Dicen que los libros representan la perpetuidad de sus autores. El postulado se cumple en el caso de Gilbert Chase, nacido en La Habana el 4 de septiembre de 1906.
Gilbert Chase en el recuerdo
Por internet se pueden comprar libros de Gilbert Chase en inglés o español y algunos de los discos por él producidos
Rara es la sección de música de una gran librería o biblioteca de Estados Unidos, América Latina y España que en sus anaqueles y referencias bibliográficas no conserve al menos uno de los tres libros fundamentales de Chase: La música de los Estados Unidos de América; Una guía de la música de América Latina y La música de España.
Pero es en la Biblioteca Pública de Nueva York donde se concentra la mayor parte de sus documentos (1920 a 1992). Organizados y clasificados por secciones, cajas y carpetas, se pueden revisar notas, investigaciones realizadas para diversos libros, cartas, artículos, ensayos, discursos, clases, programas radiales, revistas con trabajos suyos o sobre él, manuscritos no identificados, recortes de prensa, entrevistas, invitaciones, fotos, reflexiones personales, poemas y un proyecto de ópera.
Muchos materiales están en español, textos redactados para publicaciones de habla hispana. De su correspondencia, sobresale la mantenida con Manuel de Falla, Miguel de Unamuno, Alberto Ginastera y Federico Mompou. Además de inglés y español, Chase hablaba, escribía y traducía del francés, italiano y portugués, entre otros idiomas que dominaba.
Entre tanta valiosa documentación, llama la atención el artículo El Quijote moderno: Miguel de Unamuno (1939) y el simposio La vida es un sueño, dedicado a Ortega y Gasset, Unamuno y Falla (1980). “Cuba, Music” se titula una de las cajas. Otra lleva el nombre de Aurelio de la Vega (1925-2022), prominente compositor cubano de música contemporánea.
Hasta su muerte a los 85 años en Carolina del Norte, el 22 de febrero de 1992 y de la cual salió un obituario en The New York Times (Gilbert Chase, 85, Critic and Author Of Music Studies - The New York Times), Chase estuvo revisando y actualizando su obra cumbre, America’s Music, from the Pilgrims to the Present, también conocida como America’s Guide (en español, La música de los Estados Unidos de América).
DE SU VIDA Y SU CURRÍCULUM
El padre de Gilbert Chase, oficial de la Armada estadounidense que en el siglo XIX participaría en la Guerra Hispano-Cubano-Americana, se enamoró en La Habana de quien poco después sería su esposa y madre de Gilbert, Edelmira Culmell Vaurigaud. Edelmira, también conocida como María Teresa, era una de los nueve hijos que tuvo el cónsul de Dinamarca en Cuba, Thorvald Culmell Christensen.
Culmell Christensen jugaría un relevante rol en las negociaciones que pusieron fin al contencioso bélico entre España y Estados Unidos. Estaba casado con Anaís Vaurigaud Bourdin, habanera de nacimiento que siempre residió en la Isla. El padre de Anaís, Pierre Vaurigaud, oriundo de Matanzas, era hijo de azucareros franceses que se mudaron a Cuba después de la independencia de Haití; su madre, Anaís Bourdin Flack, vino al mundo en Nueva Orleans, de padre francés y madre de origen alemán.
El matrimonio con su numerosa prole vivía cerca del Malecón y la más conocida resultaría la hija mayor, Rosa Culmell, cantante de profesión y madre de los tres hijos que tuvo de su casamiento con el compositor cubano-catalán Joquín Nin Castellanos: la escritora Anaís Nin (1903-1977), el pianista y compositor Joaquín Nin-Culmell (1908-2004) y Thorvald Nin, el único de los tres que nació en La Habana, en 1905, y que no se dedicaría a la música, sino a los negocios en Chihuahua, México.
No suele mencionarse, pero Gilbert Chase, cuyo segundo apellido era también Culmell, fue primo de los Nin por línea materna. En una entrevista concedida a la Revista de la Residencia de Estudiantes de Madrid, Joaquín Nin-Culmell, al hablar sobre su madre, menciona a su primo:
“Una mujer sola en la Barcelona de 1912, aunque enseñando canto, vivía con una economía muy ajustada, más si quería enviar a mi hermana (Anaïs Nin) a la primera escuela Montessori, recién inaugurada, y a mi hermano Thorvald a la escuela alemana, que era la mejor. La situación era muy dura y, como mi madre nunca tuvo dudas, nos embarcamos los cuatro rumbo a Nueva York, donde tenía una hermana casada con un capitán de la marina americana, cuyo hijo es Gilbert Chase, el que ha escrito tantos libros sobre la música española, muy buen musicólogo”.
