CARACAS.- A cuatro años del fallecimiento del expresidente Hugo Chávez, el reto de su sucesor, Nicolás Maduro, es mantener su legado ante el rechazo de la mayoría de los venezolanos, al considerarlo culpable de la peor crisis económica, política y social que ha afectado a la nación caribeña en toda su historia.
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Según reseña el Diario La Verdad, Maduro y el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), no cuentan con el carisma y liderazgo de Chávez que, junto a unos jugosos ingresos petroleros, el control sobre las instituciones y el respaldo electoral, logró dar el piso a su movimiento para estar en la cúspide. Por lo cual, actualmente el chavismo se mantiene contra la pared.
Oswaldo Ramírez, analista político y director de la firma ORC Consultores, asegura que el actual gobierno venezolano no puede quitarse el apellido Chávez, ante la carencia de una figura que liderice el proceso revolucionario.
“Cómo ser populista en tiempos donde no hay grandes ingresos petroleros, ese es el mayor reto del Gobierno”, agrega Ramírez.
Asimismo, para Félix Seijas, director de la firma Delphos, Chávez dejó envestido a Maduro para que “no se desatarán los demonios internos en el chavismo”. Pero, a su criterio, no sirvió de mucho con la caída de los ingresos del Gobierno, lo que sostenía popularmente al ejecutivo chavista.
Su fallecimiento
El 5 de marzo de 2013, Nicolás Maduro, presidente encargado de la República, anunció su fallecimiento desde el Hospital Militar Doctor Carlos Arvelo de Caracas: “A las 4 y 25 de la tarde de hoy 5 de marzo, ha fallecido el comandante presidente Hugo Chávez Frías, luego de batallar duramente con una enfermedad durante casi dos años”. Sus restos reposan en el Cuartel de la Montaña.
Legado
Del legado de Hugo Chávez solo queda un país dividido entre ricos y pobres; su partido socialista, ahora débil; y el control del Gobierno sobre las instituciones del Estado capaz de mantener a Maduro en el poder pese a su crisis de popularidad, resalta el analista Seijas.
En ese sentido, Ramírez razona que aunque Maduro genera recuerdos positivos de que Chávez sigue vivo y que el 30% del país lo cree así, ello no le endosa al jefe de Estado mayor aceptación. “Por ello, es que se observa que hay muchos chavistas descontentos que no votan por la oposición pero que no apoyan al gobierno de Maduro”.
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FUENTE: REDACCIÓN
