Los diarios oficiales cubanos Granma y Juventud Rebelde publicaron recientemente la "Declaración de la Juventud Cubana" sobre el reciente discurso del presidente de EEUU Donald Trump y su anuncio sobre el cambio de política hacia la isla, según un artículo publicado este Diario de Cuba.
Nadie firma la "Declaración de la Juventud Cubana" contra la política de Trump
No me detengo en lo planteado ni en su argumentación. Deseo llamar la atención de los lectores sobre el carácter impersonal de la "Declaración", nadie la firma, ninguna persona, ninguna organización. Se parece a esas declaraciones o notas del "Gobierno Revolucionario" que nadie sabe quién lo firma, a quién representa, ni quién lo eligió.
Este tipo de documentos es una de las maneras usadas tradicionalmente por Fidel y Raúl Castro para trazar la línea política que deben seguir todas las instituciones "de la revolución", el Partido Comunista de Cuba (PCC), la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), los sindicatos, las organizaciones estudiantiles y de intelectuales, etc.
Pero detrás de estas ausencias de nombres responsables de lo expresado, de esa "impersonalización", se esconde la total falta de respeto a las mismas instituciones creadas durante el proceso revolucionario, a sus dirigentes designados y particularmente al pueblo de Cuba, con el cual realmente no se ha contado para nada. En este caso es una falta de respeto a la juventud cubana toda, que no es solo la que milita voluntaria u obligatoriamente en las organizaciones subordinadas al PCC.
Se ha sabido, muchas veces, que desde la máxima dirección se orientan líneas que no comparten los mismos dirigentes designados por el grupito que manda en Cuba, y los comunicados que mandan a hacer desde arriba, cuando son confeccionados en las direcciones de los organismos subordinados, no siempre llenan las expectativas de la "dirección revolucionaria". Y esta es la forma de "solucionar" el inconveniente.
En realidad estas declaraciones son parte de las manipulaciones a las que nos tiene acostumbrado el Gobierno cubano.
Habría que ver en verdad, cuántos jóvenes están dispuestos a firmar esa o cualquier otra declaración hecha en su nombre, sin ningún tipo de presión. Es también una manera de esconder el verdadero apoyo con que cuentan las posiciones del Partido-Estado-Gobierno.
También en la primera página de Juventud Rebelde, órgano de la UJC, aparece bajo el título de "Declaración de la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media", otro documento similar, igualmente firmado por nadie, ni siquiera por su Buró Nacional.
Esto es parte de la misma tendencia tradicional a hablar en nombre de Cuba, del pueblo cubano, de la juventud cubana, que ha fomentado siempre el fidelismo tratando de proyectar la imagen de que la línea política de la "dirección" cuenta con amplio respaldo popular.
Sin embargo, el más ligero análisis de las declaraciones delata que ni siquiera han sido aprobadas por las direcciones de las organizaciones en nombre de las cuales se hacen. No aparecen si quiera las firmas ni los nombres de los dirigentes de la UJC, de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) o la Federación Estudiantil de la Enseñanza Media (FEEM), las organizaciones juveniles del PCC. Simplemente no cuentan ya ni con ellos.
Los que mandan en el estatal-socialismo, que lleva en su ADN la información sobre su autodestrucción, no saben, no les interesa saber que ese proceso de hipercentralización llevado al paroxismo, es una de las muestras del acercamiento de su final.
Y es que cuando mayor es la centralización, menor es la democracia y menor el apoyo popular al sistema. Y esto ocurre en la misma proporción en que se concentran el poder económico y político en una cúpula que se aísla del pueblo cada vez más, y de esta manera, sin saberlo, va cavando su propia tumba.
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FUENTE: PEDRO CAMPOS / DIARIO DE CUBA