Varios son los centros universitarios de Estados Unidos que mantienen viva la obra de Gilbert Chase. Entre ellos destaca la Universidad de Tulane, en Nueva Orleans, donde impartiera clases de 1961 a 1966. Para su Departamento de Música, el cubanoamericano Chase “fue una figura prominente en el campo de la musicología y la etnomusicología. Junto con Robert Stevenson, es uno de los primeros investigadores radicados en Estados Unidos que han prestado una atención devota al estudio de la música de las Américas. Sus libros han sido decisivos para que el aprendizaje de la música de Estados Unidos y América Latina se hiciera en su propio contexto sociocultural”.
También fue profesor visitante en las universidades de Oklahoma, Texas, Arizona, Columbia y Seattle. La Universidad de Yale lo ha incluido entre las mayores figuras de la música de Estados Unidos y la de la Florida le otorgó el doctorado en Letras en 1955. Entre otras instituciones, perteneció a la Society for American Music.
Chase se educó en escuelas estadounidenses públicas y privadas. Estudió piano con Max Drittler en Nueva York y teoría musical en París. En 1928, después de graduarse en la Universidad de Columbia, gracias al apoyo de su prima Anaïs Nin y del esposo de esta, Hugh Parker Guiler, se trasladó a la capital francesa. Fue allí donde se inició como crítico musical. De esa época datan sus contactos con Manuel de Falla y otros compositores españoles.
En 1935, casado con Kathleen Barentzen y con tres hijos, regresa a Estados Unidos y se afinca en Nueva York. Pronto encuentra trabajo como editor asociado de la International Cyclopedia of Music y en la Baker’s Biographical Dictionary of Musicians. Entre 1940 y 1943 alterna su labor como especialista en música de la Biblioteca del Congreso con la de editor del Handbook of Latin American Studies.
Durante cuatro años (1943-47) presenta en la NBC la serie radiofónica Music of the World. Desde 1951 hasta 1960 se desempeña como consejero de asuntos culturales en las Embajadas de Estados Unidos en Lima, Buenos Aires y Bruselas. Las designaciones diplomáticas las aprovecha al máximo, pues le van a permitir conocer de cerca a músicos y compositores de esos países y tendrá la posibilidad de presentarlos en Norteamérica.
Por internet se pueden comprar libros de Gilbert Chase en inglés o español y algunos de los discos por él producidos, como Flamenco Music of Andalusia, de Folkways Records.
De todos los homenajes a este autor, crítico, profesor y musicólogo, el más significativo es el Memorial de Lecturas Gilbert Chase, a partir de 2004, anualmente celebrado en Nueva Orleans por la Universidad de Tulane, con el objetivo de contribuir a que estudiantes de musicología, etnomusicología, historia, comunicaciones, antropología, literatura y sociología puedan presentar y discutir sus trabajos sobre música latinoamericana.
Cuba no sólo ha estado presente en carpetas repletas de apuntes en la Biblioteca Pública de Nueva York. Lo estuvo, y mucho, en las décadas de 1940-50, cuando con frecuencia Gilbert Chase viajaba a La Habana a impartir conferencias, coordinar proyectos culturales y, sobre todo, disfrutar de la enriquecedora vida musical de la ciudad donde nació a principios del siglo XX.
TESTIMONIO FAMILIAR
En 2008, la abogada Gayle Nin Rosenkrantz*, residente en San Francisco, California, descendiente de los Culmell Vaurigaud, además de enviarme esa foto, en la cual me aclara que Gilbert Chase es el del centro, a su izquierda, su primo Charlie de Cárdenas, hijo del general Rafael de Cárdenas, a la derecha, Thorvald Nin Culmell, padre de Gayle y hermano de Anaís Nin, tuvo la delicadeza de enviarme un correo con valiosos datos familiares:
"Soy tía de Kitzia Nin Poniatowska, hermana de Charles Nin, ambos residentes en México. Kitzia me mandó tu texto. Me alegra que hayas escrito sobre tío Gilbert, primo hermano de mi papá, Thorvald Nin Culmell. Quisiera mandarle una copia al hijo de Gilbert, Paul Chase, y a su hija, Aleka Chase. Aleka vive cerca, en San Francisco, y también es escritora.
"Thorvald, mi padre, se retiró de los negocios en México, en 1962. Murió en junio de 1991 en El Paso, Texas. Su viuda, mi madrastra, falleció en enero de 2002. Antolina Culmell, una tía de Gilbert Chase, se casó con el general del Ejército Libertador cubano Rafael de Cárdenas. Su hijo Charlie aparece en la foto, de 1920. El del centro es Gilbert, a la izquierda, Charlie, y a la derecha, mi padre.
"Mi abuela Rosa dejó un diario escrito por su abuelo (mi tatarabuelo) Pierre Vaurigaud. Está escrito en francés y hace unos años lo traduje al inglés para mi hermano y su hija, mis hijos y mis primos".
* Gayle Nin Rosenkrantz (Gayle Nin “Anna Gayle” Nin Rosenkrantz (1932-2025) – Find a Grave Gedenkstätte) falleció el 18 de julio de 2025 a la edad de 92 años.
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