gabinete Trump, le hizo una pregunta propia de matón de los 80´s -Quién le filtró eso? - La periodista no le dio la información. Entonces él amenazó con despedir a todo el personal de comunicaciones de la Casa Blanca. "Lo que voy a hacer es, eliminar a todo el equipo de comunicaciones y empezaremos de nuevo", dijo Scaramucci.
Este fue solo un comentario entre muchos porque antes le había dicho al propio periodista una batería de ofensas e improperios contra el equipo de la Casa Blanca. Todas fueron publicadas en la edición del New Yorker de ayer jueves. Sobre el recién despedido Reince Priebus dijo: "Es un jodido paranoide, esquizofrénico". Por si fuera poco, dijo mientras lo imitaba "Oh Bill Shine viene a cenar. Déjame filtrar la jodida cosa para impedir que disfruten del mismo modo que impedí que Scaramucci disfrutara durante seis meses" (El director de comunicaciones dijo esto porque cree que Priebus supuestamente bloqueó su contratación).
A Steve Bannon, estratega jefe de Trump, le insultó así: "No soy Steve Bannon, no estoy tratando de chupar mi propio pene (dijo otra vulgaridad). No estoy tratando de construir mi propia marca a costa de la jodida fuerza del presidente. Estoy aquí para prestar servicio a mi país".
También se jactó de su poder al decir: "Despedí a un tipo el otro día. Tengo a tres o cuatro más que despediré mañana. Llegaré a la persona que le filtró eso. Reince Priebus - si quiere filtrar algo- se le pedirá que dimita en breve".
Además, aprovechó para avisar de sus habilidades como detective:"Esto va a estar limpio muy pronto, ¿OK? Porque agarré a estos tipos. Tengo huellas dactilares de todo lo que han hecho a través del FBI y del jodido Departamento de Justicia". y agregó,"Bien, el delito, van a ser imputados, probablemente, por el delito. El detector de mentiras comienza..."
El bote de lindezas podría haber quedado ahí, pero una hora después de la publicación del artículo del New Yorker, Scaramucci arremetió con un tuit refiriéndose a su propia vulgaridad:
"A veces uso lenguaje colorido. Me contendré en este aspecto, pero no abandonaré mi lucha apasionada por la agenda de @realDonaldTrump"
El Presidente Trump, que nombró a Priebus como su jefe de Gabinete durante su transición, publicó hace solo unos minutos un tuit lapidario para revelar el primer desenlace estratégico de la era Scaramucci: "Me gustaría agradecer a Reince Priebus por su servicio y dedicación a su país. Hemos logrado mucho juntos y estoy orgulloso de él".
Scaramucci dijo en su siguiente tuit que ya no confía en los reporteros, pero en realidad hace 21 horas que dejó de chistar en twitter.
Demasiado ruido estuvo haciendo desde la Casa Blanca, él que había dicho: "A diferencia de otros altos funcionarios, no tengo interés en la atención de los medios de comunicación, le dijo Scaramucci a la periodista del New Yorker. Al ver la secuencia de acontecimientos sería difícil no imaginar lo contrario.
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FUENTE: EFE/Redacción
