JOSUÉ BRAVO
Especial
Los estragos de la sequía ya son visibles en Centroamérica
Contrario a Honduras, El Salvador y Guatemala, donde los gobiernos implementarán planes para paliar los estragos de El Niño, como la distribución de alimentos en familias pobres que dependen de la agricultura; Nicaragua no tiene un plan para ayudar a los productores, pese a que los productores, principalmente de occidente, advierten que vienen tiempos más difíciles una vez que entre el próximo verano y otros han encomendado sus siembras de postrera a Dios
La prolongada sequía en el pacífico centroamericano producto del fenómeno climático “El Niño”, ya tiene al borde de la hambruna a 146 de los 298 municipios de Honduras, donde sus habitantes sufren la pérdida de cultivos agrícolas por la ausencia de lluvias.
Las comunidades ubicadas en regiones montañosas del centro, sur, occidente y oriente del país; perdieron la cosecha de granos como arroz, maíz y frijoles, básicos en la dieta cotidiana hondureña, aunque la falta de agua también ha dañado la ganadería, los cultivos de café, caña de azúcar y la industria camaronera.
Declaración de emergencia
Hemos tomado la decisión con los pobladores para declarar emergencia total porque hemos perdido el 60% de la producción de cultivos”, indicó esta semana a periodistas, Edgar Murillo, el alcalde de Lepaera, un municipio fronterizo con El Salvador donde la sequía dañó el 60% de las 1,500 hectáreas de cultivo de granos básicos.
LEA TAMBIÉN: Sequía severa amenaza seguridad alimentaria en Centroamérica
En Honduras pueden afrontar una grave situación nutricional a causa de la sequía que atraviesa el país. (EFE)
En Honduras, la sequía echó a perder el 15% de la producción en 100,000 hectáreas cultivadas de maíz y 12% en las 25,000 hectáreas de frijoles en todo el país, según la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG).
El Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas exhortó el viernes a Honduras a tomar medidas urgentes que minimicen los efectos negativos que la sequía está teniendo en la seguridad alimentaria del país y pidió el apoyo de la comunidad internacional.
Se trata de “un fenómeno humanitario que está afectando familias nuevamente y hay que atenderlas rápidamente para evitar que los medios de vida se sigan deteriorando”, dijo el director regional para América Latina del PMA, el peruano Miguel Barreto.
La falta de lluvias está causando un “deterioro de las condiciones de vida” de unas 80,000 familias que totalizan 400 mil personas, quienes viven en la zona del denominado Corredor Seco, que abarca el sur y parte del occidente de Honduras, que se dedican principalmente a una agricultura de subsistencia.
LEA TAMBIÉN: La corrupción golpea la democracia en Centroamérica
“No hay un crecimiento de hambre, lo que hay es un fenómeno estacional que está afectando de manera directa la desnutrición aguda de los niños debido a que los medios de vida de las personas se están deteriorando”, subrayó.
El Consejo Agropecuario de Ministros de Centroamérica acordó declarar alerta agropecuaria regional debido al impacto del fenómeno de El Niño. El titular del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), Orestes Ortez, señaló que hay 1.6 millones de personas afectadas en todo el corredor seco de Centroamérica por motivos de sequía.
Pérdida de los cultivos
En Guatemala unas 300.000 familias están afectadas equivalentes a 1.000.000 de personas, incluidos 176 mil niños, en un país donde la mitad de la población infantil padece desnutrición crónica.
Unas 51.000 hectáreas de cultivos de maíz de las que depende la subsistencia de 70.000 familias pobres, se han malogrado en el nororiente de Guatemala a causa de una prolongada sequía, informó este jueves fuente oficial. Las pérdidas totales aún no se cuantifican.
"El Niño" es causante de una prolongada sequía, tiene al borde de la hambruna a varias comunidades de Honduras. (EFE)
En El Salvador más de 100.000 productores. A mediados de agosto el gobierno calculaba pérdidas cercanas a los 100 millones de dólares en la cosecha de maíz y frijoles durante los meses de junio y julio.
"Puedo afirmar que son 4,7 millones de quintales de maíz que se perdieron (...) esto puede rondar los 100 millones de dólares en pérdidas", declaró en ese momento al canal 10 de la televisión estatal el ministro de Agricultura, Orestes Ortez.
Contrario a Honduras, El Salvador y Guatemala, donde los gobiernos implementarán planes para paliar los estragos de El Niño, como la distribución de alimentos en familias pobres que dependen de la agricultura; Nicaragua no tiene un plan para ayudar a los productores, pese a que los productores, principalmente de occidente, advierten que vienen tiempos más difíciles una vez que entre el próximo verano y otros han encomendado sus siembras de postrera a Dios.
La sequía está afectando no solo a los granos básicos sino también a la caña de azúcar, maní, ganado y camaroneras, tanto en el Pacífico como en el Corredor Seco. Asimismo la siembra de sorgo está en riesgo; según medios locales.
En Costa Rica cientos de reses murieron en el norte del país y se perdieron 250 millones de dólares en exportación agrícola este año. Más de 5,000 hectáreas sembradas de arroz están en riesgo.
El gobierno de este país ha sido uno de los más responsables de la región, al destinar desde hace un año 28 millones de dólares para mitigar los efectos de dicho fenómeno que también hizo daños el año pasado; en la instalación de plantas de tratamiento para garantizar suministro de agua potable, construcción o reparación de pozos, sistemas de acueductos y alquiler de camiones cisternas.
Con los estragos a la vista, el dilema de los productores centroamericanos se mantienen en el dilema si cultivar granos básicos durante la siembra de postreras, arriesgando a volver a perder si la lluvia no se regulariza, o dejar de hacerlo.
De no haber regularidad en lo que resta del invierno las familias campesinas podrían agotar sus reservas de alimentos que causen una hambruna en toda la región.
NULL
