WASHINGTON — Durante su segundo día de sesiones, la 53 Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) discutía a puertas cerradas, el lenguaje de una declaración conjunta sobre la dictadura de Daniel Ortega en Nicaragua, un régimen que se ha convertido en el foco de atención y preocupación de los países del hemisferio por las continuas violaciones de derechos humanos, compartiendo esa lista negra con Cuba y Venezuela.
El presidente de la Corte IDH espera que a Nicaragua "le quede algo de cordura"
Mientras tanto, defensores de derechos humanos como Cintia Álvarez de Freedom Fight de la sociedad nicaragüense se encontraban en las afueras del edificio sede del organismo multilateral para denunciar la ilegitimidad de Ortega como presidente del país centroamericano.
Ante el creciente deterioro de las libertades en Nicaragua, Venezuela y Cuba, Diario Las Américas, entrevistó al presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, Ricardo Pérez Manrique para conocer su opinión sobre qué puede hacer el Sistema Interamericano para responder a los atropellos a los que se ve sometida constantemente, la sociedad civil por parte de líderes autoritarios que secuestran el poder.
DLA ¿La salida de Nicaragua del Sistema Interamericano tiene su precedente en los casos de Cuba y Venezuela?
“La Corte Interamericana es creada por la Comisión Americana sobre Derechos Humanos que empieza 1969 y que entra en vigor 1978.Cuba fue expulsada de la OEA en 1962 por lo tanto, el Sistema Interamericano como lo conocemos hoy, no existía. En el caso de Venezuela, si bien se retiró en 2013, muy pocos saben que sigue acatando las decisiones que emitió la Corte antes de salida. En cambio, Nicaragua es diferente, dado que desde 2021, se encuentra en desacato por rechazar reiteradamente el cumplir con la orden de la Corte de liberar a 21 personas identificadas por el gobierno como opositoras, así como otras medidas para salvaguardar sus derechos humanos.
Cuando le preguntamos al presidente de la Corte, si existe algún mecanismo dentro del Sistema para blindar el cumplimiento de los estados, Pérez Manrique convino en que La Corte reconoce que a veces hay decisiones en las sentencias que reconocen que tienen una dificultad para ser cumplidas y que necesitan tiempo para ser implementadas, pero, siempre hay una voluntad de cumplir.
“Por ejemplo, si se ponen diez tipos de reparaciones diferentes, siempre hay un porcentaje de esas reparaciones que son cumplidas por todos los Estado, más allá de sus gobiernos y eso es lo que entiendo que es la fortaleza del Sistema y de la Corte, porque hay una voluntad de acatamiento y cumplimiento de las decisiones y de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos” aclaró.
Pérez Manrique también mencionó la figura de la garantía colectiva, como vía para reforzar el cumplimiento por parte de los Estados.
“La garantía colectiva consiste en que, cuando hay un país que incumple sus obligaciones de los derechos humanos, la Corte se lo comunica a la Asamblea General de la OEA y ahí es donde empieza a jugar eso que se denomina garantía colectiva, que es que el Tribunal entrega al sistema político la decisión para para que adopte las medidas necesarias a fin de que este Estado acepte y respete los derechos humanos.
El alto magistrado resaltó que, inclusive mediante una opinión consultiva, se decide que, aunque un Estado se aleje del Sistema Interamericano, siempre va a estar el sistema universal como Naciones Unidas (ONU), donde tendrá que responder por esas violaciones, más allá del sistema regional.
En cuanto al caso de Cuba que le ha dado la espalda al Sistema, Pérez Manrique respondió que Cuba está suspendido del Sistema desde 1958.
“Todos sabemos que sufre un bloqueo económico- comercial y esa situación está alejada del sistema regional y hoy el sistema que rige la supervisión y control en materia de derechos humanos en Cuba, es el sistema de Naciones Unidas. Ahora, como Naciones Unidas resuelve eso a través del Consejo de Derechos Humanos, los comités de Tratados, entre otros, es un tema que está en proceso permanentemente, porque la situación de Derechos humanos en este país es objeto continuo de planteamientos y denuncias”.
El presidente de la Corte regional considera muy difícil que un país se sustraiga absolutamente a los dos sistemas, el regional y el universal, aunque pareciera que Nicaragua está buscando alejarse definitivamente de los sistemas, dado que ha cerrado a observadores de Naciones Unidas y a todo tipo de control.
¿Entonces este si es un precedente en la región? “Veremos que sucede porque yo siempre trato de ser optimista y espero que haya un grado de cordura porque esto, tiene que ver nada más ni nada menos con la dignidad humana y el ejercicio de derechos y libertades, que son esenciales y son connaturales, que nacen con cada uno de nosotros, por el solo hecho de ser humanos. Por eso en la región se habla de derechos humanos y no de derechos fundamentales”.
Le preguntamos además cómo sería el proceso para reincorporarse al Sistema, en caso de que esos países decidieran volver y si habría condiciones previas, a lo que contestó: “Pues deberían tomar la decisión de reintegrarse y luego el Sistema debería adoptar la decisión de incorporarlos Hay algunas condiciones previas? Este es un tema que está en debate, pero yo digo en principio que siempre es bueno que aumente el número de países que están en el Sistema, segundo, que no se vayan y tercero que, si se van, que vuelvan” - sentenció.
La Corte Interamericana es uno de los tres tribunales regionales de protección de los derechos humanos, juntamente con la Corte Europea de Derechos Humanos y la Corte Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos. Es una institución judicial autónoma cuyo objetivo es aplicar e interpretar la Convención Americana. La Corte Interamericana ejerce una función contenciosa, dentro de la que se encuentra la resolución de casos contenciosos y el mecanismo de supervisión de sentencias; una función consultiva; y la función de dictar medidas provisionales.
La organización, procedimiento y función de la Corte se encuentran regulados en la Convención Americana. Además, el Tribunal cuenta con un Estatuto aprobado por los Estados mediante Asamblea General de la OEA y un Reglamento expedido por la propia Corte.
NULL
