Hablar de María Buccellati es hablar de moda, de fama, de lujo y de éxito. Pero para cuantos la conocen de cerca, María sigue siendo María Cabrera, aquélla cubanita cálida, familiar, sencilla y hermosa que creció en Miami sin soñar que un día no muy lejano se convertiría en una de las primeras y más grandes top models hispanas, en exitosísima empresaria y en esposa del guapo heredero del imperio Buccellati, una de las más prestigiosas marcas de joyas italianas en el mundo que preside hoy su esposo Andrea Buccellati.
De tertulia con María Buccellati
Vive actualmente entre Milán y Paris, pero tiene casa en Key Biscayne y visita Miami a menudo, ya que esta ciudad donde creció ha guardado siempre un lugar especial en su corazón. Recientemente nos visitó para participar en el evento que les narraba en mi columna de la semana pasada: el coloquio que tuvo lugar en el centro de ventas del proyecto Flatiron Brickell, propiedad de su amigo Ugo Colombo, en el que participaron la maravillosa ex actriz pakistaní Somy Ali, fundadora de No More Tears (y protagonista de mi columna de la próxima semana) y nuestra querida Iran Issa Khan. María aprovechó la ocasión para presentar la línea Archive Pop Up de la marca francesa Faith Connexion que preside, una división de Balmain y un concepto super vanguardista y super joven en el mundo de la moda ya que son piezas, totalmente desenfadadas, que diseñan jóvenes artistas emergentes y que modelan chicos de la calle que no son modelos profesionales. Se trata, en realidad, de una incubadora de talentos creativos. Mientras sus amigas e invitadas se probaban la ropa, María iba compartiendo detalles de su vida y de sus planes con las que esperaban: Fue Iran quien la descubrió en Miami un buen día, nos contaba; comenzó a retratarla y logró que una agencia de modelos la fichara, marcando el comienzo de su fulgurante carrera y convirtiéndose en musa, por ejemplo, de Dolce and Gabanna; Andrea, el apuesto italiano que la cautivó y por el que se fue a vivir a Milán, casándose con él y teniendo dos espectaculares hijos: Lucrezia, de 27 años, que ha seguido la pasión familiar y es la primera diseñadora mujer de Buccelatti (donde es tradición que trabajen siempre al menos dos generaciones juntas), vive entre Milán y Nueva York, está casada con David Wildenstein, heredero también del imperio de arte y bienes raíces Wildenstein (al menos 360 piezas del MET neoyorquino provienen de ellos) y es madre de dos adorables bebés, Nathan y Daniel, la locura de María (ver para creer. ¡Nadie diría que esta esbeltísima y bellísima mujer puede ser abuela!); y Gianmaría, de 23 y quien termina ahora sus estudios. Además de modelar, María se lanzó de lleno al mundo de la moda y creó una línea de bañadores y ropa de playa, MB Couture by Maria B., más tarde MB Couture, que incluso presentó aquí hace años en el Murano at Portofino. Además, y gracias a sus excelentes relaciones, ha sido la perfecta PR para las más exclusivas marcas de lujo e incluso para los clientes VIP de Buccellati. Con sus hijos ya crecidos, María disfruta ahora su papel en Faith Connexion y quiere dedicarse de lleno al mundo de la filantropía, especialmente la que tiene que ver con arte, diseño y jóvenes; se va a comprar aquí otra propiedad junto al mar (tal vez South Beach) para que puedan venir su hija, marido y nietos, y tiene ya varios negocios nuevos en mente, así que ¡alerta!
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