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NICARAGUA

Preocupa panorama sombrío para los presos políticos en Nicaragua

Los prisioneros del régimen son sometidos a crueles torturas, uno de ellos murió enfermo, la situación fue expuesta por el embajador de Nicaragua ante la OEA, que se rebeló contra Ortega
Por JUDITH FLORES

MIAMI – La denuncia contra el régimen de Daniel Ortega por violaciones a los derechos humanos realizada por Arturo McFields, que se desempeñaba como embajador de Nicaragua ante la Organización de Estados Americanos (OEA) constituye un golpe político y diplomático demoledor que desnuda los crímenes del régimen sandinista y los vejámenes contra los presos políticos.

En las mazmorras del régimen quedan 177 reos de conciencia, arrestados en el contexto de las protestas de abril de 2018 y también, en medio del proceso electoral de 2021. Los presos políticos han sido sometidos a torturas que en algunos casos incluyen agresiones sexual y violaciones.

La denuncia de McFields ha sido elogiada y calificada como un acto de valentía por personalidades de la política, entre ellos el secretario de Estado de Estados Unidos Antony Blinken, el secretario general de la OEA, Luis Almagro; mientras, el senador Marco Rubio, dijo que “incluso aquellos que algún día apoyaron a la dinastía autoritaria, hoy alzan sus voces en repudio a la dictadura en Nicaragua. En las palabras del señor McFields ‘seguir guardando silencio y defender lo indefendible, es imposible’”.

"Tengo que hablar, aunque tenga miedo, tengo que hablar, aunque mi futuro y el de mi familia sean inciertos, tengo que hablar, porque si no lo hago las piedras mismas van a hablar por mí", aseguró McFields para agregar que desde 2018 en Nicaragua no hay libertad de publicar un simple tuit, un comentario en las redes sociales, ni tampoco hay organismos de derechos humanos, porque "todos fueron cerrados, expulsados o clausurados".

Ortega ha cancelado la personería jurídica a organismos de derechos humanos nacionales, mientras que a organismos internacionales de La OEA y de Naciones Unidas les expulsó y les impide el ingreso tras las investigaciones que apuntan a que el régimen de Daniel Ortega y Rosario ha cometido “crímenes de lesa humanidad”.

McFields, que se desempeñaba como diplomático del régimen en Washington desde 2011 y fue escalando a posiciones hasta lograr su nombramiento como embajador de Nicaragua ante la OEA desde el 5 de noviembre de 2021, dijo que tomaba la palabra "en nombre de más de 177 presos políticos y más de 350 personas que han perdido la vida desde 2018".

La Comisión Interamericana determinó en su último informe que 355 personas fueron asesinadas en el contexto de las protestas. La mayoría fueron ejecutados cuando participaban en las protestas con disparos realizados por francotiradores en órganos vitales.

detencion policia nicaragua foto carlos herrera.jpg

La Policía de Nicaragua ha sido señalada de abusos a los derechos humanos. Según la CIDH, 328 murieron tras la represión del gobierno contra las manifestaciones que surgieron en abril de 2018.

Los presos políticos son sometidos a crueles torturas, uno de ellos murió enfermo a manos del régimen. La situación de los reos de conciencia no parece tener una salida próxima. Los siete exaspirantes presidenciales: Arturo Cruz, Medardo Mairena, Noel Vidaurre, Sebastián Chamorro, Cristiana Chamorro, Félix Maradiaga y Miguel Mora, han sido sentenciados a largas condenas que oscilan entre 8 y 13 años de cárcel.

El exjefe de la Resistencia Nicaragüense conocida como la “Contra”, y exaspirante presidencial, Luis Fley, cree que los presos políticos serán trasladados al penal La Modelo, al régimen carcelario ordinario porque ya la dictadura los “condenó” con las leyes “represivas” que aprobó a finales de 2020 en el contexto electoral.

