MADRID.- La crisis económica que se prevé en todo el mundo a causa de la pandemia de coronavirus COVID-19 puede convertir a América Latina en una "olla a presión", puesto que los movimientos de protesta que la crisis puso en "hibernación" podrían reactivarse con más fuerza ante las dificultades económicas, según adviritió este jueves un grupo de expertos durante un coloquio virtual.
Expertos estiman que América Latina es una "olla de presión" por COVID-19
El economista jefe de BBVA, Jorge Sicilia, explicó que la región tiene "un punto de partida peor" que otras zonas del mundo debido a los niveles de pobreza, desigualdad y de informalidad de su economía -de un 40% por ciento en general y hasta de un 70% en Perú- y a sistemas sanitarios y de gobernanza más débiles, por lo que la crisis del coronavirus COVID-19 "tiene el potencial de generar un impacto económico severo".
"La combinación de choques, todos juntos, que tiene ahora mismo América Latina es elevada y, por tanto, todas las previsiones son peores que la crisis de deuda de los 80 y la crisis de 2008. Estamos hablando de caídas que superan el 5% en 2020 y de recuperaciones en V que no van a volver a los niveles de PIB previos", vaticinó, en el foro sobre "El impacto del Covid-19 en América Latina: un balance sanitario, político y económico provisional", organizado por el Real Instituto Elcano y la Fundación Botín.
La decana de la Escuela de Asuntos Globales y Públicos de IE Universidad y exministra de Exteriores de Argentina, Susana Malcorra, observó que este panorama económico puede convertir a la región en una "olla a presión". "La pandemia ha puesto en el congelador la hiperactividad en el frente social que había antes y que estaba vinculada a cuestiones políticas y a un distanciamiento muy fuerte entre los ciudadanos y los gobiernos" y que ahora podría reactivarse, estimó.
El investigador principal del Real Instituto Elcano, Carlos Malamud, coincidió con Malcorra en que "no es inimaginable que (las protestas sociales) vuelvan a emerger con mayor virulencia", más en un contexto donde también se están produciendo ajustes en la política por las diferentes actitudes que han adoptado los gobiernos de la región ante la crisis del coronavirus COVID-19.
Malamud alertó sobre el auge del "autoritarismo". Así, ha distinguido entre los gobiernos "Covid populistas", que serían los de Venezuela, con Nicolás Maduro; Nicaragua, con Daniel Ortega; Brasil, con Jair Bolsonaro; México, con Andrés Manuel López Obrador; y El Salvador, con Nayib Bukele; quienes "lo están haciendo de forma regular", como Lenín Moreno en Ecuador o Miguel Díaz-Canel en Cuba; y "los que lo están gestionando bien o bastante bien", como Colombia, Uruguay, Argentina o Chile.
Sobre los "Covid populistas", ha diferenciado igualmente entre México y Brasil, cuya gestión de la pandemia califica de "bastante mala"; y Venezuela, "con un número de contagios menor que Cuba o incluso que República Dominicana, lo cual es llamativo", y Nicaragua, cuyo caso "clama al cielo" porque solo cuenta 13 pacientes y tres muertos, cuestionando las cifras oficiales de ambos.
"En una crisis así se juegan los liderazgos políticos, y más cuando se ha revalorizado el papel de lo público", comentó. Malcorra expresó igualmente su preocupación porque la tensión entre libertad y seguridad ha comenzado a destapar "algunos rasgos de autoritarismo". "Las tensiones sociales ya estaban ahí y, ahora, con la presión económica, van a aumentar y la tentación de algunos gobiernos de inclinarse a medidas de una severidad muy grave en cuanto a recortes de derechos y libertades", pronosticó.
En este marco, la secretaria de Estado de Asuntos Exteriores y para Iberoamérica y el Caribe, Cristina Gallach, abogó por fortalecer la gobernanza en los países de América Latina. En "estos momentos que estamos viendo, de autoritarismo, hiperliderazgo, etcétera, sin ninguna duda el tema de refuerzo de instituciones es clave", dijo.
Mayor integración
Frente a ello, Malcorra abogó por una mayor integración regional, que lamentó que no se haya dado antes porque "las posiciones ideológicas generaron una fractura tal que era imposible sentarse alrededor de la mesa", si bien en estos momentos cree que es una cuestión de suma relevancia porque "no hay un 'sálvese solo', sino que saldremos de manera compartida".
Gallach indicó que, precisamente, el Gobierno español busca "cómo usar el post-covid para superar la fragmentación, la descomposición o la falta de composición" en América Latina por la ausencia de una verdadera integración regional, aunque "con un punto adicional, que es la parte humanitaria", y en este sentido mencionó tanto la migración venezolana como los movimientos migratorios hacia Estados Unidos.
A este respecto, puso en valor la iniciativa de la ministra de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, Arancha González Laya, de establecer diálogos con la secretaria general iberoamericana, Rebeca Grynspan, y homólogos de la región. "Que nosotros les sentemos en una mesa telemática y hablemos de sus gravísimos problemas, que nosotros también tenemos (...), es una puesta en común" que "de alguna manera suple la debilidad de los mecanismos de coordinación" regionales, sostuvo.
Relaciones América Latina-España
Gallach consideró que la crisis del coronavirus COVID-19 puede brindar a España la posibilidad de "ahondar" la relación con América Latina, inclusive a través de foros multilaterales, entre los que ha mencionado el G20, del que forman parte varios países latinoamericanos, entre los que destacan Brasil, México y Argentina, y ha apuntado como áreas de acción española hacia la región la salud pública, "hacer frente a la economía informal" y la "brecha digital", todo con perspectiva de género.
No obstante, expresó su preocupación por el hecho de que en la UE "el foco está puesto en África cada vez más intensamente", lo que dificulta que mire hacia Iberoamérica. "A ello nos hemos empleado, tanto en los asuntos donde hay conflictos políticos y sociales gravísismos, como en Venezuela, Nicaragua o Bolivia, como en el diseño de una agenda positiva que ayude a estos países en las áreas que consideramos fundamentales".
En lo tocante a la salida de la crisis desatada por el coronavirus COVID-19, la secretaria de Estado ha planteado la necesidad de fraguar "una alianza potente para que estos países de renta media, que venían ya cojos" en materia económica por el "shock" de 2008 puedan encontrar el apoyo de la comunidad internacional, ahora más centrada en países más vulnerables.
Sicilia defendió que, a pesar del oscuro horizonte económico, "hay margen para hacer políticas públicas" y ha propuesto políticas monetarias y de liquidez, dado que "las políticas fiscales son un poco más complejas". Lo prioritario, afirmó, debe ser "proteger las rentas durante este proceso de hibernación".
Asimismo, el economista jefe del BBVA recalcó que, puesto que se trata de una crisis internacional, "necesita soluciones globales" a través de la cooperación entre países "para superar la pandemia y que las cicatrices no sean permanentes".
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FUENTE: Con información de Europa Press
