CIUDAD DE PANAMÁ.- En el contexto de la inmigración, una de cada cinco desplazados en el mundo que necesitaron protección y asistencia en 2022 se encontraban en la región de las Américas, señala el más reciente informe de la Agencia de la ONU para los Refugiados, Acnur.
Las Américas abrigan mayor número de desplazados
La cifra sin precedentes, que rebasa 21,4 millones de personas, representa un aumento de 25% de personas obligadas a desplazarse de sus países de origen, con respecto al año 2021.
Sin embargo, la protección internacional está limitada por la falta de recursos, lo que compromete la capacidad de respuesta oportuna y adecuada.
El informe Las Necesidades críticas en las Américas, difundido por Acnur este jueves 24 de agosto, destaca la situación general de la inmigración forzada en el continente y subraya la preocupación ante las “necesidades críticas” que atraviesan para dar asistencia.
Acnur, cuya acción humanitaria se despliega en 26 países, advierte en el informe que requiere “fondos adicionales” para garantizar una respuesta adecuada, “incluyendo soluciones”.
Entre sus conclusiones principales, señala que las operaciones con financiamiento más crítico se encuentran en Colombia, Costa Rica, Honduras y Brasil, donde se reportan las necesidades constantes de los numerosos refugiados, procedentes de países con crisis humanitarias.
Colombia, por ejemplo, registra el mayor número de personas que han salido de Venezuela, huyendo de las precariedades ocasionadas por la grave crisis social y económica, que persiste por casi una década y se acentuó con la dictadura de Nicolas Maduro.
"Apoyamos firmemente la generosa respuesta de los países a las personas con necesidades humanitarias, lo que pone de relieve la importancia de un enfoque hemisférico en el marco de la Declaración de Los Ángeles sobre Migración y Protección, y una colaboración regional que fortalezcan la protección internacional de las personas refugiadas y apátridas”.
“Sin embargo, la falta de recursos financieros compromete actividades críticas, como acceso a albergues y asistencia humanitaria para los más vulnerables, apoyo financiero para cubrir necesidades básicas y atención a la salud, reduciendo también las posibilidades de que las personas puedan integrarse y contribuyan a las comunidades que las acogen", señala José Samaniego, director de la Oficina Regional del ACNUR para las Américas, en la nota de prensa emanada del organismo.
Entre las actividades que quedarían afectadas por la falta de recursos, Acnur menciona “el mantenimiento de espacios seguros y albergues en zonas fronterizas; la distribución de artículos de primera necesidad; el apoyo para el acceso a procedimientos de determinación de la condición de refugiado a procesos de regularización y documentación; la distribución de ayuda en efectivo en beneficio de personas en situación de vulnerabilidad; y la realización de actividades de protección de la infancia y de prevención de la violencia de género”.
Hasta 2022, millones de personas refugiadas y migrantes de la región se han beneficiado con los programas de regularización y documentación en países de Sudamérica y el Caribe a lo largo de 2022, refiere Acnur.
“Ha habido avances significativos en materia de naturalización en los Estados Unidos de América, México y Costa Rica. Asimismo, también se han registrado resultados importantes en programas de reasentamiento en Canadá y Estados Unidos de América, dos países que, en conjunto, recibieron a más de 76.000 personas reasentadas”.
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