MIAMI.- El gobernador de Florida, Ron DeSantis, firmó la ley SB 52, que autoriza a iglesias, sinagogas, mezquitas y otros lugares de culto del estado a contar con voluntarios armados no remunerados como personal de seguridad, sin exigirles las licencias profesionales que sí deben tener los guardias contratados.
DeSantis firma ley que permite a iglesias, sinagogas y mezquitas de Florida tener voluntarios armados
La SB 52, que entrará en vigor el 1 de julio, exime a los voluntarios no remunerados de los requisitos de licencia que rigen para los guardias de seguridad privados. La medida fue aprobada por unanimidad en el Senado
La norma, que entrará en vigor el 1 de julio, busca aliviar la carga económica de las congregaciones —en especial las de menores recursos— ante el aumento de incidentes violentos registrados en templos de Estados Unidos durante las últimas dos décadas.
DeSantis rubricó la legislación sin rueda de prensa ni actos públicos, como parte de un paquete de nueve proyectos firmados el mismo día.
La SB 52, patrocinada en el Senado por el republicano Don Gaetz, modifica el estatuto estatal que regula los servicios privados de investigación, seguridad y recuperación de bienes para crear una excepción específica destinada a los voluntarios de los lugares de culto.
Qué cambia con la nueva ley
Bajo el marco legal vigente hasta ahora, cualquier persona que preste servicios de seguridad armada en un templo a cambio de remuneración debe contar con una licencia de oficial de seguridad de Clase D y una licencia de armas de fuego de Clase G. La licencia Clase D, por sí sola, exige 40 horas de capacitación.
La SB 52 exime de esos requisitos a los voluntarios que actúen sin compensación económica, siempre que cumplan condiciones específicas.
De acuerdo con el texto de la ley, los voluntarios deberán poseer un permiso válido de portación oculta de armas en Florida, completar un programa de capacitación en seguridad aprobado por el estado y aprobar una verificación de antecedentes de Nivel 2. Además, cada lugar de culto deberá presentar un plan de seguridad ante la oficina del sheriff del condado correspondiente, que será responsable de revisarlo y autorizarlo.
La norma también incluye una cláusula de inmunidad civil para los voluntarios que actúen de buena fe, con el fin de protegerlos frente a demandas en caso de intervención durante una emergencia.
Los lugares de culto conservan, en todo caso, la facultad de prohibir las armas en sus instalaciones. La ley no obliga a ninguna congregación a adoptar el esquema de voluntarios armados, sino que abre una alternativa adicional a la contratación de guardias profesionales.
Argumentos de los promotores
Los legisladores que impulsaron la medida sostuvieron durante el trámite que la norma responde a un problema concreto de costos para las comunidades religiosas pequeñas, que con frecuencia carecen de presupuesto para contratar empresas de seguridad privada.
El representante republicano por Inverness JJ Grow, copatrocinador de la versión del proyecto en la Cámara, defendió la iniciativa el mes pasado en el pleno y lamentó el aumento de la violencia en los templos.
“Es lamentable que hayamos visto un aumento de la violencia en nuestros lugares de culto. Muchas iglesias tienen seguridad privada en sus instalaciones, algo que muchas otras no pueden permitirse”, dijo.
Grow subrayó que el propósito de la legislación era, según afirmó, “sencillo” y resumió en tres ejes lo que perseguía la iniciativa: “mejorar la seguridad de las congregaciones, reducir la carga financiera de las iglesias y proporcionar una autoridad legal clara para que estos voluntarios actúen de forma responsable y no informal”.
El senador Gaetz, autor del proyecto en la Cámara Alta, presentó la iniciativa el otoño pasado y la describió como una norma que, en sus palabras, habría preferido que nunca hubiera sido necesaria.
Cifras de violencia en templos
La nueva legislación se enmarca en una preocupación creciente por la seguridad de los lugares de culto en Estados Unidos. Un análisis del Senado de Florida documentó cerca de 400 incidentes violentos registrados en iglesias, sinagogas, mezquitas y otros templos del país entre los años 2000 y 2024, que dejaron alrededor de 500 personas fallecidas y 200 heridas.
Entre los episodios más graves de las últimas décadas figuran el ataque a la Primera Iglesia Bautista de Sutherland Springs, en Texas, en 2017, donde murieron 26 personas, y el tiroteo en la iglesia Emanuel AME de Charleston, en Carolina del Sur, en 2015, en el que perdieron la vida nueve fieles.
Esos antecedentes han sido invocados con frecuencia por los defensores de la SB 52 como justificación para flexibilizar los requisitos a los voluntarios armados.
Respaldo amplio y un voto solitario en contra
La SB 52 contó con un respaldo legislativo prácticamente unánime. El Senado de Florida aprobó la propuesta en febrero por 39 votos a favor y ninguno en contra. En la Cámara de Representantes, el resultado fue de 111 votos a favor y uno en contra durante la votación final del 11 de marzo.
El único voto negativo correspondió a la representante demócrata Christine Hunschofsky, exalcaldesa de Parkland al momento del tiroteo en la escuela secundaria Marjory Stoneman Douglas, en febrero de 2018, en el que murieron 17 personas.
Hunschofsky no intervino en el debate previo a la votación final para fundamentar su rechazo. La legisladora ha sido una voz crítica frente a iniciativas que, a su juicio, debilitan la regulación estatal sobre armas, entre ellas la propuesta de reducir a 18 años la edad mínima para adquirir armas largas.
Cinco representantes no participaron en la votación: los demócratas Bruce Antone, Dotie Joseph y Debra Tendrich, y las republicanas Susan Plasencia y Dana Trabulsy.
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