SAN JOSÉ.- La candidata del Partido Pueblo Soberano, Laura Fernández, obtuvo un contundente triunfo en la primera ronda de las elecciones presidenciales celebradas este domingo en Costa Rica, en las que registró un apoyo del 48.5% % tras el escrutinio del 88% de las mesas.
Laura Fernández gana las elecciones presidenciales en Costa Rica en primera ronda
Tras una jornada de 12 horas que transcurrió en normalidad y sin incidentes relevantes, las urnas cerraron a las 18:00 hora local
Fernández, una politóloga de 39 años, superó con creces el 40 % de apoyo necesario para ganar en la primera ronda, y venció al candidato Álvaro Ramos, del socialdemócrata Partido Liberación Nacional, quien sumó el 32,12 % de los votos, según los resultados publicados por el Tribunal Supremo de Elecciones.
Ninguno de los restantes 18 aspirantes a la presidencia inscritos alcanzó el 5 % de apoyo.
Según los datos del Tribunal Supremo Electoral (TSE), la participación en esta jornada de comicios alcanzó el 69,5 %.
Fernández, quien fue ministra de la Presidencia y de Planificación del actual Gobierno de Chaves, se ha proclamado como "heredera" del presidente Rodrigo Chaves, un economista de derecha con alta popularidad y un discurso caracterizado por las críticas al resto de poderes del Estado.
La inseguridad y el auge del narcotráfico fue uno de los principales temas de campaña de la candidata, ya que son vistos por la población como el principal problema del país.
Decisión definitica
Fernández, en su primer discurso luego de ser electa, aseguró que en su gobierno "nunca" permitirá el "autoritarismo", en su primer discurso tras ganar las elecciones de este domingo.
"Yo, como nueva presidente de la República, no voy a permitir nunca" el "autoritarismo" y la "arbitrariedad" que "nadie quiere" en Costa Rica, expresó entre vítores de sus seguidores en un hotel de la capital.
La politóloga de 39 años criticó que sus rivales "apostaron al discurso del autoritarismo y la dictadura" en la campaña electoral. "Intentaron meterles miedo, pero los electores no cayeron en la trampa", afirmó.
Sin precisar, Fernández aseguró que, no obstante, cambiarán las "reglas del juego político" en Costa Rica, una de las democracias más estables de América Latina.
"El mandato que me da el pueblo soberano es claro, el cambio será profundo e irreversible", manifestó la presidenta electa, quien será investida el próximo 8 de mayo.
Una campaña contra el narcotráfico
Durante la campaña Fernández prometió establecer un estado de excepción en zonas conflictivas para combatir el narcotráfico, reformar el Poder Judicial e impulsar la modernización de puertos, aeropuertos y carreteras.
En una sesión solemne, la presidenta del Tribunal Supremo de Elecciones, Eugenia Zamora, solicitó "respetar el veredicto de las urnas sin renunciar a la crítica democracia y vigilancia de los gobernantes", e hizo un llamado a la "responsabilidad para frenar la escalada de insultos", que no acerca al país en la búsqueda de soluciones para luchar contra la "pobreza, la ignorancia y la criminalidad".
"Hemos sido atentos a cada detalle para garantizarles una vez más la pureza del sufragio (..) Agradecemos por unas elecciones ejemplares, libres y auténticas, que una vez más honran la más noble tradición costarricense", afirmó Zamora.
El abstencionismo se situó en el 30,4 %, de acuerdo con los datos del TSE.
Elección tranquila
Las mesas de votación en Costa Rica para la elección del presidente del país y los diputados para el periodo 2026-2030 cerraron este domingo a las 18:00 hora local (00:00 GMT) tras 12 horas de trabajo y el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) está recibiendo los resultados, los cuales comenzará a publicar a partir de las 20:45 hora local (2:45 GMT del lunes).
Para ganar en primera ronda, un candidato debía obtener al menos 40 % de los votos válidos. Si ninguno llega a ese porcentaje, será necesaria una segunda ronda el próximo 5 de abril.
En total 3,7 millones de costarricenses estuvieron habilitados para votar en las 7.154 juntas receptoras de votos ubicadas, en su mayoría, en centros educativos públicos de todo el país, además de mesas de votación en las cárceles para 10.730 reclusos; en hogares de ancianos y 49 consulados en 42 países.
Tras una jornada de 12 horas que transcurrió en normalidad y sin incidentes relevantes, las urnas cerraron a las 18:00 hora local (00:00 GMT del lunes). Y a partir de entonces los miembros de cada mesa comenzaron el conteo de votos y el envío de resultados al TSE.
