En una entrevista exclusiva con DIARIO LAS AMÉRICAS, Miguel Uribe, precursor de esta iniciativa y padre del dirigente asesinado, explicó que el proyecto busca trascender el homenaje a su hijo y convertir su legado en una herramienta de formación para niños, jóvenes y adultos.
El encuentro contó con la participación de David C. King, profesor de Harvard y exprofesor de Miguel Uribe Turbay, quien abordó su formación, su manera de pensar y enfrentar los problemas y las lecciones que dejó como líder y servidor público. También participaron María Carolina Hoyos Turbay, Mauricio Gómez Amín, Gilda Pabón y Ramiro Avendaño. La agenda incluyó un panel sobre liderazgo desde el Gobierno y la empresa, con énfasis en inversión, empleo, oportunidades y responsabilidad en la toma de decisiones, además de la entrega del Premio Liderazgo Valiente.
Formar a quienes asumirán el liderazgo
Para Miguel Uribe, el Centro no fue concebido únicamente como un espacio para preservar la memoria de su hijo. Su propósito es utilizar los principios que marcaron su vida como punto de partida para preparar a nuevos líderes.
“Queremos formar líderes de todas las edades —niños, jóvenes, adultos— en los principios y valores que inspiraron la vida de Miguel Uribe Turbay. Fue un hombre de luz, preparado, honrado, íntegro, con deseo de servir y amor por Colombia”, explicó.
La iniciativa, de acuerdo con su planteamiento, parte de una concepción del liderazgo como responsabilidad y no únicamente como ejercicio de poder. Esa visión coincide con el propósito declarado del Centro, que busca formar nuevos líderes capaces de entender su papel frente a los demás, el país y las generaciones futuras.
Uribe considera que esa formación debe comenzar por valores concretos: integridad, honestidad, honradez, disciplina, estudio, trabajo, coherencia y vocación de servicio.
Uno de los principios que, según recordó, marcó la trayectoria de su hijo fue una regla que Miguel Uribe Turbay mantenía como referencia personal: “ni en la vida ni en la política se negocian ni los principios ni los valores”, puntualizó
Para su padre, esa coherencia constituye uno de los elementos centrales del liderazgo que busca promover.
Un liderazgo capaz de tomar decisiones
La discusión planteada por el Summit no se limita a la política. La propuesta del Centro contempla el liderazgo como una responsabilidad que también debe ejercerse desde las empresas, la academia y la sociedad civil.
Uribe considera que América Latina necesita personas preparadas para enfrentar escenarios complejos y tomar decisiones difíciles sin abandonar sus principios.
“Un liderazgo valiente, capaz de tomar decisiones difíciles. Se necesita integridad, verdad, disciplina, trabajo en equipo y deseo de servir”, sostuvo.
En su visión, la preparación académica debe estar acompañada por disciplina y compromiso con el trabajo. Su hijo, recordó, representaba para él ese modelo de excelencia y dedicación.
La participación de representantes de distintos sectores durante el Summit buscó precisamente ampliar esa conversación. El panel sobre liderazgo desde el Gobierno y la empresa abordó asuntos relacionados con inversión, empleo, oportunidades y responsabilidad en la toma de decisiones.
Democracia y libertad como principios
La formación de nuevos líderes también está vinculada, para Uribe, con la defensa de la democracia y la libertad.
En la entrevista, sostuvo que esos principios deben constituir una referencia para quienes pretendan asumir responsabilidades públicas y sociales. La idea, explicó, es que las nuevas generaciones no entiendan la participación política únicamente como una vía para alcanzar posiciones de poder, sino como una forma de servicio.
“Queremos demostrar que sí hay futuro, que la democracia y la libertad siguen siendo el mejor sistema de vida”, afirmó.
Ese mensaje está dirigido especialmente a los jóvenes que, según el dirigente político, pueden observar con desesperanza la persistencia de problemas políticos, económicos y sociales en la región.
Su respuesta ante esa percepción es la formación y la participación: prepararse, trabajar, estudiar y asumir responsabilidades para contribuir a cambiar las condiciones de sus países.
“Queremos llegar a América Latina”
El alcance del proyecto no pretende limitarse a Colombia.
Uribe explicó que uno de los objetivos del Centro es llevar el concepto de Liderazgo Valiente a otros países latinoamericanos y crear espacios de formación que permitan a las nuevas generaciones asumir responsabilidades en sus respectivas sociedades.
“Queremos llegar a América Latina y trascender fronteras”, afirmó.
La aspiración adquiere particular relevancia en el contexto de una región que atraviesa transformaciones políticas y sociales y donde la relación entre ciudadanos e instituciones enfrenta distintos niveles de desconfianza.
El Centro plantea, de acuerdo con su propósito institucional, formar líderes que comprendan que sus decisiones tienen consecuencias no solo sobre su entorno inmediato, sino también sobre el país y las generaciones futuras.
El legado de Miguel Uribe Turbay
La iniciativa tiene su origen en la muerte de Miguel Uribe Turbay y en la decisión de su padre de convertir su memoria en un proyecto orientado hacia el futuro.
El exsenador colombiano recordó a su hijo como un hombre íntegro, disciplinado y comprometido con el servicio público. También sostuvo que Miguel Uribe Turbay sabía que enfrentaba riesgos por su actividad política.
A partir de esa experiencia, formuló cuestionamientos sobre las condiciones de seguridad que rodearon al dirigente y realizó algunos señalamientos contra el entonces presidente de izquierda Gustavo Petro y otras instituciones y personas.
“La Unidad Nacional de Protección le negó sistemáticamente la seguridad, dirigida por aliados de Petro”, afirmó.
También sostuvo: “La inteligencia estaba infiltrada por las FARC”.
En otro momento de la conversación, calificó el asesinato de su hijo en los siguientes términos: “No fue un crimen común. Eso debe conocerse en el mundo entero”, hizo hincapié.
Una respuesta al dolor desde la formación
El Centro para el Liderazgo Valiente busca que la muerte de Miguel Uribe Turbay no sea únicamente recordada por las circunstancias violentas que terminaron con su vida, sino también por los principios que, según su padre, guiaron su trayectoria.
De ahí que la iniciativa ponga el énfasis en la formación de nuevos líderes y en la transmisión de valores a las generaciones que asumirán responsabilidades en el futuro.
Para Miguel Uribe, el desafío ahora es que esa experiencia trascienda la historia familiar y se convierta en una herramienta para las nuevas generaciones.
“Queremos transmitir esperanza y bienestar”, afirmó.
La apuesta del Centro es que esa esperanza se traduzca en preparación y responsabilidad: jóvenes y adultos dispuestos a estudiar, trabajar, participar y asumir decisiones sin renunciar a sus principios.
El primer Summit del Centro para el Liderazgo Valiente Miguel Uribe Turbay dejó así planteada una discusión que va más allá del homenaje a un dirigente colombiano: cómo formar a los hombres y mujeres que deberán asumir el liderazgo de América Latina y qué valores estarán llamados a defender cuando llegue su momento de tomar decisiones.
FUENTE: Centro del Liderazgo Valiente