Actualmente la mayoría de los 46 presos políticos encarcelados en 2021 se encuentran en las celdas de la Dirección de Auxilio Judicial, las cárceles de la Policía Nacional; mientras ocho están bajo arresto domiciliar, algunos por a razones médicas.

Opositores encarcelados-Nicaragua-Ortega

(De izquierda a derecha y de arriba a abajo) La ex primera dama de Nicaragua María Fernanda Flores de Alemán, Ana Margarita Vijil, excomandante guerrillera sandinista y líder del Movimiento Renovador Sandinista (MRS) Dora María Tellez, exdirectora de la Fundación Violeta Barrios de Chamorro y precandidata presidencial Cristiana Chamorro, miembro de Alianza Cívica José Pallais, el exmiembro del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) Víctor Hugo Tinoco, presidenta del partido Unamos Suyen Barahona, diplomático nicaragüense y profesor Arturo Cruz, exdirectora del opositor Movimiento por Nicaragua Violeta Granera, precandidato presidencial por la Alianza Azul y Blanca (UNAB) Félix Maradiaga, expresidente del Consejo Superior de Empresas Privadas de Nicaragua (C OSEP) José Adan Aguerri, periodista nicaragüense Miguel Mora, exmiembro del Movimiento Renovador Sandinista nicaragüense y actual miembro del partido Unamos Hugo Torres, miembro de la opositora Alianza Cívica Nicaragüense Juan Sebastián Chamorro, y la activista feminista Tamara Dávila.

Una historia que se repite

Fley comparó la actual situación de los presos políticos con la vivida durante la primera dictadura sandinista (1979-1990).

“Aquí se va a repetir la historia de los años 80, a finales de esa década gracias al esfuerzo de los campesinos de la “Contra”, con el apoyo de la ONU [junto a otros organismos y personalidades], se crearon las condiciones en la mesa de negociaciones en Sapoá, para la liberación de los presos políticos, ahí fue donde la “Contra” dijo que deberían ser liberados los presos que eran señalados de “contrarrevolucionarios”.

El régimen sandinista accedió negociar ante el desgaste en el campo militar, eso lo orilló a realizar elecciones que perdió en febrero de 1990 ante Violeta Barrios de Chamorro.

“Fueron 11.000 los prisioneros que liberó el Frente Sandinista como ‘muestra de buena fe’. Ahora pienso que sucederá lo mismo hasta que no haya un cambio en Nicaragua. A los prisioneros Ortega no los va a liberar porque en su mente liberarlos sería un signo de debilidad, quiere demostrar que sigue siendo un ‘hombre fuerte’, creo no los va a liberar en ninguna circunstancia porque acusarlos y después liberarlos sería una contradicción para él”, subrayó el exjefe “Contra”.

Kitty Monterrey, representante de Ciudadanos por la Libertad (CxL), actualmente en el exilio, dijo que la situación de los presos políticos debe ser un tema prioritario, aunque reconoce que en Nicaragua es poco lo que se puede hacer debido al estado policial instaurado por Ortega que impide la organización y las protestas sociales.

“Entendemos que dentro del país es muy poco lo que se puede hacer porque se vive en un estado de represión, ahí es donde los que estamos en exilio nos cae esa enorme responsabilidad de mantener el reclamo vivo para la libertad de los presos políticos. Debemos seguir presionando, entendemos que la situación de Ucrania es una prioridad para el mundo, pero los organismos y la comunidad internacional entienden la posición de Nicaragua y saben la desesperación que viven los familiares de los presos políticos para que se resuelva esta situación”, aseveró Monterrey.

“Nuestro trabajo es seguir haciendo ver al mundo que es una necesidad la liberación de los presos políticos y que esto no puede continuar”, subrayó.

La política nicaragüense se pronunció en torno a la denuncia de McFields. “Pese al férreo control del régimen que nos ha convertido a todos los nicaragüenses en rehenes, la luz es más fuerte que las tinieblas. Hoy vemos con esperanza lo que ayer parecía imposible”.

@FloresJudith7
Jflores@diariolasamericas.com

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