Para ganar en primera ronda, un candidato debe obtener al menos 40% de los votos válidos. Si ninguno llega a ese porcentaje, será necesaria una segunda ronda el próximo 5 de abril.
Contra el narcotráfico
Los costarricenses votan este domingo para elegir presidente, con la oficialista Laura Fernández como gran favorita por sus promesas de mano dura contra la criminalidad que, según sus rivales, empujarán al país al autoritarismo.
En una jornada que avanza con normalidad, unos 3,7 millones de ciudadanos están llamados a elegir también a 57 diputados en este país reconocido por su estabilidad y bienestar social, pero donde la violencia del narcotráfico rompió su tranquilidad.
Fernández, politóloga derechista de 39 años, reiteró que su meta es "ganar en primera ronda", para lo que requiere 40% de apoyo, lo cual le dan las encuestas. Una eventual segunda vuelta sería el 5 de abril.
Heredera política del popular presidente Rodrigo Chaves, la exministra también busca una amplia mayoría legislativa para reformar la Constitución y los poderes del Estado.
Sileny Fernández, asesora de recursos humanos de 39 años, dice apoyar "la continuidad" porque "la economía anda bien y Laura va a darle duro a los narcos".
"La prioridad es la seguridad. El narco entra y sale como si fuera su patio y no hay un gobierno que lo frene. Estamos a tiempo de rescatar a nuestro país", dijo a la AFP Bernarda Marín, cocinera de 70 años, tras votar por el economista opositor Álvaro Ramos, segundo en los sondeos con un 10%.
Un triunfo de Fernández para gobernar por los próximos cuatro años afianzaría a la derecha en Latinoamérica, tras las recientes victorias en Chile, Bolivia, Perú y Honduras. Chaves es un aliado del presidente estadounidense, Donald Trump.
El factor Bukele
Pese a que en su gobierno la tasa de asesinatos tuvo un récord de 17 por 100.000 habitantes, Chaves culpa al poder judicial porque según él auspicia la impunidad de los criminales.
Siete de cada diez homicidios están ligados al narcotráfico, que convirtió a Costa Rica, considerado por décadas uno de los países más seguros del continente, en centro logístico y de exportación de drogas, según las autoridades.
Fernández ofrece terminar la construcción de una cárcel inspirada en la megaprisión para pandilleros del presidente salvadoreño, Nayib Bukele, aumento de penas y estados de excepción en zonas marginales conflictivas.
"Me gusta su proyecto de seguridad, la cárcel. La violencia explotó porque están tocando a los cabecillas, es como sacar a las ratas de las cloacas", justificó Jessica Salgado, oficinista de 27 años.
Su hermana Kenia, de 24, que votó por la oposición, lamentó que el presidente haya dicho que los narcos se matan "entre ellos", sin ver que "están muriendo inocentes". "Necesitamos alguien que dé opciones de educación y salud a los jóvenes para que no anden en malos pasos", añadió.
Temor al autoritarismo
Los opositores aseguran que la oficialista quiere imitar a Bukele, quien tiene poder absoluto e instauró la reelección indefinida, y que si gana, Chaves gobernará tras bambalinas el país de 5,2 millones de habitantes.
A Fernández la tildan de "populista" y "mala copia" de Chaves por adoptar su retórica confrontativa, y dicen que busca cambiar la Constitución para que su mentor vuelva al poder en cuatro años. Actualmente solo podría postular tras dos periodos de gobierno.
"Siempre voy a cuidar la estabilidad democrática", garantizó la candidata en su centro de votación.
Está en juego la cuestión de "cómo se gobierna y bajo qué reglas", con la premisa de que abatir la violencia exigiría "menos contrapesos y menos garantías", comentó a AFP Marcela Piedra, investigadora de la Universidad de Costa Rica.
Al votar, el expresidente Oscar Arias, premio Nobel de Paz 1987, aseguró que se está "jugando la supervivencia de la democracia": "Lo primero que quieren los dictadores es reformar la Constitución para mantenerse en el poder".
"Aquí no hay dictaduras", dijo Chaves tras sufragar y lanzar nuevos ataques a sus adversarios.
La oposición, que apuesta a una segunda vuelta o a tener un bloque legislativo que haga contrapeso, dispersa sus iniciativas entre una veintena de candidatos, incluidos Ramos y la exprimera dama Claudia Dobles, centrista.
Aunque la pobreza bajó del 18% en 2024 al 15,2% en 2025, Costa Rica está entre los seis países latinoamericanos más desiguales en el índice Gini y es el segundo más caro después de Uruguay, lo que golpea a sectores de menores ingresos.
Las urnas cerrarán a las 18H00 locales (00H00 GMT) y tres horas después serán anunciados los primeros resultados
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FUENTE: Con información de EFE
