ver más
CRISIS

Más hundida la economía de Cuba tras 5 años con Díaz-Canel

El plan de Cuba de 2015-2030 no tuvo en cuenta la crisis venezolana y se limita a una larga lista de objetivos que carecen de medios para alcanzarlos

LA HABANA.- En medio de una profunda crisis económica, Cuba se enfrenta a una situación cada vez más complicada. El gobernante designado Miguel Díaz-Canel reconoció que su mala gestión ha llevado al país al borde del abismo, con una industria turística en quiebra y una economía en recesión.

Según reseña Diario de Cuba, el economista cubano Carmelo Mesa-Lago, advirtió que esta es la peor crisis desde el período de 1990 a 1994.

Desde el advenimiento de una "situación coyuntural", que los cubanos tradujeron como un segundo "Periodo especial", debido al aumento de la escasez, Mesa-Lago indica que no hay posibilidades reales de cumplimiento de las metas originales de la revolución socialista, salvo que se haga una reforma estructural real de la economía.

Las reformas económicas estructurales de Raúl Castro mantuvieron el predominio de la planificación central sobre el mercado y de la propiedad estatal sobre la propiedad privada, generando efectos sociales adversos.

El plan de La Habana de 2015-2030 no tuvo en cuenta la crisis venezolana y se limita a una larga lista de objetivos que carecen de medios para alcanzarlos. No hay una estrategia coherente y eficaz para superar la crisis, lo que evidencia el fracaso de las reformas económicas.

Desde 2002, Cuba recibió una enorme ayuda económica de Venezuela, incluido el suministro del 60% del petróleo que el país necesita, la compra de 9.000 millones de dólares de servicios profesionales cubanos y sustanciales inversiones. A pesar de ello, los síntomas de recesión y retroceso económico eran evidentes a principios de 2019.

Díaz-Canel culpó de la escasez al robo al Estado y propuso una solución mágica para resolverlo: más control. Pero en abril de 2019, Raúl Castro llamó en un discurso a "prepararse para lo peor". Los síntomas de la debacle aún por venir estaban todos en el mapa: el éxodo de cubanos hacia Centroamérica; las colas en las gasolineras; los apagones; los "experimentos alimentarios" del régimen; así como la creciente crisis de liquidez.

En julio de ese mismo año, el régimen cubano impuso controles de precios muy estrictos a negocios estatales y privados, así como nuevos impuestos sobre el salario, medidas que solo aumentaron la economía sumergida y elevaron los precios de los productos, sobre todo los alimentos.

Díaz-Canel prometió que el país "volverá a la normalidad, pero no será con los mismos modos de hacer". En un intento por competir con las "mulas" y quedarse con los dólares que escasean, se anunció la apertura de la red de tiendas en MLC administradas por GAESA y la creación de las tarjetas magnéticas para depósitos en divisas asociadas a cuentas bancarias.

La situación en Cuba es crítica y requiere de una reforma económica real y efectiva para poder salir adelante.

El desastre económico se profundiza en 2023

A pesar de los consejos de los economistas, las decisiones del régimen cubano han acelerado el quiebre de la isla y han llevado a que el mercado formal sea ahora dos veces más caro que en 2021, lo que ha convertido el acto de comer en un verdadero lujo. Además, el régimen ha subido el precio de productos de primera necesidad mientras fustiga a los revendedores callejeros, lo que ha llevado a un aumento en la inflación.

A esto se suma el juicio al que fue sometido el régimen de la Isla en Londres por una suma de su deuda externa vencida en manos del fondo de inversión CRF I, que ha puesto en evidencia la incapacidad y falta de voluntad de La Habana para cumplir sus compromisos internacionales.

Por si fuera poco, Cuba se enfrenta a la posibilidad de convertirse en un protectorado de Rusia y los Estados Unidos. La reforma económica impulsada por los rusos, que busca "transformaciones económicas basadas en el desarrollo de la empresa privada", ha sido considerada por la ONG Siglo 21 como la profundización del proceso para que La Habana se convierta en un "Estado mafioso de mercado".

La gestión del "milagro económico" cubano hecha por Díaz-Canel ha conseguido algo inaudito: bajo su administración, el Estado obtiene una tasa de ganancia de un 717% por cada kilogramo de pollo que le compra a los granjeros de EEUU, lo que ha llevado a que un salario promedio en Cuba no alcance para comprar un pollo congelado.

 NULL

    

FUENTE: Con información de Diario de Cuba

¡Recibe las últimas noticias en tus propias manos!

Descarga LA APP

Temas

Deja tu comentario

Te puede interesar